Obispo emérito muere tras haber sido aceptada su renuncia

Obispo emérito muere tras haber sido aceptada su renuncia

 

Apenas unas horas de haber anunciado su sucesión, Miguel Ángel Alba Díaz fallece poniendo a la diócesis de La Paz en luto

La diócesis de La Paz vive un profundo luto tras el fallecimiento del obispo emérito Miguel Ángel Alba Díaz, ocurrido la mañana del 2 de febrero de 2026, apenas dos días después de que el papa León XIV aceptara su renuncia. El prelado, que acababa de cumplir 75 años el 23 de enero, partió coincidiendo con la Fiesta de la Presentación del Señor, dejando un legado de servicio pastoral cercano, formación sacerdotal y compromiso con la paz en una región afectada por la violencia y la inseguridad.

Miguel Ángel Alba Díaz nació el 23 de enero de 1951 en Monterrey, Nuevo León, en una familia que cultivó su vocación desde temprana edad. Ingresó al Seminario arquidiocesano de Monterrey en 1962, donde completó sus estudios de ciencias y humanidades (hasta 1967), Filosofía (1967-1970) y Teología (1970-1974), complementados con un año de Teología Pastoral. Fue ordenado sacerdote el 31 de mayo de 1975 en su ciudad natal por el arzobispo Adolfo Suárez Rivera.

Sus primeros años de ministerio se centraron en la formación, vicario parroquial en la parroquia María Reina (1975-1977), profesor en el Seminario Menor (1977-1979), ecónomo del Seminario y coordinador del Instituto de Filosofía (1979-1982), y rector del Seminario Arquidiocesano de Monterrey (1982-1995). Durante este período integró el Colegio de Consultores y el Consejo Presbiteral, destacándose por su capacidad intelectual y su rol como formador de generaciones de sacerdotes, con un enfoque pastoral profundo y cercano.

El 10 de junio de 1995, el papa Juan Pablo II lo nombró obispo titular de Fesseë y auxiliar de la arquidiócesis de Antequera -Oaxaca. Recibió la ordenación episcopal el 25 de julio de 1995. En Oaxaca, participó activamente en el Sínodo de Obispos para América (1997) en Roma, contribuyendo al debate sobre la evangelización del continente.

El 16 de julio de 2001, Juan Pablo II lo designó tercer obispo de la diócesis de La Paz, Baja California Sur. Tomó posesión canónica el 28 de agosto de 2001, iniciando un ministerio de casi 25 años (hasta el 31 de enero de 2026). En La Paz, Alba Díaz se caracterizó por su cercanía al pueblo: visitó comunidades remotas, impulsó peregrinaciones por la paz, promovió el diálogo sinodal y alzó la voz contra la violencia, las desapariciones y el narcotráfico, especialmente durante los años más difíciles de inseguridad (2014-2017). Lideró la Dimensión de Justicia, Paz y Reconciliación en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), fue miembro del Consejo Superior de la Universidad Pontificia de México (2004-2006) y representó a la provincia eclesiástica de Baja California (2007-2009).

Su salud se vio afectada tempranamente: apenas un año después de llegar a La Paz (2002), sufrió un derrame cerebral que marcó su trayectoria. En años recientes padeció osteoporosis severa, que limitó su movilidad y lo llevó a presentar su renuncia al cumplir 75 años y fue aceptada el 31 de enero de 2026, y el 1 de febrero asumió el cargo el nuevo obispo, Miguel Ángel Espinosa Garza. Horas después, el 2 de febrero por la mañana, Alba Díaz falleció por complicaciones de salud, mientras recibía atención en terapia intensiva.

La CEM expresó su dolor y esperanza: “Con esperanza en la resurrección, comunicamos que nuestro hermano ha sido llamado a la Casa del Padre”. El obispo Espinosa Garza lo recordó como un pastor que “cumplió su misión” con generosidad, cercanía y testimonio de fe, enfatizando la fragilidad humana y la victoria del amor de Cristo sobre la muerte.

Las celebraciones exequiales iniciaron inmediatamente tras el fallecimiento, con un repique de campanas en todos los templos de la diócesis el 2 de febrero a las 17:00 horas. El cuerpo llegó al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe a las 17:00 horas donde se instaló la velación. Ese mismo día se celebraron eucaristías a las 18:00 (presidida por el obispo Espinosa Garza) y 19:30 (por el Decanato de Catedral), seguida de velación nocturna hasta la madrugada.

El martes 3 de febrero continuará la velación con misas a las 07:00 (Decanato de Corazón de María), 18:00 (Decanato de San Juan Bautista) y 19:30 (Seminario), más rezos de Laudes y participación abierta de fieles y grupos parroquiales.

El miércoles 4 de febrero, tras misas matutinas y velación hasta las 16:00, el cuerpo será trasladado a la catedral de Nuestra Señora de La Paz a las 16:00, llegando a las 16:30 para velación final. La misa exequial de cuerpo presente, presidida por el obispo Espinosa Garza y concelebrada por clero diocesano, se oficiará a las18:00 horas**, constituyendo el momento central de despedida litúrgica. Sus restos descansan en la catedral.

Como signo de unidad y continuidad, se iniciará un novenario jueves 5 de febrero en catedral (a partir de la misa de las 19:00) y en todas las parroquias de la diócesis, permitiendo a la comunidad orar por su eterno descanso.

 

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