Seguramente para muchos, este sacerdote ya no será el mismo que antes a pesar de haber sido declarado inocente por un juez.
El mero hecho de ser acusado y de pasar por un tribunal deja una semilla en el inconsciente de la persona que provoca que se le vea como culpable.
El P. Punnackal fue suspendido de su puesto de párroco de la iglesia de Santa María en Gatlinburg, después de ser acusado en enero de 2022 de dos cargos de agresión sexual. El sacerdote negó la acusación en todo momento pero aun así, fue apartado de sus tareas.
Ahora, más de un año y medio más tarde un jurado de Tennesse, en los EE.UU. ha declarado inocente al P. Antony Punnackal de un supuesto delito de agresión sexual contra una mujer que formaba parte del equipo de la iglesia.
Tras el fallo, su abogado Travis McCarter ha dicho que el sacerdote es un “ser humano fantástico y estamos contentos de finalmente poder mostrarle al mundo que es inocente de estas acusaciones”.
Sobre esta decisión habló el P. Doug Owens, delegado del administrador apostólico de la Diócesis de Knoxville, quien dijo que había “gran alivio”.
“El estrés que tuvo que soportar el padre Punnackal durante los muchos meses previos a su juicio debe haber sido inimaginable, pero siempre mantuvo su inocencia y estamos agradecidos de que el jurado escuchó el testimonio, evaluó las pruebas y estuvo de acuerdo”, dijo el P. Owens.
Afirmó igualmente que la diócesis no comentará la demanda “hasta que se pueda decidir su destino”.