Es sábado y casi terminamos agosto. Seguimos desde nuestro observatorio contando lo que vemos, intentamos ser completos, nuestra Specola nace de la necesidad de contar con una visión general ‘de la jugada’. No queremos ni ocultar, ni orientar, cada uno tiene sus criterios y la capacidad para situarse, pero es fundamental contar con buena información. Un buen diagnóstico siempre nace de contar con datos lo más completos, si son totales mejor, de la realidad.
La reciente intervención, muy clara, del Papa León XIV a un grupo de políticos franceses sigue dando que hablar. Si queremos comprender las contradicciones de las oligarquías liberales, debemos centrarnos en el pensamiento progresista y exponer la hipocresía que lo domina. Las corrompidas clases dominantes europeas, se nos venden como poseedores de una moral basada en el Estado de derecho y los derechos humanos. La Unión Europea es un mercado y una burocracia subordinados a los grupos de presión empresariales, es una correa de transmisión de intereses inconfesables.
El Vaticano ha sido durante años el lugar preferido de peregrinación de los zurdos unidos del planeta. Otro cambio y no menor, tras años, Matteo Salvini cumplió su deseo de conocer al Pontífice. Ayer el Papa León XIV recibió al Ministro de Transportes e Infraestructuras, acompañado de su hija Mirta, en su biblioteca privada del Palacio Apostólico. No había ocultado en los últimos años su deseo de reunirse con el Papa, entonces papa Francisco, aunque el propio papa Francisco explicó en una se sus entrevistas que Salvini «nunca solicitó una audiencia». Las relaciones entre el Papa Francisco y Matteo Salvini nunca han sido buenas; en 2016 lució con orgullo una camiseta que decía «Mi Papa es Benedicto XVI». Con la decisión del Papa León XIV de acceder a la solicitud del viceprimer ministro Salvini, parece que la polémica está destinada a quedar archivada para siempre. Ayer en la Curia, cuando empezó a circular la noticia de la reunión programada, algunos se preguntaban qué tratarían durante la media hora prevista. Algunos especularon, en broma, sobre el puente del Estrecho de Messina (también criticado recientemente por el Padre Spadaro). Sin embargo, es concebible que se aborden dos temas cruciales: la paz en Ucrania y el futuro de los cristianos en Oriente Medio. La postura de Salvini sobre Ucrania sigue siendo la de no enviar tropas, sino persistir en la diplomacia.
El Papa ha recibido a la madre de James Wright Foley, el periodista independiente estadounidense secuestrado en el norte de Siria en 2012 y brutalmente asesinado por terroristas del autodenominado Estado Islámico (EI) hace once años. Las imágenes de su brutal decapitación fueron filmadas y difundidas por los asesinos. Su madre, Diane, ofreció un testimonio de perdón, que renovó en el reciente Encuentro por la Amistad entre los Pueblos celebrado en Rímini, junto con el escritor Colum McCann (presente en el encuentro con el Papa junto con su hijo), quien ha dedicado un libro a la historia.
Lo publicado ayer sobre la «casta bergogliana» ha causado un gran revuelo en la oficina de prensa de la Santa Sede y no solo en el Vaticano. Los miembros de este auténtico «sindicato bergogliano» son solo 250 de los más de 1500 periodistas acreditados ante el Vaticano no quieren perder la exclusiva. Esta verdadera «casta» está formada por ‘expertos’ del Vaticano elegidos a discreción y las solicitudes de acceso procedentes de colegas no deseados son devueltas al remitente. Las informaciones publicadas parten, con es natural, del interior de los sacros palacios y esto pone muy nerviosos a los de la casta que luchan por no perder terreno. Son muchos los blogs de información muy seguidos que informan y no pueden controlar y el Papa León es un habitual usuario de las redes. Los del sindicato saben que el Papa sabe y que lo que sabe no los sabe solo por ellos. La petición al Papa León: «Su Santidad, cambie esta mala costumbre que comenzó en la época de Bergoglio».
Nos vamos a la Basílica de San Pedro que parece transformarse cada vez más en un vasto museo y centro turístico, en lugar de una iglesia viva. La gestión confiada al cardenal Mauro Gambetti , arcipreste de la basílica, revela decisiones y discursos desconcertantes. En su enésima rueda de prensa, Gambetti volvió a aparecer con traje y pantalones, con aires de gerente más que de pastor, ni una palabra de oración, de liturgia o de atención espiritual. En cambio, habló de fundaciones, patrocinadores, dinero , proyectos «culturales» y estrategias mediáticas.
El punto más delicado es que Gambetti ha transformado la palabra «fraternidad» en un eslogan vacío, repetido a cada oportunidad sin vincularla jamás al nombre de Jesucristo . No es casualidad que hoy, en la sala de prensa, incluso un periodista señalara esta ausencia, recordándole palabras de León XIV. La Iglesia Católica tiene una visión clara de la fraternidad: surge del bautismo y de la común filiación divina. No es un pacto humano, sino una realidad teológica: los cristianos son hermanos porque son hijos del mismo Padre , llamados a reconocer a Cristo en el rostro de cada hombre, incluso de sus enemigos.
La masonería , en cambio, concibe la fraternidad como un vínculo horizontal, exclusivo y voluntario, fundado en la pertenencia a una logia. Es solidaridad interna, no apertura universal; es un proyecto social y político, no una vocación divina. Cuando Gambetti declara: «Queremos proponer al mundo el horizonte de la fraternidad como piedra angular de un posible nuevo orden político, económico y social de la existencia humana», sus palabras parecen más un manifiesto masónico que un cardenal . La Iglesia no propone un «nuevo orden político», sino la proclamación del Evangelio. La fraternidad cristiana no es un instrumento de ingeniería social, sino un don que brota de la Eucaristía y la Cruz.
Gambetti anunció que el rostro del papa Francisco se proyectará en la Cúpula de San Pedro mediante drones. Junto a Gambetti estuvo hoy el jesuita Francesco Ochetta , secretario general de la Fundación Fratelli Tutti , quien recientemente pronunció discursos en el Encuentro de Rímini que despertaron más perplejidad que entusiasmo. Presentó proyectos en los que, según él, participan jóvenes muy talentosos y altamente capacitados. Ochetta lleva años intentando imitar a Antonio Spadaro en una competición que se asemeja más a una «carrera entre caballos cojos» que a una misión eclesiástica. La Fundación «Fratelli Tutti», cada vez adquiere más características de logia que de entidad vaticana y, por lo tanto, está vinculada a la imagen del Papa Francisco.
Se le preguntó al cardenal Gambetti qué se había hablado de todo esto con el papa León XIV, el cardenal no respondió, y no pudo. Hubo audiencia pero después del encuentro con los periodistas, de la que no dijo nada, una reunión que no había sido solicitada por Gambetti, sino por el propio Pontífice, que parece que lo ha citado «para informar». Si en el pasado Gambetti había logrado engatusar al anciano Papa Francisco con sus proyectos, hoy la atmósfera ha cambiado. Pesa y mucho, que con su llegada a la Basílica, no dudó en maltratar a los agustinos presentes, que hoy serán la familia del Papa. Los agustinos son los custodios del Sagrario y se encargan del culto en la capilla del Santísimo, de la sacristía papal y de la parroquia de Santa Ana, la única operativa en el Vaticano.
Traditionis custodes , el documento del Papa Francisco de 2021 que limitó la celebración de la liturgia preconciliar, excluyéndola de las parroquias, sigue vigente. Desde la elección del nuevo Papa el 8 de mayo, cardenales y obispos, que hasta ahora habían guardado silencio, han pedido a León XIV que reconsidere las restricciones, mientras que otros han criticado las razones esgrimidas para limitar su disponibilidad. El obispo Earl Fernandes de Columbus, Ohio cuestiona la justificación oficial de las restricciones: «No había nada ideológico» en su experiencia personal celebrando la Misa tradicional desde 2007. «Queríamos ofrecer la Misa para responder a las necesidades pastorales de la gente. Es una parte hermosa de la tradición de la Iglesia».
El cardenal Kurt Koch , prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad Cristiana, declaró a Kath.net que esperaba que el papa León XIV siguiera el ejemplo de Benedicto XVI, quien con Summorum Pontificum (2007) amplió el acceso a la misa antigua: «El papa Francisco, en este sentido, ha optado por una vía muy restrictiva. Sin duda, sería deseable reabrir un poco más esta puerta, ahora cerrada». El cardenal William Goh de Singapur, que había estado aplicando las disposiciones de Traditionis custodes en una medida mínima «no ve razón para impedir que la gente prefiera la Misa Tridentina, ya que no están haciendo nada malo o pecaminoso». El obispo Paul Reed , obispo auxiliar de Boston, compartió en redes sociales que lloró tras celebrar la Misa tradicional por primera vez el 2 de julio. Raymond Burke y Gerhard Müller llevan mucho tiempo criticando públicamente la Traditionis custodes , la novedad es que hoy son más obispos y cardenales que se sienten libres de expresar su apoyo.
Parolin abrió la Puerta Santa de la Basílica de Collemaggio. En L’Aquila, cobra vida el evento vinculado a la indulgencia plenaria instituida por el papa Celestino V en 1294, la primera en la historia de la Iglesia. La celebración litúrgica en la Basílica estuvo precedida por la lectura de la Bula del Perdón por parte del alcalde de L’Aquila, Pierluigi Biondi, frente a Collemaggio, y por parte del arzobispo de L’Aquila, Antonio D’Angelo.
El arzobispo Edward Weisenburger de Detroit ha reducido la Misa tradicional a cuatro lugares no parroquiales desde el 1 de julio. El obispo Michael Martin de Charlotte, Carolina del Norte, también ha confirmado que limitará la celebración a una sola capilla dedicada a partir del 2 de octubre; pesar del nuevo clima, siguen vigentes restricciones en varias diócesis. El verdadero cambio introducido por el Papa León XIV no es todavía normativo, es más bien un cambio en el estilo de gobierno . Como observó George Weigel, «sabe escuchar», es paciente, consulta ampliamente y se mantiene abierto a la persuasión. El padre Anthony Pizzo, compañero de estudios del futuro Papa: “Este será su modus operandi”. El cardenal Michael Czerny, jesuita cercano al Papa Francisco, reconoció que el estilo de León “puede ser incluso más inclusivo o accesible que el de Francisco”. Lo que es evidente es que la jerarquía eclesiástica goza hoy de mayor libertad de expresión y está claro que bajo el papado de León XIV, los partidarios de la misa tradicional pueden hacerse oír .
Una carta filtrada de un profesor acusa al arzobispo de Detroit, Edward Weisenburger, de violar varias políticas institucionales e incluso la ley civil en sus despidos abruptos de tres profesores del Seminario del Sagrado Corazón. La carta de tres páginas expone argumentos de que los repentinos despidos de los Dres. Ralph Martin, Ed Peters y Eduardo Echeverría «violan varias disposiciones del Manual del Profesorado», que incluyen políticas que regulan la separación del profesorado, la libertad académica y los contratos. «Cuando le pregunté (al arzobispo) por qué razón, dijo que no creía que fuera útil dar ningún detalle, pero mencionó algo sobre tener preocupaciones sobre mis perspectivas teológicas». El editor de la revista Crisis , Eric Sammons, lo calificó como «un acto de un tirano subjetivo y mezquino», y la Dra. Janet Smith, antigua colega de estos hombres en la SHMS, lo calificó de «indignante y terriblemente perjudicial para el seminario y la Iglesia». “Que sus carreras terminaran con el despido por parte del arzobispo, con poca o ninguna razón dada, es un acto vergonzoso de intento de humillación”. Weisenburger también fue criticado en junio por promulgar una nueva política litúrgica que redujo significativamente el número de misas tradicionales en latín en la Arquidiócesis.
Los hay que han perdido el norte y que lo manifiestan a los cuatro vientos. El obispo Raúl Vera López recibió a la «pastora» lesbiana Emilie Teresa Smith para una misa donde ella ‘susurró’ las palabras de consagración, elevó el cáliz y pronunció la homilía en contradicción con la enseñanza católica y el derecho canónico. Recibió la Sagrada Eucaristía tras mojar la Hostia en la Sangre de Cristo durante una misa reciente en México y en todo momento ‘concelebró’. La misa, que aún puede verse en Facebook , «Durante la liturgia, la Sra. Smith, ataviada con una estola (vestimenta litúrgica), participó en partes de la Plegaria Eucarística, susurró palabras de consagración, alzó la mano para bendecir y elevó el cáliz que contenía la Preciosa Sangre de Cristo». López defendió la presencia de una “pastora” durante la misa y atacó a quienes criticaron sus acciones: «Hablan de sacrilegio, herejía, indecencia, indisciplina, pereza. ¡Por favor, es sentido común! Lleva su estola a todas partes del mundo». El obispo criticó a “las personas que se hacen pasar por cristianos, [que] nos escribieron cosas insultantes en diferentes redes sociales”, y citó la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco sobre el “cambio climático” para justificar su decisión. «Te admiro y respeto, Emilie Teresa Smith. Te deseo que no tengas más malos sabores en tu camino. Siempre estaremos a tu disposición cuando regreses al noreste mexicano».
«En cuanto al siervo inútil, arrojadlo a las tinieblas de afuera: allí habrá llanto y rechinar de dientes».
Buena lectura.