(CNA/InfoVaticana)- El arzobispo de Florencia, el cardenal Giuseppe Betori, dijo que no han ingresado nuevos estudiantes a su seminario diocesano este año, y calificó el bajo número de vocaciones sacerdotales como una «herida» en su episcopado.
Betori, quien ha dirigido la archidiócesis de Florencia desde 2008, dijo que en 2009 ordenó a siete seminaristas, mientras que este año ordenará a uno, miembro del Camino Neocatecumenal. En 2020 no hubo ordenaciones.
“Lo considero una de las mayores heridas de mi episcopado”, confesó Betori en una videoconferencia de prensa el mes pasado. Esta «es una situación verdaderamente trágica».
El purpurado de 73 años cree que el bajo número de candidatos al sacerdocio que ingresan al seminario en su diócesis es parte de una crisis vocacional más grande que también incluye el sacramento del matrimonio.
“El problema de la crisis vocacional al sacerdocio radica en una crisis vocacional de la persona humana”, afirmó.
El último Anuario de la Iglesia Católica, publicado en marzo de 2020, indicó que el número de sacerdotes en todo el mundo se redujo en 2018 a 414.065, con Europa registrando la mayor disminución, aunque Italia todavía tiene una de las concentraciones más altas de sacerdotes, alrededor de un sacerdote por cada 1.500 católicos.
Como la mayor parte de Europa, la demografía de Italia se ha visto afectada por una disminución en la tasa de natalidad durante los últimos 50 años. Una población que envejece significa menos jóvenes y, según las estadísticas nacionales, menos jóvenes italianos que nunca eligen casarse.
Según Betori, una cultura «provisional» probablemente ha influido en la elección de los adultos jóvenes de un estado de vida permanente, como el matrimonio o el sacerdocio.
“Una vida que quiere muchas experiencias no puede ser una vida consagrada a una finalidad, a un propósito. Es cierto para el matrimonio, para el sacerdocio, para todas las opciones de las personas”, dijo.
Publicado en CNA. Traducido por InfoVaticana.