Diócesis prepara acto de desagravio por robo sacrílego del Santísimo Sacramento y ataque a comunidad

Diócesis prepara acto de desagravio por robo sacrílego del Santísimo Sacramento y ataque a comunidad

A la par de la convocatoria de oración por la paz a nivel nacional este 11 de abril, la diócesis de Tlaxcala se prepara para un acto público de reparación eucarística tras el grave sacrilegio cometido la madrugada del Sábado Santo, 4 de abril de 2026, en la comunidad de San Lucas Cuauhtelulpan, perteneciente a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, La Loma, Xicohténcatl. En ese lugar, un grupo de personas irrumpió violentamente en la capilla de adoración del Santísimo Sacramento, agredió a los fieles que velaban en oración y robó el copón con las hostias consagradas.

Según el comunicado del obispo Julio Salcedo Aquino, MJ, “algunas personas irrumpieron en el lugar que, con motivo de las celebraciones de la Semana Santa, se había adaptado como capilla de adoración”. Los fieles presentes fueron amenazados, golpeados y despojados de sus pertenencias. El hecho se agravó cuando los asaltantes se apoderaron del copón que contenía las hostias consagradas. El obispo lamentó especialmente “la vida y la integridad de las personas que sufrieron este agravio” y recordó que el robo de la Eucaristía es uno de los delitos más graves contra la fe católica, incurriendo en excomunión reservada a la Sede Apostólica.

El prelado comparó el suceso con la experiencia de María Magdalena ante el sepulcro vacío: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto” (Jn 20,2). “Estos acontecimientos nos lastiman profundamente”, escribió, y convocó a toda la diócesis a orar intensamente por los responsables para que “tomando conciencia de la gravedad de sus actos, pronto lo devuelvan”.

Como respuesta inmediata, la diócesis, a través de la Comisión para la Pastoral Litúrgica, ha elaborado un subsidio litúrgico titulado Acto de Desagravio por la profanación contra la Eucaristía. En él se detalla un programa de reparación que incluye Jornadas de oración eucarística durante la Semana de Pascua en todas las parroquias, con especial invitación a los miembros de la Adoración Nocturna y a los Ministros Extraordinarios de la Comunión. Se exhorta además a cuidar “el Sacramento de la Eucaristía, los objetos sagrados de nuestros templos, pero sobre todo, la vida, la integridad de nuestra feligresía y fomentemos la construcción de la paz”.

El punto culminante será el rito diocesano de reparación, que se celebrará el sábado 11 de abril de 2026 a las 17:00 horas en el Templo de San Lucas Cuauhtelulpan, presidido por el propio obispo Salcedo Aquino. El subsidio litúrgico incluye una completa Hora Santa Reparadora y de Desagravio al Santísimo Sacramento, que comenzará con una oración inicial de fe y arrepentimiento: “Jesús mío, yo creo, yo espero, te adoro y te amo; te pido perdón por los que no creen, ni esperan, ni te adoran, ni te aman” (repetida tres veces). Le siguen profesiones de fe en la Encarnación, la Virgen María, la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, y en la presencia real de Jesús en la Eucaristía.

El acto contempla letanías de reparación (“Sagrada Hostia, Profanada por los impíos, ten piedad de nosotros”), el rezo del Salmo 50, cantos eucarísticos y una oración personal de desagravio: “Oh Jesús, que eres profanado en nuestras iglesias a manos de quienes no te aman, te adoro en todas las partículas esparcidas y destrozadas”. Culminará con la bendición y reserva del Santísimo Sacramento.

Posteriormente, se realizará una Hora Santa de Desagravio al Sagrado Corazón de Jesús, recordando las apariciones a santa Margarita María Alacoque y enfatizando que “quien ama de verdad, repara”. Todo el subsidio subraya que el robo no solo afecta a la parroquia local, sino que “hiere gravemente la comunión de la Iglesia”.

En el documento, la diócesis reitera su cercanía con la comunidad de San Lucas, “Caminamos con ustedes, que lamentamos el sacrilegio cometido contra Nuestro Señor en su comunidad”. Asimismo, pide a quien encuentre el copón con las hostias consagradas que se comunique inmediatamente con su párroco.

Este acto de desagravio busca no solo reparar la ofensa sacrílega, sino también fortalecer la fe eucarística en toda la diócesis y promover la conversión de los autores del hecho. La Iglesia tlaxcalteca, unida en oración, espera que el Cristo Resucitado “tenga misericordia de nosotros” y restaure la paz en la comunidad afectada.

El subsidio puede ser visto aquí:

https://acnmex.com/de-la-diocesis-de-tlaxcala-por-el-que-se-difunde-el-rito-de-desagravio-por-el-robo-del-santisimo-y-agresion-a-fieles-de-la-comunidad-de-san-lucas-cuauhtelulpan/

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