Ciudad de México, 3 de junio de 2025 – La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un comunicado titulado «En la justicia y la verdad, encontramos la paz», en el que expresó su preocupación por la reciente reforma judicial y su proceso de implementación, al tiempo que exhortó a las autoridades y a la sociedad a trabajar por un sistema de justicia autónomo, profesional y comprometido con el bienestar de México.
El comunicado, firmado por el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, presidente de la CEM, y Héctor M. Pérez Villarreal, obispo auxiliar de México y secretario general, destaca la importancia de la justicia como fundamento de una sociedad ordenada y pacífica. Citando el Salmo 85,11, los obispos subrayaron que «la misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron», enfatizando que el anhelo de justicia es universal y esencial para el desarrollo de cualquier nación.
La CEM señaló que, aunque una mejora en el sistema de impartición de justicia es un deseo compartido por la sociedad mexicana, la reciente reforma judicial generó inquietud debido a «evidentes inconsistencias y confusiones» derivadas de un proceso acelerado y poco consensuado. Este malestar, según el Episcopado, se reflejó en la baja participación en las votaciones del 1 de junio, donde el 87% de los electores optó por no acudir a las urnas.
Los obispos interpretaron esta abstención como un mensaje de desaliento que los actores políticos deben considerar con «madurez, inclusión y visión política» para realizar las correcciones necesarias. Además, hicieron un llamado a las autoridades competentes para que respeten tanto el voto emitido, incluyendo el de protesta, como la decisión de quienes se abstuvieron, en un ejercicio de compromiso con la democracia y con México.
Más allá de las diferencias de opinión sobre el proceso electoral y la reforma, el Episcopado exhortó a la sociedad mexicana a construir «caminos de encuentro, reconciliación y paz» que renueven la esperanza colectiva. Para ello, destacaron la necesidad de un sistema de justicia cualificado, autónomo e imparcial, y desearon que los ministros, magistrados y jueces recientemente elegidos asuman su responsabilidad con «honestidad, profesionalismo, independencia y amor a México».
El comunicado también instó a los tres poderes del Estado y a los tres órdenes de gobierno a actuar con justicia, integridad y respeto a la autonomía de cada poder, fortaleciendo el estado de derecho. Los obispos llamaron a los mexicanos a convertirse en «artesanos de la paz» y «constructores de esperanza», comprometidos con un México más justo donde todos puedan acceder a una vida digna.
El Episcopado cerró su mensaje encomendando la unidad de la nación a la Virgen de Guadalupe, a quien consideran un «testimonio vivo» de que México puede vivir en paz, respetando las diferencias y trabajando juntos por un futuro esperanzador. «A ella confiamos la unidad de nuestra nación», concluyeron.
El comunicado, emitido desde la sede de la CEM en la Ciudad de México, refleja la postura de la Iglesia católica mexicana en un momento de polarización y desafíos para el sistema judicial, reafirmando su compromiso con la promoción de la justicia, la paz y la reconciliación en el país.
El comunicado completo puede ser leído aquí