Herrera del Duque: el Ayuntamiento expropiará la casa parroquial por proyecto urbanístico

Herrera del Duque: el Ayuntamiento expropiará la casa parroquial por proyecto urbanístico

El Ayuntamiento de Herrera del Duque (Badajoz) pretende ejecutar mañana, 16 de julio, la ocupación de varios inmuebles anejos a la iglesia de San Juan Bautista —entre ellos la casa rectoral, los salones parroquiales, las naves de Cáritas y de las cofradías— para abrir en su lugar la “Plaza de El Barruelo”.

La operación se ampara en el PERI-4 de 2009 y en un expediente de expropiación forzosa iniciado después de que fracasaran las negociaciones con el Arzobispado de Toledo, del que depende la parroquia.

La intervención, presentada como “regeneración urbana”, implicará el derribo inmediato de las dependencias eclesiales y un cargo a la parroquia de 484.277,95 € en concepto de justiprecio y costas.

El testimonio que lo dice todo: “No tenéis sacerdote”

Un feligrés, en un mensaje difundido por WhatsApp y redes sociales, resume así la gravedad de la situación:

El miércoles 16 de julio a las 8.00 h vienen a tirar los salones parroquiales, la nave de las cofradías, la nave de Cáritas y la casa del sacerdote…

Después de que te quitan los espacios para vivir la fe, hay que pagar esa suma desorbitada.
El sacerdote se ve obligado a salir del pueblo… Toda la actividad sacramental —Misas, bautizos, bodas— queda en suspenso, no tenéis sacerdote… Es un ataque frontal a la vida de fe de nuestro pueblo.

La voz del feligrés plasma el sentir de muchos vecinos que han convocado para la misma hora una manifestación pacífica frente al templo en defensa de su patrimonio espiritual y comunitario.

La posición de la parroquia: “Un auténtico despropósito”

La parroquia ha denunciado públicamente las “graves consecuencias” de la expropiación: suspensión de sacramentos, posible cancelación de primeras comuniones y confirmaciones y, en definitiva, la expulsión de la presencia sacerdotal del municipio.

Sus responsables subrayan que la propuesta municipal carece de “sensibilidad y diálogo” y supone un “ataque directo a la fe y a la dignidad” del pueblo.

El argumentario del alcalde: expropiación “a petición de la Iglesia”

El alcalde socialista, Saturnino Alcázar, replica que:

  • No habrá desalojo del párroco porque la notificación remitida es sólo “el levantamiento de acta” previo a la ocupación.
  • Fue el Arzobispado quien rompió las negociaciones, rechazó la alternativa ofrecida —la reforma de la “casa de los maestros”— y solicitó dos veces ante notario el expediente de expropiación.

Alcázar defiende la actuación como una mera ejecución del Plan General de 2017 y advierte que cualquier incidente recaerá sobre los organizadores de la protesta.

Entre la legalidad y el sentido común: ¿progreso o atropello?

La polémica trasciende lo jurídico. El blog El Borrador denuncia que la futura plaza sacrifica un espacio con “vida, historia y función” que lleva años prestando servicio social y pastoral.

“[El progreso] no necesita destruir, sino integrar”, señala el articulista, acusando al consistorio de confundir modernidad con “estética vacía” y de pretender arrasar patrimonio vivo en nombre de la dignificación urbana.

Ya no queda tiempo

A falta de horas para que las máquinas entren en la trasera de San Juan Bautista, Herrera del Duque se debate entre la promesa de una plaza “digna” y el clamor de unos fieles que temen ver descabezada su comunidad.

La Iglesia exige diálogo real, respeto al patrimonio y alternativas viables; el Ayuntamiento esgrime papeles y plazos. Pero en medio late una pregunta irrenunciable: ¿qué progreso es ése que, para nacer, necesita desalojar al pastor y silenciar las campanas?

Lo que está en juego es mucho más que un terreno: se trata de la libertad religiosa, del derecho a conservar el patrimonio eclesial, de la continuidad de la vida sacramental, y de un modelo de desarrollo urbano que no debería sacrificar la memoria ni la fe por una estética impuesta.

Una comunidad sin sacerdote queda mutilada. Una parroquia sin casa es un templo sin alma.

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