Abadía norbertina de 900 años en Rumanía denuncia intento de desalojo y apunta a presiones políticas y masónicas

Abadía norbertina de 900 años en Rumanía denuncia intento de desalojo y apunta a presiones políticas y masónicas
Foto: Facebook Istoria Ordinului Premonstratens din Oradea 

La abadía norbertina de Oradea, en Rumanía, se encuentra en el centro de un conflicto judicial después de que el tribunal de distrito de la ciudad ordenara la expulsión inmediata del abad Anzelm Fejes del complejo monástico, fundado hace aproximadamente nueve siglos.

Según informó el medio francés Le Salon Beige, el Ayuntamiento de Oradea promovió un procedimiento de desalojo con el argumento de que el complejo necesita ser rehabilitado, al encontrarse junto a un edificio escolar de titularidad estatal. El tribunal falló el 29 de enero de 2026 a favor del consistorio y declaró la ejecución de la expulsión como inmediata.

Desalojo aplazado tras la movilización de fieles

La expulsión fue programada para el lunes 23 de febrero a las 10:00 horas. Sin embargo, la medida quedó aplazada después de que numerosos fieles católicos se congregaran frente a la abadía para manifestar su apoyo al abad. A la hora prevista para el desalojo, el religioso permaneció en las escalinatas del templo vestido con el hábito blanco norbertino y portando su cruz abacial. Aunque agentes de policía acudieron al lugar, no procedieron a su detención.

Imágenes y vídeos del momento circularon posteriormente en redes sociales.

Foto: Facebook Istoria Ordinului Premonstratens din Oradea 

El núcleo del conflicto: la titularidad de la propiedad

La disputa gira en torno a la propiedad del complejo monástico. La comunidad norbertina sostiene que la abadía pertenece ininterrumpidamente a la orden desde el siglo XII y que dicha titularidad fue reconocida incluso durante el régimen comunista que gobernó Rumanía tras la Segunda Guerra Mundial.

Según la comunidad, el derecho rumano considera que una iglesia y un monasterio en funcionamiento son bienes de carácter sagrado —extra-commercium— y no pueden ser transferidos ni apropiados por el Estado debido a su finalidad religiosa.

Los religiosos denuncian además que en los últimos años se habrían producido modificaciones administrativas en los registros catastrales y en las direcciones de propiedades colindantes, sin que se haya formalizado ningún traspaso legal del título de propiedad.

La fijación de un masón sobre la abadía

Según un artículo publicado el 27 de enero por el medio rumano Zianews, el ex fiscal y senador ortodoxo Valer Marian sostiene que la operación contra la abadía sería la culminación de un proceso iniciado durante el mandato como alcalde de Oradea de Ilie Bolojan, actual primer ministro de Rumanía.

Marian afirma que Bolojan, a quien identifica como masón consagrado desde hace más de treinta años, habría impulsado desde 2009 una serie de actuaciones administrativas destinadas a debilitar jurídicamente la posición de la comunidad norbertina. De acuerdo con esta denuncia, el Ayuntamiento habría llevado a cabo, a través del Registro de la Propiedad municipal, diversas transferencias administrativas de bienes vinculados a la abadía sin que existiera la correspondiente escritura legal de transmisión ni modificación válida del título de propiedad.

Según este informe, tales maniobras habrían permitido alterar de facto la titularidad registral de terrenos y edificaciones históricamente pertenecientes a la orden, privando progresivamente a la comunidad de un patrimonio que goza de protección constitucional por su carácter religioso.

Recurso ante instancias nacionales e internacionales

La sentencia fue dictada pese a que, según la comunidad, existen objeciones de carácter constitucional pendientes de resolución. Ante esta situación, se ha presentado un recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos solicitando medidas cautelares mientras se pronuncia la justicia constitucional rumana.

Paralelamente, según informó ACN, la abadía ha dirigido un llamamiento al Departamento de Estado de Estados Unidos y a miembros del Senado y de la Cámara de Representantes estadounidenses, solicitando presión diplomática internacional para frenar lo que considera un ataque a una institución religiosa histórica, hecho al que el Instituto Lepanto le ha dado seguimiento.

El abad Fejes ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que preste atención al caso, invocando la protección de la libertad religiosa.

Una abadía con nueve siglos de historia

La abadía de Oradea pertenece a la Orden de Canónigos Regulares Premonstratenses (Orden Norbertina), fundada por san Norberto de Xanten en el siglo XII. A lo largo de sus aproximadamente 900 años de historia, la comunidad ha mantenido una presencia continuada en la región, desempeñando un papel religioso, cultural y pastoral.

La tradición norbertina de Oradea ha tenido también proyección internacional. La actual abadía de San Miguel, en Orange (California), remonta indirectamente sus raíces a fundaciones vinculadas a esta tradición centroeuropea, tras la huida de religiosos durante la persecución comunista en los años cincuenta.

Por ahora, el caso permanece abierto y pendiente de nuevas decisiones judiciales, en un contexto que ha suscitado debate sobre la protección jurídica de los bienes religiosos y la libertad de culto en Rumanía.

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