Un pueblo de Teruel recoge firmas para que el obispo no les cambie al párroco

Un pueblo de Teruel recoge firmas para que el obispo no les cambie al párroco

Los vecinos de Montalbán, un pueblo de Teruel, han reunido cerca de mil firmas para pedir que el párroco, Elkin Otálvaro, no se traslade a Utrillas, un municipio a 6,4 kilómetros de distancia, según informa El Heraldo.

Hace unas semanas que el obispo de Teruel, José Antonio Satué hizo públicos los nuevos nombramientos diocesanos. Otálvaro acaba de ser nombrado responsable eclesiástico de Utrillas, donde viven 3.000 habitantes, y aunque no por ello dejará de estar al frente de la Iglesia de Montalbán, con 1.400 vecinos, «lo razonable», explica el sacerdote a El Heraldo, es cambiar su residencia a la primera de estas localidades, al haber allí más población y, por tanto, mayor actividad.

No obstante, ante el revuelo armado por su posible mudanza, el párroco estudia repartir su residencia entre los dos municipios. «Intentaré mantener las dos casas parroquiales abiertas y vivir unos días en cada una de ellas; me da pena dejar Montalbán, donde me han tratado tan bien», dice Elkin.

El Heraldo añade que la recogida de firmas ha sido organizada por la Asociación de Amas de Casa de Montalbán, cuya secretaria, Rosa María Cuerva, explica que hay «un gran malestar y mucha crispación» por la marcha del sacerdote. Según señala, si los vecinos no se sienten escuchados por Satué, elevarán su queja «al Arzobispado de Zaragoza y, si es preciso, al Vaticano». El pueblo estudia fletar un autobús para que quien lo desee se desplace al Obispado de Teruel.

Comunicado de la diócesis de Teruel

El obispado ha emitido esta mañana un comunicado en el que afirma que «valora positivamente estas muestras de afecto a los sacerdotes y de aprecio a la misión que desarrollan en las comunidades parroquiales y en la vida de los pueblos y barrios».

También confirman que el obispo «escuchará gustosamente a las personas que han solicitado hablar con él sobre este asunto». Por último, desde el Obispado piden «la comprensión y la colaboración de los feligreses de las diversas parroquias afectadas por los nombramientos; ya que cada año se jubilan algunos sacerdotes y surgen situaciones que reclaman cambios; de modo que no queda más remedio que reestructurar las tareas encomendadas a los sacerdotes, para que las comunidades parroquiales y los servicios diocesanos sean atendidos».

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