El pasado domingo, el Papa Francisco anunció por sorpresa un Consistorio para crear nuevos cardenales el próximo 30 de septiembre, día en que dará comienzo la última fase del Sínodo de la sinodalidad.
En total serán creados 21 nuevos cardenales aunque tres de ellos se más bien simbólico al tener ya más de 80 años. Una especie de premio por sus servicios a la Iglesia. Como es habitual en Francisco, la sorpresa y la novedad siempre está presente en sus nombramientos.
Vuelve a recurrir en gran medida a las periferias y se olvida de grandes plazas italianas o de Estados Unidos. Tampoco creará ningún cardenal en Alemania.
Tres prefectos recibirán la birreta
En apenas diez días, monseñor Víctor Manuel Fernández pasa de ser arzobispo de La Plata a ser prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y ser creado cardenal. Quizá, uno de los nombramientos más previsibles.
Quien también será creado cardenal es el prefecto del Dicasterio de los Obispos, Robert Francis Prevost. Nacido en Chicago, ejerció su ministerio episcopal en Perú. Prevost afirmó a Vatican News al enterarse de su nombramiento que «Me sorprendió… Sentí ciertamente alegría, por el reconocimiento de la misión que se me ha confiado -que es algo muy hermoso- y al mismo tiempo, con reverencia y santo temor, pensé: espero poder responder a lo que el Papa me pide. Es una responsabilidad enorme, como cuando me llamó a Roma como prefecto».
«Yo seguía su discurso y entonces oí mi nombre, el primero de la lista. Inmediatamente pensé que había que rezar, dar las gracias al Papa por esta confianza y luego esperar -pero esto ya había sido así desde que me nombró Prefecto del Dicasterio para los Obispos- ser capaz de responder a la confianza que ha depositado en mí», añadió el cardenal electo.
Quien también será creado cardenal en septiembre es el italiano Claudio Gugerotti, Prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales. «Me llegó de forma bastante inesperada. No estaba escuchando el Ángelus, en un momento dado el teléfono explotó [de mensajes] y no entendía la causa. Todos decían ‘felicidades, felicidades’. Pensé que tal vez había olvidado mi onomástico… Luego lo comprendí», dijo el italiano a Vatican News.
Gugerotti asegura que «lo vivo sobre todo como una responsabilidad que me parece especialmente significativa, pero también pesada, porque el púrpura no es el púrpura de la gloria, es el púrpura de la sangre. Y he visto mucha sangre en mi misión de nuncio. He visto a tanta gente rendir su tributo a Cristo con sangre, e incluso simplemente la violencia que ha sobrecogido a tantas personas y que ha tomado esta forma».
Dos franceses entre los futuros cardenales
También hay dos franceses entre los 21 nuevos cardenales que tendrá la Iglesia el próximo 30 de septiembre: Christophe Pierre, nuncio apostólico en Estados Unidos, y François Bustillo, obispo de Ajaccio en Córcega.
El sustituto de Viganó en Estados Unidos como nuncio asegura que «es una invitación a continuar con mi compromiso de apoyar al Papa, de apoyar la misión de la Iglesia y de responder en todas partes a los grandes desafíos de la evangelización, que es de alguna manera el sentido de toda mi existencia».
«Convertirse en cardenal es una gran responsabilidad», añade el nuncio en Washington, «sobre todo en un mundo cambiante en el que anunciar el Evangelio no es tan fácil». Pierre asegura que se ha encontrado con esta dificultad en todos los países en los que ha servido: «Se trata de ayudar a la Iglesia a permanecer centrada en el anuncio del Evangelio en un contexto complicado. Es el reto de nuestro tiempo, pero también la belleza de nuestra misión».
Por su parte, monseñor Bustillo, franciscano franco-español y obispo de Ajaccio desde hace dos años, siente todo el peso de la responsabilidad que le incumbe. «Debo tratar de encontrar un vínculo con gran sencillez y equilibrio entre Roma y lo que el Papa me pedirá, y la responsabilidad que tengo actualmente aquí en Córcega, directa y simplemente con el pueblo de Ajaccio y su diócesis».
Los cardenales de las periferias
El Papa Francisco también creará cardenal a otro arzobispo argentino y jesuita. Se trata de Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba quien recibió la noticia también con sorpresa.
«Uno siempre lo agradece y espera estar a la altura de la expectativa» de lo que pueda colaborar, aseguraba Monseñor Rossi a los medios vaticanos. «Lo propio de ser cardenal es poder acompañar, ayudar al Santo Padre en su gobierno, en lo que uno pueda», añade el nuevo Purpurado argentino, quien se dice inmensamente alegre por compartir la terna cardenalicia con dos compatriotas destacados por su servicio a la Iglesia.
En Colombia, también recibirá la birreta el arzobispo de Bogotá y actual presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Rueda. Afirmó que asume la nueva misión con responsabilidad, alegría, gratitud, humildad y disposición de servir. El Primado de Colombia pide la guía del Espíritu Santo en este nuevo encargo y afirma que espera que esta designación sirva para que todos los colombianos asuman un compromiso con el trabajo por la paz, la vida y la reconciliación.
En el continente africano, Monseñor Stephen Brislin, arzobispo de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), es uno de los tres africanos que serán elevados al más alto rango de la jerarquía católica durante el consistorio del 30 de septiembre de 2023.
El arzobispo africano reconoce que se enteró de la noticia gracias a un mensaje de felicitación de alguien de Tailandia. «No estaba seguro de quién lo había enviado y era un poco ambiguo. Decía simplemente: ‘Enhorabuena, me alegra saber que hay un nuevo sombrero rojo en Sudáfrica’, y no estaba muy seguro», explicó.
Los rumores empezaron a circular y se confirmaron, añadió, pero «me tomó completamente por sorpresa y debo ser sincero, en aquel momento estaba bastante desconcertado y bastante confundido de que las cosas parecieran estar sucediendo tan rápido».
Cobo y Ángel Fernández Artime convierten a España en el segundo país con más cardenales electores
El 30 se septiembre España pasará a tener 8 cardenales con derecho a voto en un hipotético cónclave. Además de José Cobo y Fernández Artime, los cardenales que sí tendrían derecho a participar en el cónclave serían: el Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, Miguel Ángel Ayuso; el arzobispo emérito de Valencia, Antonio Cañizares, el hasta hace unos días Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe Luis Ladaria; el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, el arzobispo emérito de Madrid, Carlos Osoro y el Presidente del Gobernatorato, Fernando Vérgez.
Aunque José Cobo dijo en su primera Misa, el domingo en que se anunció que sería creado cardenal, que «creía que, según el estilo del Papa, no iba a vincular la sede de Madrid con el cardenalato», se trata de un nombramiento más que previsible. Es más, El relevo de Osoro y la toma de posesión de Cobo se habría acelerado a propósito para llegar como arzobispo de pleno derecho al anuncio de la creación de nuevos cardenales.
Además, por primera vez un sucesor de Don Bosco será elevado al cardenalato. Se trata de Ángel Fernández Artime Rector Mayor de los Salesianos.
De los 21 futuros nuevos cardenales, el Papa Francisco ha reservado una cuota para los religiosos. En total son seis los futuros cardenales que pertenecen a alguna institución eclesial: dos jesuitas, Ángel Sixto Rossi, S.J., Arzobispo de Córdoba y Stephen Chow Sau-Yan, S.J., Obispo de Hong Kong; el agustino Robert Francis Prevost; el franciscano François-Xavier Bustillo; el salesiano Ángel Fernández Artime y el capuchino Luis Pascual Dri.