El medio LifeSiteNews informa que el sacerdote carmelita italiano, el padre Giorgio Maria Faré, podría ser excomulgado y expulsado de la Orden de los Carmelitas si no se retracta de su declaración de que el Papa Francisco no es el “Papa legítimo”, alegando que la renuncia de Benedicto XVI fue inválida. Este ultimátum fue establecido por su superior y venció el 30 de octubre.
En una carta fechada el 17 de octubre que ha hecho pública el medio italiano Silere non possum, el comisario de la provincia lombarda de la OCD, padre Renato Dell’acqua, informó a la comunidad carmelita sobre la situación de Faré. Según Dell’acqua, el padre Miguel Márquez, superior general de la orden, firmó una amonestación canónica el 15 de octubre en la que instaba a Faré a renunciar a su postura antes del 30 de octubre para evitar su excomunión de la Iglesia Católica y su expulsión de la orden.
Las declaraciones de Faré, difundidas en YouTube el 13 de octubre, sostienen que Benedicto XVI, al renunciar, no abandonó adecuadamente el cargo papal, lo que, según él, invalidaría el pontificado de Francisco. Durante esta homilía, Faré manifestó su imposibilidad de celebrar la misa “en comunión con el Papa Francisco”, lo que provocó una seria preocupación entre sus superiores.
Dell’acqua expresó su inquietud en la carta enviada a Faré: “El padre Faré tiene 15 días para retractarse de sus tesis y no incurrir en la excomunión y la expulsión de la orden. Dejando de lado toda vana curiosidad, oremos por el arrepentimiento del hermano”, escribió el comisario.
Faré también profundizó en su homilía del 13 de octubre sobre lo que considera un complot de la “mafia de San Galo” para instalar a un Papa de orientación liberal tras la muerte de Benedicto XVI. Según su teoría, Benedicto, consciente de esta conspiración, habría renunciado de manera intencionadamente inválida, optando por mantener el título de «Papa Emérito», seguir vistiendo la sotana blanca y conservar su escudo de armas como mensajes para que los cardenales actuaran. Faré señaló que si estos hubieran detectado y denunciado estas “anomalías” tras la renuncia de Benedicto, se habría evitado un “cónclave inválido”.
El sacerdote utilizó como evidencia de la invalidez de la renuncia de Benedicto XVI la expresión latina utilizada en su carta, en la cual indicó «declaro que renuncio» en lugar de un simple «renuncio», lo cual, según él, no cumple con los requisitos establecidos en el canon 332 §2 del Código de Derecho Canónico de 1983, que exige la renuncia completa al “munus” o “oficio” del papado, no solo a su ministerio.
LifeSiteNews contactó al padre Faré, quien prefirió no emitir comentarios adicionales sobre el asunto.