Atacan capilla en Puebla, arquidiócesis condena asesinato y alerta sobre escalada de violencia contra templos

Atacan capilla en Puebla, arquidiócesis condena asesinato y alerta sobre escalada de violencia contra templos

La arquidiócesis de Puebla emitió en enérgico comunicado condenando los hechos violentos ocurridos la tarde del martes 17 de febrero en la capilla del Señor de la Misericordia, ubicada en la colonia Buena Vista, perteneciente a la parroquia de San Baltazar Tetela. En el incidente, un grupo armado disparó múltiples veces hacia personas que se encontraban realizando trabajos de pintura en el exterior del templo, resultando en el lamentable asesinato del joven Álvaro Meneses González, de 20 años de edad.

Según el comunicado oficial de la arquidiócesis, firmado por el vicario episcopal y fechado el mismo día del suceso, estos hechos reflejan «la pérdida del sentido de lo sagrado de la vida humana». La Iglesia angelopolitana expresó su rechazo absoluto a toda forma de violencia, enfatizando que nada justifica atentar contra la integridad de las personas. «Cuando la violencia homicida irrumpe dolorosamente incluso en espacios sagrados, se hace aún más evidente la urgencia de unirnos como Iglesia, autoridades civiles y sociedad en conjunto para propiciar el diálogo y la reconciliación, fomentar la aplicación de la justicia, la formación en valores y el respeto a la vida de todos», señala el documento.

El asesinato de Meneses González no solo ha conmocionado a la comunidad local, sino que se inscribe en un patrón alarmante de agresiones contra templos e instalaciones religiosas en México. De acuerdo con el Reporte Anual 2025 del Centro Católico Multimedial (CCM),  «Informe sobre la Incidencia de Violencia en Contra de Sacerdotes e Instituciones de la Iglesia Católica en México», los ataques a edificios religiosos han experimentado un incremento significativo en los últimos años.

En las páginas 12 y 13 del informe, el CCM documenta que México cuenta con más de 11,000 templos católicos registrados, cifra que podría ascender a alrededor de 30,000 si se incluyen capillas menores, oratorios y ermitas. Estos espacios sagrados enfrentan un promedio de 26 a 28 incidentes violentos por semana, lo que equivale a aproximadamente 1,400 ataques al año. Esta estadística representa un aumento drástico en comparación con los años 90, cuando se reportaban solo cuatro incidentes semanales, multiplicándose por siete en la actualidad.

El reporte estima que alrededor del 12% de los templos católicos en el país sufren al menos un ataque anual, basado en los 1,350 casos documentados en 2024, con una proyección similar para 2025. La distribución de los delitos revela un panorama preocupante:

– 84%: Robos comunes, que incluyen la sustracción de objetos religiosos, asaltos a fieles, «ordeña» de cepos o alcancías, y el robo de metales como bronce o cobre, así como arte sacro con fines lucrativos.

– 10%: Agresiones directas atribuidas al crimen organizado, involucrando delitos de alto impacto con armas de fuego.

– 6%: Ataques directos contra la fe, como sacrilegios, profanaciones de objetos sagrados, denigración de imágenes religiosas o cementerios anexos a templos.

El CCM destaca la falta de datos actualizados sobre el robo de arte sacro, particularmente en comunidades rurales donde los recursos de seguridad son inexistentes. Aunque se mencionan avances en la recuperación de patrimonio cultural –como la repatriación de 2,158 objetos en 2024-2025 por parte del Gobierno federal, en colaboración con la Secretaría de Cultura, el INAH y la SRE–, las tasas de recuperación siguen siendo bajas: solo una de cada 100 piezas culturales robadas se recupera. Un caso emblemático citado en el informe es la devolución, en noviembre de 2025, de un óleo del siglo XVIII de San Francisco de Asís, robado en 2001 de la parroquia de San Francisco Mazapa en Teotihuacán, Estado de México.

 En el contexto de Puebla, el ataque a la capilla de Buena Vista se suma a otros incidentes recientes en regiones como Guerrero, Veracruz, Guanajuato y Jalisco, donde la violencia del crimen organizado ha convertido a los templos en «extensiones» de la inseguridad general, según el prólogo del mismo reporte del CCM. La Arquidiócesis de Puebla hizo un llamado urgente a las autoridades para investigar el crimen y garantizar la tranquilidad de las familias poblanas, elevando plegarias por el eterno descanso del joven asesinado, el consuelo de sus familiares y feligreses, y la paz en los templos.

 

Este suceso resalta la necesidad de acciones inmediatas para frenar la erosión de valores morales en una sociedad marcada por la desigualdad y la impunidad, como advierte el CCM. Mientras el templo permanecerá cerrado temporalmente por el crimen, la comunidad católica implora al Señor resucitado que conceda el don de la paz que tanto anhela México.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando