El declive del cardenal Omella en la Conferencia Episcopal Española

El declive del cardenal Omella en la Conferencia Episcopal Española

La Comunidad de Lanceros se ha reunido en sesión preparatoria previa a la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal que comienza hoy lunes en Madrid.

La primera reunión de los obispos españoles de este año que al final solo interesa a los obispos. Hoy el cardenal Omella pronunciará su discurso inaugural. Un discurso que como es habitual no redacta él y del que no se espera que diga nada interesante que pueda atraer a la sociedad española. 

La sensación que la Comunidad de Lanceros ha podido captar en sus conversaciones episcopales es que el cardenal Omella, todopoderoso en Roma, ha entrado en un proceso de decadencia en una Conferencia Episcopal que, mayoritariamente, está cansada de la arbitrariedad y del ejercicio de autoritarismo de Omella. Los más mayores en Añastro dicen que Omella le está haciendo bueno a Rouco. No sólo por la concentración de poder y por el modo nada sinodal de ejercerlo. Eso sí, la diferencia estriba en que las puñaladas las da con una sonrisa de oreja a oreja, rodeado de su guardia pretoriana a la que todavía no ha colocado por completo. 

Además, la situación de la Conferencia Episcopal se ha enrarecido con la llega de un nuevo secretario general, monseñor César García Magán, que en el tiempo que lleva ha conseguido que se eche de menos a monseñor Argüello. Nuestro correspondiente en la calle Añastro nos cuenta que cada vez más se intensifican por los pasillos de la Casa de la Iglesia los rumores de las formas “poco motivadoras” del nuevo Secretario, del que dicen tampoco se mata y que además da muestras de no ser un discípulo aventajado de Omella. 

Los obispos españoles se pasarán una semana en Madrid en un momento en el que España se la juega en las urnas. La pregunta de esta semana es si permitirá el cardenal Omella que los obispos españoles digan algo sobre la situación política, social y económica sede España ante los procesos electorales de mayo y diciembre. O por contrario, los obispos seguirán en silencio ante un Gobierno que se ha caracterizado por leyes que atentan contra la vida, la moral, contra los sanos fundamentos de una sociedad. 

O si seguirá Omella limitándose a los tópicos de sacristía, a repetir los lugares comunes de un pontificado en los últimos compases, que cada vez interesa menos incluso a quienes pusieron toda la carne en el asador por el papa, que les ha defraudado. 

Todo esto ocurre con un Vicepresidente Osoro que ya tiene preparadas las maletas y que no disimula su distancia con Omella que le ha ganado todas las partidas. Veremos a ver si también la del próximo arzobispo de Madrid. La Comunidad de Lanceros seguirá esta semana muy de cerca los trabajos de los obispos. De todo ello les iremos informando. 

Diego Lanzas

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