El Papa Francisco anunció el domingo la creación de 21 nuevos cardenales para el próximo 8 de diciembre.
Como ya les hemos contado, en ese listado aparecen los nombres de algunos obispos y religiosos -a priori- poco idóneos para formar parte del Colegio Cardenalicio por sus posiciones ambiguas, progresistas o heterodoxas.
Otro neocardenal que debemos señalar es el arzobispo de Tokio y presidente de Caritas Internationalis, Tarcisio Isao Kikuchi, miembro de los Misioneros del Verbo divino. El arzobispo Kikuchi colaboró hace unos años con un libro proLGTB. Kikuchi recomendó y contribuyó con una columna en el libro pro LGBT «LGBT y cristianismo», supervisado por Aika Taira, pastor gay de la Iglesia Unida de Cristo en Japón y miembro de la Oficina Católica sobre VIH/SIDA.
El libro en cuestión narra las experiencias de 20 personas, principalmente personas LGBT. «Transmite la riqueza de la diversidad sexual y las posibilidades al hablar de las dificultades de la vida de las minorías sexuales, así como de las esperanzas y ejemplos que constantemente se están haciendo realidad en la sociedad y la Iglesia. Este libro presenta los esfuerzos de los involucrados y sus partidarios para eliminar la discriminación y los prejuicios», se lee en la descripción del mismo.
El coordinador de este libro ha dicho públicamente que «a través de muchos encuentros valiosos, he llegado a creer que la diversidad de las sexualidades son una bendición de Dios. Hoy predicar esto se ha convertido en mi misión. Por esta razón, salí del armario y me ordené pastor. Quiero predicar el Evangelio a las minorías sexuales que están siendo dañadas por el cristianismo y quiero predicar a las iglesias que hieren a las minorías sexuales con el cristianismo».
El arzobispo de Tokio, además de mostrar visiblemente su apoyo a la causa LGTB dentro de la Iglesia católica, es también un entusiasta de Laudato Si. Cuando era obispo de Niigata en el año 2015, escribió un artículo en Asia News en donde relaciona los desastres naturales con el cambio climático.
Firme opositor de la energía nuclear
«No es suficiente proporcionar un remedio temporal a la crisis actual para rescatar a las personas afectadas por el cambio climático y la degradación ambiental, sino que también debemos considerar siempre una solución a largo plazo para las generaciones futuras, lo que puede requerir que cambiemos el cómodo estilo de vida actual«, dijo Tarcisio Isao Kikuchi allá por el año 2015.
Tras el desastre del 11 de marzo de 2011 en Fukushima, los obispos católicos japoneses están abogando por la abolición inmediata de más de 50 plantas generadoras de energía nuclear en Japón, que son propensas a los terremotos. «Por supuesto, recibimos muchas críticas por nuestra posición del público en general e incluso de algunos católicos que dicen que para mantener el estilo de vida y la economía actuales de Japón, no se puede abolir la generación de energía nuclear. Ese es exactamente el punto de nuestro mensaje de noviembre de 2011 contra la generación de energía nuclear. No solo pedimos la abolición de las plantas, sino que también, al final del mensaje, estamos llamando a la gente a cambiar su estilo de vida para reducir el uso de energía», defiende este obispo nipón.
Metiéndose de lleno en el campo político, el futuro cardenal aseguró «que los obispos católicos japoneses tienen que defender el desarrollo de fuentes de energía renovables en Japón y también llamar al gobierno, al círculo empresarial y al público en general a ser responsables de las generaciones futuras y también actuar responsables por el bien común, no solo considerando el futuro de Japón solo sino considerando la creación entera».