Orden de alejamiento a otro cura de Málaga por «acoso» a una mujer

Orden de alejamiento a otro cura de Málaga por «acoso» a una mujer

Cuando parecía que la diócesis de Málaga cerraba la crisis causada por el sacerdote Francisco J. C, detenido y encarcelado por drogar y agredir sexualmente a varias mujeres, otro nuevo problema se le avecina al obispo Jesús Catalá que no gana para disgustos.

Roberto Bocanegra, párroco de Canillas de Aceituno, Sedella y Salares fue llevado a dependencias policiales para tomarle declaración por quebrantar una orden de alejamiento que se le impuso por acosar a una mujer con la que convivía, según denunció en su día la propia víctima.

Según han confirmado a EFE fuentes próximas a la investigación, se trata de Roberto José B., sacerdote extra diocesano de origen venezolano que daba misa en los municipios malagueños de Canillas de Aceituno, Sedella y Salares, quien había sido investigado previamente por un delito de coacciones contra la denunciante.

Al ser contactado por EFE, el cura ha declinado hacer declaraciones y ha remitido a su abogado, que ha negado «en rotundo» los hechos que denuncia la mujer y ha reconocido que convivieron un tiempo en la casa parroquial junto a otros compatriotas, aunque no fueron pareja. «Está todo ‘sub iudice’ y no vamos a decir nada. Se verá en el juicio si no se archiva antes», ha subrayado.

Comunicado de la diócesis

Al conocerse estos hecho, el obispado ha confirmado que ha contactado con el interesado «y se encuentra de retiro unos días fuera de su pueblo».

La diócesis de Málaga ha aclarado que el sacerdote no está detenido; «la Policía le tomó declaración en su día y regresó después a su casa». El obispado malagueño asegura que «tanto el sacerdote como la señora que lo acusa se denunciaron mutuamente por acoso; solo le impusieron a él la orden de alejamiento».

Por otro lado, según el abogado del cura, en calidad de defensa particular, «el sacerdote no ha quebrantado ninguna orden de alejamiento». El obispado reconoce que conocía las desavenencias entre ambas personas, «pero no podía intervenir al tratarse de cuestiones personales entre dos mayores de edad. Además, desconocía la existencia de la orden de alejamiento».

«Los hechos se encuentran en fase de investigación; por tanto, hay que esperar a que finalice la instrucción de este procedimiento para hacer una justa valoración», concluye la nota de la diócesis de Málaga.

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