La tensión social por la que atraviesa Argentina tras el intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ha obligado a los obispos argentinos a emitir una carta para pedir por la paz.
«Como Pastores estamos llamados a buscar la unidad de nuestro Pueblo; ayudarnos a rezar en los momentos difíciles es una de las acciones más propias de nuestra misión. Por eso les queremos proponer que invitemos a todas las parroquias, capillas, comunidades eclesiales, movimientos e instituciones para que, junto a sus sacerdotes, religiosas y religiosos, diáconos y Animadores este próximo fin de semana del 10 y 11 de septiembre, en el contexto de la Colecta Nacional Más por Menos, a rezar por la paz y la fraternidad entre todos los argentinos y argentinas», escriben los obispos.
Este año el lema es “Aliviando el dolor de hoy, alimentamos la esperanza”. Por ello, desde la Conferencia Episcopal de Argentina animan «a unirnos en la oración que cura las heridas, levanta la mirada y nos hace testigos de fraternidad y diálogo sincero».
Los obispos argentinos añaden en la carta que «entre las distintas posibilidades de oración, ciertamente está la inclusión de esta intención en las celebraciones de las Misas, los momentos de oración en torno a la palabra, en los grupos que habitualmente rezan en comunidad, en los Monasterios y Santuarios que estén en cada Diócesis y en la oración siempre fecunda de los enfermos».
De este modo, la Iglesia de Argentina pide a los fieles que «compartan esta iniciativa con los laicos y laicas para que recen en sus hogares. También nos parece importante hacer extensiva esta invitación a nuestros hermanos y hermanas de otras confesiones cristianas y religiones. Esta oración fraterna es un testimonio elocuente de los creyentes para una sociedad fragmentada y escéptica».
Por último, «los pastores y nuestras comunidades, seremos creativos para elevar esta oración por la ansiada paz social, el dialogo entre los líderes y los responsables de las distintas dirigencias. Testimoniemos sentida y concretamente que, aún en medio de la diversidad
podemos encontrarnos, reconocernos hermanos y compañeros de camino y así renovar nuestra esperanza», escriben los obispos del país.