Once años después de la ocupación de Mosul y la llanura de Nínive por parte del Estado Islámico (ISIS), las comunidades cristianas en Irak continúan dando testimonio de su fe. A pesar de las tensiones y de los desafíos que generan los conflictos regionales, los templos permanecen llenos y las celebraciones religiosas vuelven a reunir a multitudes.
En las últimas semanas, más de 1.500 niños y niñas recibieron la Primera Comunión en distintas diócesis, un acontecimiento que contrasta con la violencia y el éxodo que han marcado la vida de los cristianos iraquíes.
Un templo herido que vuelve a celebrar
En Bagdad, las parroquias caldeas celebraron el sacramento con 50 niños, mientras que la comunidad siríaca católica sumó 32. La celebración más emotiva tuvo lugar en la Iglesia Católica Siríaca de Nuestra Señora de la Liberación, donde 11 niños recibieron por primera vez la Eucaristía. Este mismo templo fue escenario en 2010 de una masacre que costó la vida a decenas de fieles y a dos sacerdotes, dejando también a cientos de heridos.
Qaraqosh y los pueblos de la llanura de Nínive
En Qaraqosh (Baghdeda), la Arquidiócesis Católica Siríaca de Mosul organizó tres ceremonias en las que participaron 461 niños. Otros 30 recibieron el sacramento en las localidades cercanas de Bashiqa y Bartella. En todas ellas, el arzobispo Benedictos Younan Hanno alentó a los fieles a perseverar en su tierra, reconociendo su valentía al regresar tras el desplazamiento forzado y su compromiso con la transmisión de la fe a las nuevas generaciones.
Zonas donde la celebración tendrá que esperar
En Basora, la comunidad cristiana se ha reducido a menos de 350 familias entre todas las denominaciones —caldea, armenia, siríaca, presbiteriana y latina—. Ante la escasez de niños en edad catequética, las diócesis caldea y siríaca católica han decidido posponer la celebración de la Primera Comunión hasta el próximo año. Una situación similar se vive en Sulaymaniyah.
En Karemlesh, que pertenece a la Arquidiócesis Caldea de Mosul, 26 niños se están preparando para recibir la Eucaristía. La Diócesis Caldea de Kirkuk y Sulaymaniyah celebró ya el sacramento para otros 26 niños en la Catedral del Sagrado Corazón de Kirkuk.
Ankawa: dos días de fe y compromiso
Las parroquias de Ankawa, en la Diócesis Caldea de Erbil, celebraron dos jornadas extraordinarias presididas por el arzobispo Bashar Matti Warda, en las que 210 niños recibieron la Primera Comunión. En sus homilías, Warda subrayó que este sacramento no se reduce a una ceremonia con fotografías y vestidos blancos, sino que es un compromiso de vida que debe transformar los hogares en espacios de perdón, escucha y generosidad.
En la misma ciudad, 66 niños de la Diócesis Católica Siríaca de Adiabene también recibieron la Eucaristía, junto con otros 15 en Duhok. La Diócesis Caldea de Duhok celebró la comunión de 75 niños, mientras que en Zakho fueron 150. Una cifra similar se espera en la Diócesis de Alqosh, actualmente vacante de obispo.
Participación de la Iglesia Ortodoxa Siríaca
La Iglesia Ortodoxa Siríaca también ha sido protagonista de estas jornadas de fe, celebrando la Primera Comunión de unos 70 niños en Bartella y 40 en Ankawa. Estas celebraciones, abiertas a pequeños de otras denominaciones, muestran la voluntad de las comunidades cristianas de mantener viva la esperanza en una región donde la fe sigue siendo un signo de resistencia y unidad.
Fuente: Aciprensa