Caminar con Dios en lo cotidiano: una fuente de paz

Caminar con Dios en lo cotidiano: una fuente de paz

Adriana Franco Sampayo / ACN.- Hoy en día  tenemos poco tiempo para descansar, debido a la gran cantidad de obligaciones asumidas. Reencontrar la paz interior es fundamental para nuestro bienestar. Vivimos en una sociedad alterada  y con un estilo de vida muy agitado por los constantes problemas : económicos, sociales,   de inseguridad y muchos más, que hacen muy difícil vivir en paz y con tranquilidad; por lo que  la paz interior se ha convertido en un lujo.

Los asuntos pendientes tienen muchas formas que nos impiden respirar y descansar la mente. Soltar las frustraciones, los odios, rencores y pesares del pasado o todo aquello que nos quita la paz. Afrontar lo que nos preocupa aquí y ahora, ser valientes para decir lo que sentimos; son también formas de alcanzar la paz interna. Podemos sentirnos desesperados, aislados y abrumados por la desesperanza. No importa lo que enfrentemos: con miedos o luchas, Dios camina con nosotros.

Agradecer lo que tenemos es dar presencia y valor a lo que nos importa. Demos gracias de tener aquello que nos da sentido y felicidad, agradecer a Dios de  estar vivos, de tener salud y todas las bendiciones que cada día nos ofrece. La Paz interna es saber que, venga lo que venga, tenemos a Dios para afrontar cualquier situación. Caminar a su lado, es la “ruta” a la felicidad. Dejemos que la brújula del corazón sea quien nos oriente, que nuestra voluntad se una a la de Él, que su proyecto sea nuestro y su amor nuestro faro.

En el camino habrá muchos tramos complicados, a veces los vivimos acompañados, a veces en soledad, en paz o en desasosiego, con aceptación o resistencia… en luz o en oscuridad… son muchas las variables, la única CONSTANTE es ÈL .

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