El colegio La Inmaculada de Cádiz busca cambiar su nombre por otro que no tenga referencias religiosas

El colegio La Inmaculada de Cádiz busca cambiar su nombre por otro que no tenga referencias religiosas

La decisión del colegio público La Inmaculada, en Cádiz, de iniciar un proceso para sustituir su nombre, tradicionalmente vinculado a una referencia religiosa, ha generado gran controversia en la comunidad educativa y entre los vecinos de la ciudad.

El anuncio de esta medida, que incluye un concurso abierto para elegir una nueva denominación, ha polarizado las opiniones. Según el equipo directivo del centro, el cambio responde a la intención de adoptar un nombre que represente la diversidad del alumnado y que no esté vinculado exclusivamente a un símbolo religioso. La medida se enmarca en un esfuerzo por promover un entorno más inclusivo dentro del ámbito escolar. Este cambio ha sido impulsado tras recibir varias propuestas de diferentes colectivos, aunque no todos comparten esta visión.

Una parte de la comunidad educativa y algunos vecinos han mostrado su rechazo, argumentando que el nombre La Inmaculada forma parte del legado cultural y espiritual de la ciudad. Además, consideran que la referencia religiosa no representa un obstáculo para la convivencia en el centro ni para la diversidad del alumnado. Estas voces defienden la preservación de nombres tradicionales como una forma de respetar la historia y las raíces de la comunidad local.

El concurso para el nuevo nombre

La iniciativa incluye un concurso abierto en el que pueden participar tanto estudiantes como familias y otros miembros de la comunidad educativa. Entre las opciones planteadas hasta ahora figuran nombres que hacen alusión a figuras históricas locales y conceptos laicos. Sin embargo, este proceso ha sido cuestionado por quienes consideran que trivializa la decisión al centrarse en una dinámica participativa sin abordar las implicaciones históricas y culturales del cambio.

Para algunos sectores, el cambio de nombre es un ejemplo de cómo se están revisando símbolos y tradiciones con el objetivo de adaptarse a los valores contemporáneos. No obstante, alertan de que estas iniciativas pueden conducir a una pérdida de identidad cultural si no se gestionan con cuidado.

Oposición al cambio de nombre

Vecinos y exalumnos se han movilizado para tratar de evitar que la directiva del colegio siga adelante con su plan de cambiar el nombre al colegio. A través de la plataforma Change.org, han comenzado una campaña de recogida de firmas para pedir que no se cambie el nombre.

La iniciativa parte de un exalumno del centro que señala que «debemos reconocer y respetar la extensa historia del nombre ‘La Inmaculada’ y no olvidar a los miles de alumnos que han pisado y se han formado en sus aulas, así como a todo el profesorado que dio lo mejor de sí desde su fundación hasta nuestros días con gran éxito.

«Para preservar esa historia y seguir mirando al futuro con el orgullo de lo que se fue, pido su apoyo y firma para detener el cambio de nombre del CEIP La Inmaculada. ¡Detengamos juntos este cambio de nombre!», defiende Pablo Rodríguez Sánchez iniciador de la campaña de recogida de firmas que ya ha recabado más de 500.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando