TRIBUNA: Walk on Wonder, el evento playero de las diócesis de Madrid

TRIBUNA: Walk on Wonder, el evento playero de las diócesis de Madrid

Por: Una católica (ex)perpleja

Hoy, sábado 27 de septiembre, las diócesis de Madrid, Getafe y Alcalá celebran en la catedral de la Almudena un evento mundano y ruidoso para jóvenes con la excusa del Jubileo al que han llamado Walk on Wonder.

Según la página web de la Delegación de Juventud de la Archidiócesis de Madrid, se anuncia como un evento jubilar único para jóvenes y adolescentes. El lenguaje y la estética se ha vuelto mundanos y protestantizados, como puede verse en las imágenes y palabras que ilustran el texto: espectáculos, música en vivo, Eucaristía (¿Misa, tal vez?, todo al mismo nivel), DJ set, food truck, testimonios y mucho más; todo ello junto a imágenes que ilustran la multiculturalidad, la cervecita y cualquier cosa menos lo que cualquiera hubiera esperado para un evento diocesano dirigido a jóvenes… antes de la hakunización de la Iglesia española.

Vamos a ir por partes analizando lo que promete el evento. En primer lugar, toda la explicación y estética recuerdan al nefasto “¿Para quién soy?”, primer macro-congreso de vocaciones (o “asamblea de llamados para la misión”) de la pastoral vocacional de la Conferencia Episcopal Española el pasado mes de febrero, y que institucionalizaba el formato de espectáculo música – testimonio – cervecitas para cualquier evento eclesial.

Esto es lo que dice la web de la delegación de juventud de la Archidiócesis de Madrid sobre el evento: “Así es como queremos que te quedes con lo que se viene. WOW! El próximo sábado 27 de septiembre celebraremos el jubileo de adolescentes y jóvenes, y va a ser una locura. Sobre todo porque es el mayor crossover que ha vivido nuestra región: nos hemos juntado las diócesis de Madrid, Getafe y Alcalá de Henares para unirnos todos en la esperanza. Por eso WOWwalk on wonder, caminar juntos en el asombro que nos da saber que somos uno en el Uno, y eso es más que motivo de sobra para celebrarlo”.

El horario es de lo más descafeinado, comenzando a las 10.00 hrs el Jubileo de Adolescentes “de 12 a 15 años; mañana entera dedicada a los adolescentes (espectáculos, gymkhana, charlas…)”. Continúa con la “Eucaristía jubilar” a las 13.30 hrs (por qué los progresistas y neoconservadores en la Iglesia, y ya hasta la jerarquía, confunden Misa con Eucaristía es algo que dejamos para otro día, digno de analizar). La Eucaristía jubilar representa el “momento de nexo entre los dos jubileos: celebraremos la misa juntos los jóvenes y adolescentes, acompañados por nuestros obispos”. Con foodtruck incluido, me pregunto si se guardará el ayuno eucarístico, a la vez que me sorprende que los obispos sólo “acompañen” en la celebración litúrgica, ¿celebrada por todos?

A las 16:00 hrs comienza el Jubileo de jóvenes, desde los 16 años. “Tarde pensada para los jóvenes (ponencias, talleres, música y fiesta)”.

La web del evento presenta la lista de “charlitas” sobre los temas más diversos, incluyendo, oh, sorpresa, una sobre San John Henry Newman.

Una vez visto el lenguaje totalmente mundano del evento, en que se ha “colado” como sin querer la Eucaristía, fijémonos en la estética playera o piscinera del cartel, sin ninguna imagen religiosa. Tanto el lenguaje como la imagen son absolutamente ajenos a la manera de hacer eclesial y, lo más grave, minimiza u oculta toda referencia religiosa, sea verbal o en imagen. Además, veamos el anuncio de la dinámica, escrito en el centro del cartel en este orden: espectáculos / música en vivo/ Eucaristía / DJ set / testimonios / foodtrucks / y mucho más.

Me parece a mí que si Mons. Reig Pla siguiera siendo obispo de Alcalá de Henares, esa diócesis no hubiera participado en este montaje…

Detengámonos en comentar las imágenes y finalizaremos con el nombre del evento, que, sin parecerlo, esconde lo más luciferino del evento.

¿Se fijan en lo que transmiten las fotos? Muchas chicas (feminismo en la Iglesia), una de ellas relajadamente tomando una cerveza (¿a quién se le ha podido ocurrir que es adecuada como imagen de un evento jubilar diocesano?) y rostros de todos los colores (no sabemos si todos católicos, puesto que han sacado las fotos de internet, obviamente; lo que esto quiere transmitir es que es el fin racial de Europa, invadida por todos lados, y a la Iglesia le parece bien).

Y por último, vayamos con el nombre del evento. En primer lugar, el idioma: está repleto no ya de anglicismos, sino directamente de palabras en inglés. Me parece que tienen la mala suerte de no haberse enterado de que el Papa León está recuperando el latín, y eso les va a pillar con el pie cambiado; porque el “walk on wonder”, “DJ set”, “foodtrucks” no suenan nada católicos ni en la forma anglófona ni en el contenido, claro está.

Me pregunto cuántas conversiones puede provocar algo tan absolutamente mundano.

Pero lo que no puedo dejar de comentar amargamente es la mezcla de pena y horror que me produce el parecido que tiene el nombre con el “Nascantur in admiratione” del programa de Humanidades Integrales Pearson de John Senior y dos colegas más en la universidad de Kansas en los años 70. “Que nazcan en el asombro”, mientras que la web de la diócesis de Juventud de Madrid habla de “caminar en el asombro”. Pero, a pesar del parecido en los nombres, los programas y objetivos no tienen nada en común.

El Programa Pearson de Humanidades Integradas fue desarrollado en la década de los 1970 por tres profesores de la Universidad de Kansas -Frank Nelick, Dennis Quinn y John Senior; un programa de estudios que cambió la vida de muchos jóvenes en sus primeros años universitarios y provocó una ola de conversiones a la fe católica. “El Programa Pearson de Humanidades Integradas (IHP) – dice este artículo publicado en InfoVaticana en 2019, en apariencia, no se diferenciaba de otros basados en la lectura y discusión de los grandes libros. Y, sin embargo, hasta 200 alumnos del Pearson solicitarían, al finalizarlo, su incorporación a la Iglesia de Roma, llegando algunos a tomar los hábitos. ¿Qué sucedía en las clases de Quinn, Nelick y Senior que no sucedía, sin embargo, en otras universidades, algunas nominalmente católicas? Quizás que en estas se había renunciado al hallazgo de la verdad, conformándose con su búsqueda, mientras que la enseñanza número uno del Programa Pearson era que la verdad existía y era posible encontrarla. Senior y sus colegas se percataron de que, en el contexto inmediatamente posterior a la revolución sexual de 1968, difícilmente un joven podría leer los grandes clásicos si de niño no había hecho lo propio con títulos como ‘El viento en los sauces’, ‘Oliver Twist’ o ‘Alicia en el País de las Maravillas’Cuál sería su sorpresa, la de Senior, cuando descubrió que tampoco los habían leído. Y peor todavía: que, ni siquiera tratándose de universitarios, eran capaces de entenderlos. Pero qué quería, si hacía años que la televisión se había enseñoreado de los hogares y en las escuelas a los niños les enseñaban seguridad vial y cómo prevenir enfermedades venéreas. Tocaba, por tanto, y valga la redundancia, comenzar por el comienzo. Si la experiencia del hombre no se explica desenraizándola de los elementos -agua, tierra, aire y fuego-, continúa el texto de InfoVaticana, muchos de esos pobres niños ricos de suburbios jamás habían vadeado un río, ni construido un castillo en la arena, ni volado una cometa ni encendido una fogata. Por eso, uno de los primeros puntos del Programa Pearson consistía en tumbarse al raso por la noche a contemplar las estrellas. Se trataba de experimentar, quizás por primera vez, la cosa esa del asombro, a lo que también ayudaba aprender a bailar el valls (o la polka), ejercitarse en la caligrafía o memorizar largos poemas. Y luego ya, si eso, la lectura y discusión de los grandes libros.

Queda por explicar la conversión al catolicismo de tantísimos estudiantes del Programa Pearson. Quinn, Nelick y Senior eran católicos y, como tales, entendían la universidad como un lugar donde los jóvenes debían acercarse a Aquel del que habían sido alejados; un lugar donde aprender a tomar de lo bueno, lo bello y lo verdadero, como durante siglos hicieron los caballeros en Occidente.

Cuando la Universidad de Kansas reaccionó y canceló el programa, era demasiado tarde. Se había producido una masiva oleada de conversiones a la fe, de matrimonios católicos y de entradas a la vida religiosa TRADICIONAL: algunos alumnos del programa, por recomendación de Senior, profesaron en la abadía francesa de Fontgombault, donde todavía hoy se cuida con mimo el rito católico y el depósito de la fe. Años después, un grupo de esos monjes volvieron a Estados Unidos y fundaron la abadía tradicional de Clear Creek, alrededor de la cual se ha establecido una comunidad de familias católicas que asisten a Misa tradicional.

¿Puede el Walk on Wonder, con ese programa mundano y posmoderno de espectáculos, foodtrucks, DJ set e influencers “provocar” alguna conversión? Si usted es padre de un adolescente en esas diócesis, ¿recomendaría a su hijo asistir? ¿Cree que en medio de ese ruido mundano puede despertarse su admiración hacia el misterio de Dios y su antagonismo del mundo, en el sentido que “mundo” tiene en el Evangelio de Juan? Me comentaron ya hace años, cuando este tipo de encuentros no se había generalizado, que en los baños de estos festivales podía verse de todo; desde jóvenes absolutamente pasados de alcohol hasta otros manteniendo relaciones sexuales. Con el mundo metido en la Iglesia de esta manera, con la Iglesia ofreciendo lo mismo que ofrece el mundo, ¿qué puede esperarse?

Por eso me parece tan espeluznante el tufillo diabólico que desprende. Me explico: el diablo es más inteligente que nosotros. Por eso parece una mofa esta casi réplica del nombre del programa de Humanidades de Senior y sus colegas, para presentar, en realidad, una antítesis de él.

Para terminar, traigo a colación lo que una persona me comentó una vez al hilo de una conversación sobre el nuevo estilo protestantizado de la Iglesia: “tiene usted un rol (denunciante) para todo lo que ocurre en la Iglesia. Y entiendo que sea fruto de Santa Ira, y no de la desesperanza, espero. Sólo cuide primar la caridad en su corazón”.

Agradezco el comentario, porque la tentación de la desesperanza está siempre presente. Pero no se trata de eso, porque Cristo ha vencido al mundo, y en la certeza de esa esperanza, como dijo Benedicto XVI en Spe Salvi, estamos salvados. Sí me da pena y me indigna que la Iglesia extravíe y confunda a tantas almas jóvenes que van a ella porque es el instrumento que Nuestro Señor fundó para llevarnos a Él y les den gato por liebre. Y por eso creo que hay que denunciarlo, para prevenir y alertar a las personas de buena voluntad que vayan a fiarse de los lobos con piel de oveja que organizan este aquelarre.

Dios habla en el silencio. Dios es Misterio. Y, a pesar de que Él tiene sus maneras de tocar el corazón de cada persona, un evento ruidoso, con música, bebida y comida basura no parece la mejor manera por parte de la jerarquía eclesial de fomentar un ambiente de encuentro con quien es la Bondad, la Belleza y la Verdad.

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