Los amigos de las votaciones y de la sinodalidad han recibido una buena dosis de su propia medicina. El pueblo ha hablado pero en sentido contrario al que ellos esperaban.
A media mañana del jueves, la cuenta oficial del Sínodo lanzó una encuesta en redes sociales tanto en ‘X’ (antiguo twitter) como en Facebook. La cuenta oficial del Sínodo (@Synod_va) hizo la siguiente pregunta a modo de encuesta: «¿Crees que la sinodalidad como camino de conversión y reforma puede mejorar la misión y participación de todos los bautizados?»
Este tipo de encuestas en redes sociales tiene una duración de 24 horas, por lo que desde ayer fuimos siguiendo con detenimiento como iban evolucionando los resultados de la encuesta.
Desde el minuto uno el ‘no’ (la opción contraria a lo que deseaba la cuenta oficial del Sínodo ya que desde la propia cuenta oficial votaron ‘sí’ en su encuesta en Facebook) se impuso con gran contundencia. Durante las 24 horas que ha durado la encuesta el ‘no’ ha rondado porcentajes entre el 85 y el 90% tanto en ‘X’ como en Facebook.
A falta de 10 minutos para que terminara el tiempo para votar en la encuesta, nos hemos encontrado con la sorpresa de que la encuesta había sido eliminada de ambas redes sociales ya que la cantidad de comentarios negativos era desbordante y por no hablar de los resultados radicalmente opuestos a lo que ellos esperaban.
Sabíamos que esto podía ocurrir por lo que hemos hecho capturas de pantalla justo antes de que eliminaran la encuesta de las redes sociales para hacer como si nada hubiera pasado y no quedar en evidencia aunque no lo han logrado: su discurso sinodal no lo sigue nadie.
InfoVaticana les ofrece los datos de las encuestas que ha hecho la cuenta oficial del Sínodo en ‘X’ y Facebook y que han borrado intencionadamente para evitar el ridículo internacional. En twitter podemos confirmar que se superaron los 7.000 votos y en Facebook votaron menos de 800 personas.
Sin duda, largo camino queda de reflexión de aquí a octubre en Roma si estas son las prácticas manipuladoras de los defensores de la sinodalidad.