El historiador, arqueólogo y escritor Iván Negueruela ha presentado este martes en Cartagena su último libro, Materia Scandali, en el que aborda de manera exhaustiva y definitiva “la ilegalidad del traslado de la sede episcopal de Cartagena a Murcia” en el año 1291.
El traslado, según detalla Negueruela, fue ordenado por el infante Don Sancho, hijo del Rey Alfonso X ‘El Sabio’, en un acto que califica como uno de los engaños más trascendentales y prolongados en la historia de la Iglesia en España.
El evento, celebrado en el Casino de Cartagena y organizado por la Asociación Origen y Defensa de la Memoria y el Patrimonio, contó con la introducción de Federico Santaella, licenciado en Geografía e Historia, quien destacó que el libro presenta “un estudio exhaustivo y con total rigurosidad que demuestra de modo definitivo la ilicitud de la instalación del Obispo de Cartagena en la ciudad de Murcia, situación que se ha mantenido hasta la actualidad”.
La carta papal que cambia la historia
Durante su intervención, Negueruela reveló en exclusiva la reproducción fotográfica de una “carta papal”, oculta durante más de 700 años, que desmiente la versión oficial de los hechos. Este documento, firmado por el Papa Nicolás IV, confirma que “el traslado del obispado de Cartagena a Murcia nunca fue autorizado por Roma”, sino que fue calificado como “materia de escándalo”. Negueruela afirmó que el documento supone “la sentencia definitiva” sobre este episodio histórico.
El historiador explicó que el infante Don Sancho, quien más tarde se convertiría en el Rey Sancho IV, necesitaba asegurar la lealtad de Murcia en su rebelión contra su padre, Alfonso X. Para lograrlo, decidió trasladar la sede del antiquísimo Obispado de Cartagena a Murcia, como parte de una estrategia política y militar.
Un análisis riguroso de los archivos vaticanos
La obra de Negueruela se basa en un estudio profundo de los documentos de los archivos del Vaticano y de la bibliografía existente desde el siglo XIII. En sus páginas, desenmaraña “una a una, las maliciosas maniobras, mentiras y asesinatos que aquellos personajes urdieron durante 12 años (1279-1291) y que sus sucesores han permitido que perduraran hasta hoy”.
Negueruela también señaló que durante estos 733 años (1291-2024), “toda la ciudadanía se ha creído que el traslado episcopal fue autorizado por el Papa Nicolás IV mediante una inventada ‘bula papal’, mientras que la auténtica carta papal fue celosamente ocultada”. Este documento, escaneado y proyectado durante el acto, también se incluye en el libro con su traducción al español.
Negueruela recordó que Alfonso X ‘El Sabio’ murió encarcelado en Sevilla por su propio hijo, engañado al creer que Murcia había permanecido leal. Este capítulo final de su vida ilustra, según el autor, las graves consecuencias del golpe liderado por el infante Don Sancho.
En la actualidad, el obispo reside en el palacio episcopal ubicado en la plaza del cardenal Belluga, junto a la catedral de Murcia, aunque la diócesis sigue conservando el ‘apellido’ de la ciudad de Cartagena y no el de la capital de la Región, siendo Murcia una de las pocas capitales de provincia (séptima ciudad con más población de España) cuyo topónimo no aparece en el de ninguna diócesis. En cambio, otras diócesis con nombre de ciudades más pequeñas si han acabado fusionando el nombre con el de la capital de provincia como por ejemplo Tui-Vigo, Coria-Cáceres, Calahorra y La Calzada-Logroño o la de Orihuela-Alicante.