El cardenal Gregory pide perdón por «la forma en que hemos tratado a nuestros hermanos y hermanas LGTB»

El cardenal Gregory pide perdón por «la forma en que hemos tratado a nuestros hermanos y hermanas LGTB»

El cardenal Wilton Gregory, arzobispo emérito de Washington, se reunió la semana pasada con activistas «católicos» LGTB en la iglesia de la Santísima Trinidad en Washington.

El cardenal Gregory, sustituido hace unas semanas por otro amigo del lobby gay el cardenal McElroy, impartió una charla a un grupo de presuntos católicos que se identifican como personas LGTB en donde abanderó de nuevo la bandera del perdón por lo mala que ha sido la Iglesia con ellos.

Como de costumbre, el discurso del cardenal estadounidense ha sido difundido Outreach, el panfleto homosexualista que dirige el controvertido sacerdote jesuita James Martin. En ese encuentro, el cardenal Gregory asegura que se le desgarra el alma cuando se entera de personas que abandonan la Iglesia católica y que se lanzan a vivir en «otras religiones no cristianas porque han descubierto una profundidad de oración».

En un ejercicio de enumerar ‘pecados’, Wilton Gregory ha querido pedir perdón por su propia «incapacidad para emular la compasión de Cristo». Para el arzobispo emérito de Washington, «la forma en que hemos tratado a nuestros hermanos y hermanas LGBTQ les ha traído lágrimas y a muchos de nosotros la desgracia».

Por ello, en su encuentro con este grupo pidió «perdón de corazón por el dolor que ha resultado en la pérdida de tantos de nuestros familiares que pertenecen a Dios no menos que yo. Pido perdón no solo por aquellos cuyas acciones pasadas han escandalizado y herido a estos hombres y mujeres. Pido perdón por mi propia falta de coraje para llevar sanación y esperanza, y pido perdón».

En ese compartir su experiencia vital de cómo ha vivido su fe siendo sacerdote, obispo y luego cardenal, Wilton Gregory aseguró que en este tiempo ha estado «avergonzado por el ejemplo defectuoso que nosotros, los católicos, hemos dado al mundo debido a nuestro trato cada vez más duro entre nosotros, rechazando a las personas por su raza, género, orientación sexual, origen étnico o cualquier otra distinción».

Ayuda a Infovaticana a seguir informando