Marguerite Stern, quien en su día fue una destacada activista de Femen, ha emitido unas disculpas públicas dirigidas a los católicos, reconociendo los excesos de su pasado activismo. Stern, quien en los últimos años ha orientado su lucha hacia la defensa de las mujeres y en contra de los estereotipos de género impuestos por el movimiento transexual, ha querido distanciarse de sus acciones anteriores.
En un reciente mensaje compartido a través de redes sociales, Stern expresó su profunda admiración por la arquitectura de las iglesias y el valor simbólico de los ritos católicos, describiendo estos espacios como lugares de una «gran belleza y paz espiritual». Sus palabras han sido recibidas con sorpresa, dado que, en el pasado, siendo miembro de Femen se caracterizó por realizar protestas controvertidas y provocadoras en templos religiosos.
«Lamento sinceramente haber contribuido al dolor que causamos a las comunidades religiosas», declaró Stern, reconociendo que sus acciones no siempre tuvieron en cuenta la sensibilidad de los creyentes. La activista subrayó que, tras una reflexión personal y un cambio de perspectiva, ha llegado a valorar la riqueza cultural y espiritual que el catolicismo aporta a la sociedad.
En el vídeo publicado en sus redes sociales, Marguerite Stern recuerda haber participado, entre 2012 y 2015, en “varias acciones contra la Iglesia católica, en particular durante una campaña a favor del matrimonio homosexual” . En particular, en febrero de 2013, fue una de las 9 Femen que entró en topless en la catedral de Notre-Dame de París para protestar contra la oposición de la Iglesia al ‘matrimonio homosexual’ y para celebrar la dimisión del Papa Benedicto XVI, con gritos de «Homofóbico, absuelto» .
El mensaje de Stern llega en un contexto en el que la activista ha criticado abiertamente ciertos sectores del feminismo moderno, particularmente aquellos que, según ella, han abrazado ideologías de género que difuminan el concepto de mujer.