En un anuncio que marca un nuevo capítulo para la Iglesia católica en Michoacán, la Conferencia del Episcopado Mexicano comunicó la aceptación de la renuncia de Carlos Garfias Merlos al gobierno pastoral de la arquidiócesis de Morelia. Inmediatamente, José Armando Álvarez Cano, hasta entonces arzobispo coadjutor, asumió la titularidad de la arquidiócesis.
Este relevo se produce en cumplimiento del Código de Derecho Canónico, que obliga a los obispos a presentar su renuncia al cumplir 75 años. Garfias Merlos, quien alcanzó esta edad el 9 de enero de 2026, había enviado su carta de dimisión esa fecha. Durante una rueda de prensa celebrada aen Morelia, ambos prelados expresaron gratitud y esperanza por el futuro de la comunidad eclesial.
Carlos Garfias Merlos, arzobispo emérito, es originario de Tuxpan, Michoacán. Nació el 9 de enero de 1951. Realizó sus estudios de humanidades, filosofía y teología en el Seminario Tridentino de Morelia y obtuvo una maestría y doctorado en psicoterapia y espiritualidad en la Universidad Intercontinental de la Ciudad de México. Ordenado sacerdote el 23 de noviembre de 1975, su trayectoria incluye roles como formador en el Seminario diocesano, obispo de Ciudad Altamirano (1996-2003), obispo de Nezahualcóyotl (2003-2012) y arzobispo de Acapulco antes de llegar a Morelia en 2016. Durante sus nueve años al frente de la arquidiócesis de Morelia, Garfias Merlos se distinguió por su compromiso con la paz social en una región marcada por desafíos como la violencia y la migración, promoviendo diálogos interreligiosos y programas de apoyo psicológico-espiritual.
El arzobispo José Armando Álvarez Cano, nacido el 30 de enero de 1960 en Jiquilpan de Juárez, Michoacán, es el tercero de diez hermanos. Ingresó al Seminario menor de Zamora a los 12 años, completando estudios de secundaria, filosofía y teología allí y obtuvo una licenciatura en teología pastoral en la Universidad Pontificia de México. Ordenado sacerdote en 1986, sirvió como párroco en varias comunidades michoacanas antes de ser nombrado obispo de Tampico en 2012 y arzobispo coadjutor de Morelia en 2025. Álvarez Cano es reconocido por su enfoque pastoral cercano a las comunidades rurales y su énfasis en la formación de laicos, así como por su labor en la promoción de la esperanza en tiempos difíciles.
El traspaso de liderazgo no pasa desapercibido para la feligresía michoacana. En un gesto de unidad y reflexión, se ha programado una celebración de agradecimiento por el ministerio de Garfias Merlos el próximo jueves 22 de enero, al mediodía, en la Catedral de Morelia. Esta misa de acción de gracias conmemorará también los nueve años de su llegada a la arquidiócesis, ofreciendo a los fieles la oportunidad de despedirse y reconocer su legado de servicio generoso. Garfias Merlos ha expresado su intención de continuar participando en actividades religiosas desde un rol emérito, enfocándose en la construcción de la paz y la docencia.
El punto culminante de esta transición será la misa de entronización de Álvarez Cano, programada para el viernes 30 de enero en la misma Catedral de Morelia. Esta ceremonia no solo formalizará su posesión canónica, sino que coincidirá con su cumpleaños número 66, añadiendo un toque personal a la celebración. Se espera una amplia participación de obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, simbolizando el compromiso renovado de la arquidiócesis con la evangelización y la construcción de paz en Michoacán. Álvarez Cano ha llamado a la comunidad a «construir esperanza en tiempos difíciles», enfatizando la unidad y el servicio como pilares de su ministerio.
En un contexto nacional donde el 30% de los liderazgos episcopales se renovará pronto, este relevo en Morelia resalta la vitalidad de la Iglesia mexicana. La arquidiócesis, con sus más de un millón de católicos, enfrenta retos como la secularización y la violencia, pero con líderes como Álvarez Cano, se vislumbra un camino de renovación pastoral. La feligresía michoacana se prepara para estos eventos con fe y expectativa honrando el pasado mientras abraza el futuro.
