La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lanzó la “Campaña de oración por la paz” para convocar a millones de mexicanos a unirse, este sábado 11 de abril, a la vigilia mundial propuesta por el papa León XIV. La iniciativa, difundida bajo el lema “¡Hagamos oír el grito de la paz que brota del corazón!”, busca transformar el dolor causado por la violencia en un acto colectivo de esperanza y reconciliación.
La convocatoria cita directamente las palabras del Pontífice: “La paz que Jesús nos entrega no es aquella que se limita a silenciar las armas, sino la que toca y transforma el corazón de cada uno de nosotros. ¡Convirtámonos a esa paz de Cristo!”. Para la CEM, esta paz no es un simple cese al fuego, sino “un regalo y una misión” que se construye día a día en la familia y la comunidad, convirtiendo los conflictos en oportunidades de perdón en lugar de excusas para la violencia.
El documento destaca que México y el mundo enfrentan “diversos escenarios de violencia” que exigen una respuesta urgente. Por ello, la Iglesia mexicana se suma a la vigilia papal y propone acciones concretas y visibles. Se invita a todas las personas de buena voluntad —sin distinción de credo— a colocar veladoras, mantas o cualquier signo con la palabra PAZ en plazas, calles, escuelas, centros de trabajo y espacios públicos, especialmente durante la tarde y noche del sábado.
Los templos católicos del país recibirán una indicación precisa: replicar el repique de campanas y rezar el rosario a las 12:00 del mediodía, hora en que el papa León XIV presidirá la oración en la Plaza de San Pedro. “Como signo de unidad con el Papa”, señala la convocatoria.
La campaña va más allá de la oración católica. A los cristianos se les pide realizar encuentros ecuménicos, mientras que a quienes creen en Dios Creador se les invita a diálogos interreligiosos para realizar “gestos simbólicos por la paz”. “La velocidad de la violencia nos desafía a romper barreras, mover piedras y abrir puertas para hacer presente la verdad, la justicia y la paz”, afirma el texto. “Todos somos llamados a orar y trabajar desde cada rincón del país”.
La iniciativa se vincula además al Diálogo Nacional por la Paz que diversas organizaciones civiles, académicas y religiosas han convocado para el mismo 11 de abril. Aunque la oración es el eje central, la CEM subraya que la paz exige también compromiso concreto: “Somos paz y seremos más”.
Como cierre espiritual, la convocatoria incluye una “Oración para construir la paz” dirigida al “Señor Jesús, Príncipe de la Paz”. En ella se pide sensibilidad ante las necesidades propias, familiares y comunitarias, y se enfatiza la responsabilidad compartida: “Todos nos necesitamos para conservar la paz de nuestro territorio y tener una comunidad segura”.
La campaña representa un esfuerzo para unir a la sociedad mexicana más allá de diferencias políticas o religiosas en un momento en que la violencia sigue cobrando vidas y generando miedo en muchas regiones con un mensaje claro a quienes “tienen armas en sus manos” y a quienes “tienen el poder de desatar guerras”, la paz no se impone por la fuerza, sino que se construye mediante el diálogo y el encuentro con el otro.
Este sábado, México tendrá la oportunidad de demostrar que, incluso en medio de la oscuridad, el grito de paz que brota del corazón puede ser más fuerte que el ruido de la violencia, orar juntos, actuar juntos y construir juntos la paz que el país tanto necesita.