En Alemania parecen decididos a hundir la memoria del Papa Emérito en sus últimos años de vida: un nuevo denunciante anónimo acusa al entonces arzobispo Ratzinger de negligencia en un caso ya revisado, el del sacerdote abusador Padre H, informa Katholisch.de.
Es el cuento de nunca acabar. El Tribunal de Justicia de Traunstein, Alemania, ha informado de la recepción de la demanda de un hombre de 38 años víctima de abusos sexuales por parte del sacerdote Peter H., en la que acusa al papa emérito Benedicto XVI de haber encubierto lo ocurrido.
La denuncia es nueva, pero el caso no lo es. Los hechos se remontarían a 1980, cuando Ratzinger era arzobispo de Múnich y Frisinga. Según la revista alemana, la prueba se encuentra en un documento de 2016 elaborado por el tribunal eclesiástico de la archidiócesis que ahora dirige el cardenal Marx, en el que se afirma que los obispos de Essen y Múnich habrían incumplido su deber de proteger a los menores.
El protagonista del caso es el “Padre H”, un sacerdote de la diócesis de Essen acusado de obligar a un niño de 11 años a practicar sexo oral en 1979 y que fue trasladado a la diócesis principal de Baviera en 1980 para recibir terapia con el consentimiento del entonces arzobispo Ratzinger. El “Padre H”, como se le denomina en los artículos sensacionalistas que están apareciendo actualmente, no es otro que Peter Hullermann, y la supuesta implicación del actual Papa emérito en su caso ya había salido a la luz en marzo de 2010, cuando Ratzinger era Papa.
Der Spiegel publicó la noticia coincidiendo con la simbólica carta de Benedicto XVI a los católicos de Irlanda, un documento crucial del pontificado de Benedicto XVI, marcado por la lucha contra la pederastia.
Doce años después, la historia es reflotada por otro semanario alemán con la única novedad de un documento del tribunal eclesiástico de la archidiócesis de 2016 que acabó en manos de la prensa justo antes de la anunciada publicación -entre el 17 y el 22 de enero- del informe sobre abusos y encubrimientos en Múnich en el periodo 1945-2019. El documento fue elaborado por WSW, el mismo bufete de abogados que elaboró el primer informe encargado por la archidiócesis de Colonia, que posteriormente fue bloqueado por el cardenal Rainer Maria Woelki porque habría presentado importantes lagunas jurídicas y además violado los derechos de los implicados.
La acusación contra Ratzinger de haber encubierto al cura pederasta, en cualquier caso, ya fue desmontada en 2010 tras la publicación del artículo de Spiegel con la explicación que dio, gracias a los documentos que tenía en su poder, la archidiócesis de Múnich y Freising, dirigida ya entonces por el cardenal Marx: Ratzinger dio su consentimiento al traslado del cura a Múnich, pero no a su vuelta a la actividad pastoral.
La cosa fue como sigue: la diócesis de Essen, informada de los actos de violencia cometidos contra un niño de 11 años a su regreso de una excursión, ordenó a Hullermann que se sometiera a un tratamiento psicoterapéutico para lo cual debía trasladarse a la capital bávara. El sacerdote pidió entonces a la archidiócesis de Múnich que le diera alojamiento y su petición, que se discutió en una reunión el 15 de enero de 1980 en la que estaba presente el entonces arzobispo Joseph Ratzinger, fue concedida.
El Papa emérito dio luz verde al traslado, no a otorgar funciones pastorales al sacerdote. Sin embargo, un mes más tarde, el entonces vicario general de la diócesis, Gerhard Gruber, contra la decisión de Ratzinger, asignó a Hullermann una tarea parroquial. Gruber, que sigue vivo, admitió su responsabilidad en una carta fechada el 12 de marzo de 2010, en la que hablaba de su “grave error”. Entre 1980 y 1982 no hubo denuncias ni acusaciones de conducta delictiva por parte de Hullermann, que fue trasladado a Grafing en diciembre de 1982 a instancias del cardenal Friedrich Wetter, sucesor de Ratzinger al frente de la archidiócesis bávara tras el nombramiento del futuro Papa como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Ratzinger fue arzobispo de Munich desde 1977 hasta febrero de 1982.