El Obispo Strickland califica de «asunto grave» la persecución del Papa Francisco a la Misa tradicional

El Obispo Strickland califica de «asunto grave» la persecución del Papa Francisco a la Misa tradicional

El obispo emérito Joseph E. Strickland ha emitido una carta pastoral en la que enfatiza la importancia de la Santa Misa y denuncia los intentos de limitar la celebración de la Misa tradicional en latín.

En su misiva, advierte sobre los riesgos de las reformas litúrgicas impulsadas por el Papa Francisco y defiende la necesidad de preservar la integridad de la liturgia católica.

En su carta, el obispo emérito de Tyler subraya que la Misa no es simplemente una reunión comunitaria, sino la renovación del sacrificio de Cristo en el Calvario. Citando a Santo Tomás de Aquino y al Concilio de Trento, explica que la transubstanciación convierte verdaderamente el pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, enfatizando la necesidad de recibir la Eucaristía con plena conciencia y reverencia.

Según Strickland, la Misa es un acto de culto supremo que une a los fieles con la Iglesia universal y con los santos en el cielo. Por ello, alerta sobre las consecuencias espirituales de no asistir a Misa y recuerda que faltar sin una razón válida constituye un pecado grave.

Crítica a las restricciones del Papa Francisco sobre la Misa tradicional

Uno de los puntos más contundentes de la carta del obispo Strickland es su crítica a la limitación de la Misa tradicional en latín impuesta por el Papa Francisco a través del motu proprio Traditionis Custodes. Strickland sostiene que esta forma litúrgica ha sido «el pináculo de la reverencia» dentro de la Iglesia y que su restricción representa un alejamiento de aquellos fieles que encuentran en ella una fuente de alimento espiritual profundo.

El obispo también menciona los recientes comentarios del Papa Francisco en su autobiografía, en los que refuerza su postura contra la Misa tradicional. Para Strickland, estos ataques reiterados evidencian una voluntad de reducir el «rico patrimonio litúrgico» de la Iglesia y su continuidad con las generaciones pasadas. Estos ataques del actual Pontífice a la Misa tradicional han sido definidos como un «asunto grave» por parte del prelado estadounidense.

Peligros de la flexibilidad litúrgica y la pérdida de reverencia

El obispo alerta sobre la flexibilidad litúrgica promovida por el Papa Francisco, que permite adaptaciones en la celebración de la Misa según costumbres locales. Según Strickland, estas desviaciones conducen a una pérdida de reverencia y amenazan con diluir el misterio sagrado que la Misa representa.

Además, critica el énfasis del actual pontífice en la «misericordia y la inclusión» sin suficiente atención al arrepentimiento, lo que podría llevar a que los fieles reciban la Eucaristía de manera indigna. En este sentido, cita la advertencia de San Pablo en 1 Corintios 11:27-29 sobre las consecuencias espirituales de comulgar en pecado mortal.

Defensa de la uniformidad y la integridad litúrgica

Strickland enfatiza la necesidad de mantener la uniformidad y la integridad de la liturgia para garantizar la unidad de la Iglesia y la correcta recepción de la gracia divina. Para ello, llama a rechazar los intentos de modificar la Misa por razones seculares o culturales, pues considera que estos cambios pueden desviar el enfoque de Dios hacia las preferencias humanas.

En su conclusión, el obispo advierte que cualquier compromiso con la Misa tradicional pone en riesgo la vida espiritual de los católicos y la relación de los fieles con Dios. «No podemos dejar de preguntarnos las razones que se esconden detrás de los ataques a la Misa tradicional», sentencia, reafirmando la necesidad de proteger la Misa como «el mayor tesoro de la Iglesia».

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