La Semana santa ha empezado con fuerza, el mes de marzo se despide y parece que el Vaticano se apunta a la táctica del mundo político de medir las fechas para anular la posible repercusión negativa de algunas decisiones. Esto sirve de muy poco en los medios actuales que no descansan el fin de semana, ni en vacaciones, aqui estamos, a seguimos contando lo que vemos, sea martes o Martes Santo.
Suprimida la jornada de los niños.
Un paso extraño, y tras el quirógrafo del Papa León XIV sobre el Día Mundial del Niño (12 de febrero de 2026), el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, «tras una cuidadosa consideración y de común acuerdo con el Santo Padre, ha considerado oportuno cancelar la celebración del Segundo Día Mundial del Niño, inicialmente previsto para tener lugar en Roma del 25 al 27 de septiembre de 2026». «Todas las iniciativas dirigidas a la pastoral infantil podrán celebrarse, a discreción de los Ordinarios, a nivel diocesano o parroquial y con la participación de las familias, lugar natural para el crecimiento humano y espiritual de todo niño».
Benedictinos en el Palacio Apostólico.
Audiencia a tres comunidades monásticas benedictinas: la comunidad monástica de la Abadía Territorial de Santa Escolástica en Subiaco , la comunidad monástica de la Abadía de Santa María del Monte en Cesena y las monjas benedictinas de la Abadía de Santa Escolástica en Bari. Una oportunidad para «reflexionar juntos sobre el valor del carisma benedictino en vuestras vidas, en la vida de la Iglesia y en el mundo». El primer punto abordado por León XIV se refiere a la interioridad del monje, interpretada a través de la Regla de San Benito. Citando el capítulo IV, el Papa recordó la exhortación a «vigilar constantemente las acciones de la propia vida». Desde esta perspectiva, señaló la oración y la lectura orante de la Sagrada Escritura, «especialmente en la Lectio Divina», como herramientas esenciales para esta vigilancia. Según Prevost, la familiaridad diaria con la Palabra de Dios permite a las personas consagradas adentrarse en su propia verdad, reconociendo «sus propias debilidades y pecados», pero también celebrando «las gracias y bendiciones del Señor».
León XIV vincula directamente la vida monástica con uno de los temas más relevantes del debate eclesial de los últimos años: la sinodalidad, faltaría más, hasta en la sopa. El Pontífice explicó que, en el monasterio, la sinodalidad se traduce en la práctica diaria de «caminar juntos», en la escucha mutua, en el discernimiento comunitario bajo la guía del Espíritu Santo, en comunión con la Iglesia local y la familia benedictina. En otras palabras, el Papa presentó el monasterio como un lugar donde la sinodalidad no se queda en una fórmula teórica, sino que toma la forma concreta de asamblea fraterna, oración común y decisiones compartidas. Si sigue con tanta insistencia sinodal terminaremos por odiar el palabrejo, además de ignoralo. «La vida monástica no puede entenderse como un simple aislamiento del mundo exterior» y desvinculó la vida de clausura de una interpretación de aislamiento, demostrando en cambio su fecundidad eclesial y relacional. León XIV se centró en una dimensión que definió como específica de la «labor misionera de clausura»: la intercesión que es «prerrogativa de los corazones que laten en armonía con la misericordia de Dios», capaces de reunir y presentar ante el Señor «las alegrías y las tristezas, las esperanzas y las ansiedades de los hombres de hoy y de todos los tiempos».
Los últimos nombramientos.
Nuestra Specola los ha ido adelantando estos últimos días y no son para nuestros lectores ninguna novedad. Ya tenemos a Petar Rajič como Prefecto de la Casa Pontificia. Al mismo tiempo, el trasladó de Edgar como Nuncio Apostólico en Italia y la República de San Marino y a Paolo Rudelli como su sucesor en la Primera Sección de la Secretaría de Estado .
El nombramiento de Monseñor Paolo Rudelli merece especial atención, ya que representa la elección más delicada y estratégica realizada por León XIV para la Sección de Asuntos Generales. Esta es la oficina donde convergen los expedientes más sensibles y desde donde se configura el gobierno ordinario de la Santa Sede. Es aquí donde se toman decisiones y orientaciones operativas de suma importancia. Por esta razón, León XIV eligió un perfil muy específico, lejos de ser casual.
Nacido en Gazzaniga, en la provincia de Bérgamo, el 16 de julio de 1970, Rudelli fue ordenado sacerdote el 10 de junio de 1995 para la diócesis de Bérgamo por el obispo Roberto Amadei. Estudió teología moral y derecho canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana e ingresó en la Pontificia Academia Eclesiástica en 1998. El 1 de julio de 2001, ingresó en el cuerpo diplomático de la Santa Sede, sirviendo en las representaciones papales en Ecuador y Polonia, así como en la Sección de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado. En 2014, el Papa Francisco lo nombró Observador Permanente de la Santa Sede ante el Consejo de Europa en Estrasburgo; en 2019, fue nombrado Arzobispo Titular de Mesembria y Nuncio Apostólico, recibiendo posteriormente la ordenación episcopal del propio Papa Francisco. Posteriormente fue enviado a Zimbabue en 2020 y luego a Colombia en 2023.
El perfil de Rudelli retrata a un clérigo con una sólida formación académica y experiencia en diplomacia papal, con experiencia ya adquirida en la Sección de Asuntos Generales y consolidada en asignaciones internacionales muy diversas. Considerado cercano al cardenal Pietro Parolin, aporta experiencia diplomática y una visión multilateral, en consonancia con una Curia cada vez más centrada en la gestión de crisis globales. Tiene un conocimiento interno del funcionamiento de la Secretaría de Estado y, al mismo tiempo, aporta la perspectiva de alguien que ha medido personalmente el impacto concreto de las decisiones tomadas en Roma.
El papel de Petar Rajič, también cercana a Parolin, será principalmente de representación, lo cual es positivo, considerando que ha demostrado ser poco fiable en sus decisiones de gobierno.
La decisión de exiliar a Peña Parra del Vaticano también surgió de la evaluación de sus acciones durante los años que pasó en la Secretaría de Estado. León XIV también lo habría querido lejos de Roma, pero al final prevaleció una solución de compromiso. Edgar Peña Parra se prepara para una compleja misión como nuncio en Italia, en medio de las fusiones diocesanas que León XIV pretende impulsar y un proceso de nombramientos episcopales que parece estar cada vez más vinculado al Dicasterio para los Obispos, ahora dirigido por Filippo Iannone, tras el periodo bajo Robert Francis Prevost. Estas decisiones demuestran el deseo del Papa de rodearse gradualmente de colaboradores considerados fiables.
El nuevo prefecto de Textos Legislativos.
El Papa León XIV ha nombrado al obispo australiano Anthony Randazzo prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos y comentamos que, en principio, tenía buena pinta. Australia está lejos y vamos conociendo algunas cosa más. No contento con el interés occidental por el diaconado femenino, el obispo ha declarado que la Iglesia trata a las mujeres católicas como «ciudadanas de segunda clase». En declaraciones a los periodistas el 4 de octubre de 2024 , durante una conferencia de prensa en el Vaticano, Randazzo mencionó lo que describió como la atención desproporcionada que se presta a «cuestiones específicas», incluyendo explícitamente la cuestión de las diaconisas, pero sugiriendo que la Iglesia excluye a las mujeres «de la participación en la Iglesia». “Hay una cuestión relativa a la ordenación que lleva años planteándose, no solo en el Sínodo. Francisco ha pedido que se estudie en más de una ocasión, y actualmente hay un grupo de estudio al que ha pedido que la aborde aparte, no para eliminarla de la conversación, sino para profundizar en ella y ver qué hay realmente al respecto”.
Según Randazzo, la cuestión del diaconado femenino —impulsada por «una pequeña minoría con una voz occidental grande y poderosa»— corre el riesgo de eclipsar otras cuestiones que, en su opinión, son mucho más urgentes en lo que respecta al papel de la mujer en la Iglesia y en la sociedad civil. «Las mujeres, que en muchas partes de la Iglesia y del mundo son tratadas como ciudadanas de segunda clase, son totalmente ignoradas. Esto es escandaloso». «No tengo ningún problema con que se discuta y estudie el diaconado femenino, como bien ha dicho Francisco, pero ¿a costa de la dignidad de la mujer en la Iglesia? De ninguna manera. Cuando las mujeres son relegadas a la marginalidad, a situaciones de pobreza y violencia, ya sea doméstica o social; cuando se reducen sus oportunidades laborales y se las excluye de la participación en la comunidad y en la Iglesia, esto es un escándalo contra el Evangelio». «En el nombre de Jesús, ¿podemos cuidar e incluir a nuestras mujeres? ¿Podemos dejar de hablar de las mujeres y empezar a escucharlas y hablar con ellas?”.
Randazzo se hacen eco vagamente de las de la teóloga feminista católica alemana Elisabeth Schüssler Fiorenza, quien ha desafiado a las mujeres católicas a hacer de la Iglesia una comunidad de iguales, con un liderazgo compartido, en lugar de conformarse con la ordenación sacerdotal, que ella considera una «subordinación» a la jerarquía exclusivamente masculina. Tras la conclusión del Sínodo de 2024, Randazzo reflexionó sobre su experiencia en un vídeo público y expresó su deseo de seguir fomentando lo que describió como una «cultura sinodal» en su propia diócesis.
Los ocho años de Edgar.
Los ocho años como sustituto fueron un período de notable agitación, tanto para la curia como para el cargo, ya que Peña Parra tuvo que intervenir de inmediato en medio del escándalo financiero de la Secretaría de Estado, así como ayudar a consolidar una nueva constitución apostólica en 2021, reorganizando la curia romana. Se consolidó como una figura discreta pero influyente bajo el pontífice Francisco, gozando de la clara confianza del difunto pontífice. Peña Parra también se vio envuelto en varias controversias en las que pareció actuar fuera de su ámbito legal, e incluso fuera de cualquier ámbito de actuación legal. Tras haber ejercido como sustituto durante ocho años, superó tanto la norma histórica para el cargo, que es de cinco años, como los siete años que ocupó su predecesor inmediato, el cardenal Becciu. Su nuevo destino supone sin duda una ruptura con la tradición, ya que habitualmente los sustitutos se hacen cargo de un dicasterio vaticano y reciben el capelo cardenalicio al finalizar su mandato.
Incluso en los últimos meses del pontificado de Francisco, era ampliamente entendido y aceptado en Roma que, tras la detención del cardenal Becciu y las controvertidas comparecencias de Peña Parra en el juicio y los procesos legales relacionados, lo más probable era que recibiera un puesto diplomático de alto nivel para salvar las apariencias, en lugar de un cargo en la Curia del Vaticano. Se barajaron como posibles opciones las nunciaturas de Madrid, Lisboa y Washington. El hecho de que Peña Parra haya terminado abandonando el Vaticano, aunque solo sea literal y metafóricamente al otro lado de la calle, puede interpretarse de varias maneras.
El momento del desenlace es el escándalo inmobiliario de Londres. Según su propio relato, heredó un departamento donde los funcionarios obstaculizaban la supervisión, tomaban por sorpresa a sus superiores con decisiones de último minuto y recurrían a artimañas contables para encubrir la verdadera situación financiera. Sus decisiones resultaron costosa, ya que supuso una grave vergüenza para el papa Francisco y la pérdida de cientos de millones de euros. Además, desencadenó una serie de demandas aún en curso en tribunales extranjeros, ante las cuales el arzobispo admitió bajo juramento que sus acciones no siempre fueron honestas ni necesariamente legales. La propensión de Peña Parra a afrontar sin reservas los obstáculos y las consecuencias imprevistas se extendió también a las instituciones internas del Vaticano.
En uno de los episodios más dramáticos, aunque menos difundidos, del juicio por delitos financieros del Vaticano, admitió haber ordenado la vigilancia electrónica ilegal de un funcionario bancario vaticano como represalia por haberle negado a la Secretaría de Estado un préstamo de nueve cifras para ayudarla a salir del aprieto de la operación inmobiliaria en Londres, una solicitud de préstamo que desencadenó la investigación penal inicial sobre el asunto. Los testigos también declararon que Peña Parra contrató a miembros independientes de la comunidad de inteligencia italiana para llevar a cabo una vigilancia extraterritorial, y presumiblemente también extralegal, de otros contactos financieros de la secretaría.
Pero quizás el incidente más extraordinario de la carrera del ahora exprostituto ocurrió en septiembre de 2023, cuando intentó intervenir en el caso de un sacerdote argentino al que dos procesos canónicos diferentes ordenaron la secularización por abuso sexual de menores. En un incidente extraordinario, Peña Parra firmó una carta dirigida a un obispo local anunciando que se había llevado a cabo un “procedimiento extraordinario” —no especificó quién lo ordenó ni según qué normas— en el caso de Alberto Ariel Príncipi, a quien dos tribunales distintos, bajo la autoridad del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, habían ordenado su secularización. A pesar de su doble condena por abuso sexual de un menor, Peña Parra anuló las decisiones y la secularización, diciendo que el sacerdote solo era culpable de «imprudencia», y ordenó su restitución.
El departamento del sustituto no tiene jurisdicción sobre los casos de abuso sexual e incluso John Kennedy, jefe de la sección disciplinaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, intervino públicamente para anular el intento de Peña Parra de rehabilitar al abusador. La sorpresa no es el traslado de Peña Parra sino más bien por qué permaneció tanto tiempo en el cargo pero gozaba de una considerable confianza y lealtad por parte del Papa Francisco, a título personal.
Después de la muerte de Francisco y la elección de León, nunca fue probable que Peña Parra hubiera sido simplemente destituido sumariamente de su cargo, ya que hacerlo probablemente habría provocado algunos intentos de autojustificación pública y podría haber desencadenado la publicación de acusaciones perjudiciales contra el papa anterior.
De todas las nunciaturas posibles a las que podría ser asignado un diplomático del Vaticano, podría argumentarse que la embajada en Italia es la más cercana a un puesto honorífico que existe, o al menos la más propensa a convertirse en uno. El nombramiento de obispos en Italia depende mucho del Vaticano directamente. Las relaciones entre el Estado italiano y la Santa Sede, debido a la proximidad diplomática y geográfica entre ambos, a menudo se gestionan o se remiten rápidamente a la Secretaría de Estado. Los obispos italianos tienen mucha menos necesidad práctica de enviar comunicaciones desde y hacia los diferentes departamentos del Vaticano mediante una valija diplomática. Veremos si existe la posibilidad de un ascenso o estamos ante una jubilación anticipada.
Despedida del Sustituto.
En su discurso de despedida como Sustituto de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado: «La etapa más larga de mi servicio a la Santa Sede». «Han sido, a veces, años muy difíciles», subrayó, recordando «la dura prueba mundial de la pandemia de COVID-19, que ha afectado al mundo y también a nuestra propia comunidad». «Hemos experimentado el dolor de la muerte del Papa Emérito Benedicto XVI» y «hemos compartido la angustia de la enfermedad del Santo Padre Francisco, incluso viviendo el momento de su muerte y su funeral, que conmovió al mundo entero». «Hemos apoyado, con sentido de responsabilidad y espíritu eclesial, las delicadas fases previas al Cónclave, que culminaron en la alegría de la elección del Papa León XIV, acogido como un don del Espíritu a la Iglesia».
«Ha habido momentos de sufrimiento institucional, como el juicio relacionado con el caso del Palacio de Londres, que expuso a la Santa Sede, y en particular a nuestra Secretaría de Estado, a un escrutinio mediático y judicial sin precedentes, lo que nos obligó a ser rigurosos, transparentes y responsables». En cada una de estas circunstancias, la Sección de Asuntos Generales ha tenido que salvaguardar, coordinar y apoyar un servicio silencioso, a menudo invisible, pero esencial para la vida de la Iglesia universal. Peña Parra agradece con «gratitud fraterna» al Secretario de Estado, el Cardenal Pietro Parolin, y a los Superiores de las otras dos Secciones: Monseñor Paul Richard Gallagher, Jan Pawlowski primero, y Monseñor Luciano Russo ahora; y a los asesores que se han sucedido a lo largo de los años y también a los sacerdotes, religiosos y religiosas, y laicos. Finalmente, «un pensamiento fraterno» para Monseñor Rudelli, quien le sucederá «en este papel tan delicado». «Le envío mis más cordiales deseos: que viva esta responsabilidad como un tiempo de gracia, apoyado por la colaboración de todos ustedes».
También hay carta a los presidentes del CISM (Conferencia Italiana de Superiores Mayores) y de la USMI (Unión de Superiores Mayores de Italia) «Me honra unirme a ustedes en el camino de la Iglesia italiana, enriquecida por la presencia de numerosas familias religiosas que, con su carisma, han cooperado en la construcción del Reino de Dios en diversos ámbitos pastorales, sociales, educativos y caritativos». Afirma estar «seguro de poder contar con la presencia en la oración» de los religiosos y religiosas para «continuar, en colaboración mutua y fraterna, la construcción de la «Ciudad de Dios»». Una reflexión especial a las hermanas contemplativas: «Vosotras, que, como «centinelas en la noche», sois semillas de esperanza esparcidas por todas las regiones de nuestra hermosa Italia, velad y orad por el Santo Padre, por mí y por los obispos, por los sacerdotes y diáconos, por las comunidades religiosas, para que todos seamos discípulos cada vez más felices y heraldos creíbles del Evangelio».
El primer viaje de León XIV.
La decisión de León XIV de realizar su primer viaje europeo fuera de Italia a Mónaco sigue siendo objeto de debate. La polémica populista nos ha hecho recordar los años del pontificado de Benedicto XVI. Es imposible resumir todas las críticas: «El primer viaje de Francisco como papa: a Lampedusa, entre barcos. El viaje más reciente del papa León: a Montecarlo, entre otros barcos». León XIV demostró apreciar durante la audiencia concedida al príncipe monegasco el 17 de enero, durante la cual, según se informó en el comunicado de prensa , se discutió «la defensa y promoción de la dignidad de la persona humana» y abordó este tema en sus declaraciones durante la visita del sábado pasado a Mónaco.
La religión de estado.
Durante su viaje apostólico al Principado de Mónaco, el Papa León XIV elogió el catolicismo como religión de Estado un revés para el dogma moderno del secularismo estatal, siempre y cuando el catolicismo se viva verdaderamente como una religión pública. El Principado de Mónaco es uno de los pocos estados católicos que aún existen, donde el catolicismo es la religión oficial, y además, el Príncipe se negó recientemente a firmar una ley, aprobada en mayo pasado por el Consejo Nacional, que habría permitido el aborto hasta la duodécima semana de gestación, alegando como motivo a su soberano católico. León XIV hizo referencia directa: «La fe católica, que ustedes son uno de los pocos países del mundo que la tienen como religión oficial, nos sitúa ante la soberanía de Jesús».
El Papa no menciona la «autonomía legítima» del Estado, término que a menudo oculta la aceptación del secularismo moderno. No habla de un secularismo «abierto» a las religiones, término que suele conducir al indiferentismo religioso y a la igualdad política de las distintas confesiones. León XIV reconoció implícitamente una relación privilegiada entre el Estado, y no solo la persona del Príncipe o su familia, y una sola religión. Esta soberanía de Cristo, continuó el Papa , «compromete a los cristianos a convertirse en un reino de hermanos en el mundo, una presencia que no oprime sino que eleva, que no separa sino que une, dispuesta a proteger siempre con amor toda vida humana, en todo momento y en toda circunstancia, para que nadie quede jamás excluido de la mesa de la fraternidad». «Todos somos hermanos en el plano natural, pero sin la soberanía de Cristo, esta fraternidad puramente natural se pierde».
¿Por qué el Papa León XIV eligió un «Rothschild» como presidente del IOR?
Es una pregunta que todos nos hacemos y que nos tememos que se quedará sin respuesta. En estos momentos, la única preocupación en el Banco del Vaticano es controlar los efectos de una decisión consciente. No es un error, es algo planeado y basta ver la trayectoria del IOR y de la finanzas del Vaticano para entender que si llegamos a este punto las cosas están feas. El Vaticano juega un papel demasiado importante, y no hablamos de fe y moral, en el movimiento discreto de capitales. Es pequeño, no tiene apenas controles internos y es muy manipulable. Es evidente de hay otros muchos estados que cumplen esta función, pero ninguno de ellos tiene el relieve internacional del Vaticano. Estaremos muy atentos, sabemos que la información será muy poca y muy controlada, pero siempre ha fugas y descontentos, el ser humano es así. El 20 de marzo, la sede parisina del banco privado suizo Edmond De Rothschild fue allanada por Parquet National en relación con la investigación francesa sobre Epstein. El año pasado, este mismo banco fue el primero en Europa en ser condenado por blanqueo de capitales. Entonces, ¿por qué el Papa León nombró a su antiguo director ejecutivo presidente del IOR?
A los diez años de la Amoris Laetitia.
En la página web de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X. «Este anuncio ha suscitado tantas esperanzas como interrogantes: desde 2016, la interpretación del capítulo VIII de la exhortación del difunto Papa Francisco, relativa al acceso a los sacramentos para las personas divorciadas en nuevas uniones, ha sido objeto de un acalorado debate, creando en ocasiones un mosaico de prácticas pastorales contradictorias entre las diócesis. El Papa parece querer así recuperar el control sobre un tema que ha dividido profundamente al episcopado y a los fieles. A diferencia de los recientes procesos sinodales, caracterizados por una amplia participación laica, esta reunión de octubre de 2026 pretende ser estrictamente eclesiástica. El sitio web alemán katholisch.de , lejos de ser sospechoso de tradicionalismo, observó, no sin algunas críticas, que sería un «encuentro sobre familias sin familias», subrayando el carácter institucional y doctrinal deseado por el nuevo Romano Pontífice.
La pregunta clave que se hacen es ¿Continuidad, corrección o un nuevo rumbo? La primera opción sería la de la mera continuidad. En este caso, el Santo Padre confirmaría el enfoque de su predecesor, buscando simplemente armonizar la atención pastoral sin alterar el texto original. Esto supondría una gran decepción para quienes esperaban un retorno a la ortodoxia católica en materia de moral. Sin embargo, el tono solemne del mensaje papal del 19 de marzo sugiere una ambición más amplia. La segunda vía, la que esperan quienes se adhieren a la doctrina tradicional de la moral católica, es la de la corrección. El objetivo no sería repudiar el texto, sino brindar las aclaraciones necesarias para reafirmar la indisolubilidad del matrimonio de acuerdo con la tradición de la Iglesia y la enseñanza recordada por el Papa Juan Pablo II en Familiaris Consortio , documento que el Santo Padre también citó en su mensaje.
Pero otra opción está abierta para el sucesor de Pedro. De hecho, existe una tercera vía para «trascender» el texto, que parece corresponder a lo que podemos intuir del nuevo Romano Pontífice. León XIV podría, por lo tanto, proponer una nueva síntesis que, si bien conservaría el espíritu de misericordia tan apreciado por su predecesor, lo situaría dentro de un marco jurídico y teológico más riguroso, evitando así las trampas del subjetivismo moral.
Entre China y la Fraternidad San Pío X.
En una entrevista concedida por el padre Davide Pagliarani: «La Santa Sede a veces es capaz de demostrar cierto pragmatismo, incluso una flexibilidad sorprendente, cuando está convencida de que actúa por el bien de las almas». «En 2023, el Papa Francisco aprobó retroactivamente el nombramiento del obispo de Shanghái por parte de las autoridades chinas. Más recientemente, el propio Papa León XIV terminó aceptando retroactivamente el nombramiento del obispo de Xinxiang, quien había sido designado de la misma manera durante la vacante de la Sede Apostólica, mientras el obispo leal a Roma, encarcelado varias veces, seguía en el cargo. Esto no sorprende: el gobierno ateo de Pekín quiere «chinizar» el catolicismo a toda costa, con un clero dócil a las instrucciones del Partido. El Vaticano lo sabe y guarda silencio. Cita nuentra infovaticana en Cómo prohibir a la FSSPX lo que se permite al Partido Comunista Chino: doctrina de la tolerancia selectiva: «Es difícil explicarle a una persona de fe por qué Pekín puede imponer obispos sumisos al régimen y mantener un diálogo privilegiado con Roma, mientras que una fraternidad nacida precisamente del colapso doctrinal y litúrgico posconciliar es tratada como una amenaza para el orden eclesiástico».
Miedo a los símbolos cristianos.
Un equipo de fútbol serbio ha sido multado con 40.000 euros (más de 46.000 dólares) por la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) después de que los aficionados en las gradas crearan un enorme icono cristiano de San Simeón con el mensaje: «Que nuestra fe os lleve a la victoria». La sanción contra el equipo Estrella Roja ( Crvena Zvezda ) de Belgrado, recogida en las decisiones del 25 de marzo del Órgano de Control, Ética y Disciplina, se impuso por «transmitir un mensaje inapropiado para un evento deportivo» y por «desprestigiar al fútbol y a la UEFA». Los cristianos no tardaron en señalar a través de las redes sociales que la UEFA practica una «aplicación selectiva de las normas» y tiene un «claro doble rasero». “¿Por qué está bien hacer uno con literalmente Satanás, un pentagrama y una frase en latín pidiéndole al diablo que se lleve sus almas, pero no uno con un santo cristiano?”, preguntó Trad West. «La propia UEFA promovió durante años el movimiento Black Lives Matter y la propaganda LGBT arcoíris sin ningún problema. ¡Pero multó enormemente al club serbio Crvena Zvezda por un simple mensaje cristiano de un aficionado: «Que nuestra fe os lleve a la victoria»!». «Esto es una guerra abierta contra el orgullo eslavo y el cristianismo». El eurodiputado ortodoxo griego Fragkos Ammanouil Fragkoulis declaró que ha presentado formalmente una carta al comisario europeo de Deportes en relación con la multa impuesta tras el incidente del Estrella Roja de Belgrado, expresando serias preocupaciones sobre la postura de la UEFA respecto a la libertad de expresión de los cristianos ortodoxos. Fragkoulis citó casos significativos que ponen de manifiesto el doble rasero de la UEFA.
Los 17.000 bautizos en París.
En 2025, el número de catecúmenos aumentó un 45% con respecto al año anterior. Una cifra notable: más de 10 000 adultos y 7 000 adolescentes solicitaron el Bautismo en París. Todos lo recibirán la noche del próximo Sábado Santo. Los obispos de las diócesis de los alrededores de París han convocado un concilio provincial para analizar y definir una estrategia pastoral a partir de este acontecimiento, que evidentemente sorprendió a los prelados de la región. La misma tendencia se observa en Bélgica, es decir, en aquellos países que han experimentado una descristianización severa. Es un tendencia que se repite cada año y aumenta, lo obispos saben que esto cambia el rostro de la iglesia y no saben cómo responder. Se bautizan, peor hayq ue atenderlos, hacen falta sacerdotes y las parroquias tendrán que ofrecer más servicios. Europa parece que muere, no es la primera vez en su historia, pero siempre cuenta con un rescoldo capaz de resurgir, en Francia lo estamos viendo.
El Vetus Ordo en Francia.
No parece estar muy separado del fenómeno del aumento de bautismos de adultos. ¿Vendrá de Francia la solución a la «cuestión tradicionalista»? En Roma, las expectativas son altas y el Papa León XIV confió personalmente al Cardenal Jean-Marc Aveline, durante el consistorio de enero, su deseo de que considerara formas de resolver las tensiones en torno a la liturgia tridentina. ¿Debería Francia ratificar el motu proprio de Francisco, que restringió drásticamente la celebración de la Misa según el rito antiguo tras la apertura permitida en 2007 por Benedicto XVI? ¿Debería Francia abolirlo? ¿O debería proponer una tercera vía? «A León XIV le preocupa la unidad. Está sumamente interesado en el tema y nos ha pedido que reflexionemos al respecto», confirma un obispo.
Buscando la paz litúrgica.
León XIV, ante una Iglesia en Francia que cuestionaba el número cada vez mayor de bautismos de adultos en una fe generalmente tradicionalista, recalcó que no, que aquellos fieles que se sienten más cercanos al rito antiguo no pueden ser marginados. El tema es amplio. Ante la creciente secularización, observamos un interés cada vez mayor por la tradición de la Iglesia, lo cual se refleja también en el uso del rito antiguo. Este retorno a la Iglesia y a la fe se aprecia asimismo en países como Suiza, donde el portal episcopal Catt.ch ha dedicado un extenso estudio al retorno a la fe y al aumento de los bautismos de adultos.
Desde el Concilio Vaticano II, el tema de la liturgia se ha intensificado, generando divisiones y colocando a los católicos en una situación de «antes y después», en un bando u otro. León XIV había enviado un mensaje a la peregrinación de París-Chartres el verano pasado, un gesto significativo considerando que la peregrinación había sido promovida por una asociación Vetus Ordo. Randazzo fue, entre otros cargos, funcionario de la Congregación para la Doctrina de la Fe bajo el cardenal Joseph Ratzinger, como prefecto. Por lo tanto, Randazzo aporta una mentalidad tradicional arraigada en las costumbres de la Curia de finales de la década de 1990, así como la experiencia pastoral de un obispo del otro lado del mundo y una cierta capacidad para afrontar grandes desafíos sin excesiva ostentación ni visibilidad. Esto es lo que buscaba León XIV. El arzobispo Renzo Pegoraro, canciller de la Academia Pontificia para la Vida, fue una figura destacada. León XIV le confirió el título de arzobispo, reafirmando así el principio de que los dirigentes de los dicasterios y academias pontificias debían ser arzobispos, en colegialidad con el Papa.
Todas las miradas están puestas ahora en el Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, sobre todo porque sería lógico sustituir al actual prefecto, Paolo Ruffini, por un clérigo. Esto demostraría que este pontificado está tomando una dirección clara: no una ruptura con el pontificado anterior, sino un claro retorno a un pontificado «romano» en la forma (con todos los jefes de dicasterio al menos arzobispos, es decir, en colegialidad con el Papa) y en las modalidades institucionales. Y después de los últimos movimientos, es posible que el Papa ascienda al arzobispo Paul Richard Gallagher y nombre a un nuevo Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
El «Caso del Santo Sepulcro» y Pizzaballa.
El Patriarca Latino de Jerusalén, Su Eminencia el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, OFM, aclaró definitivamente la situación en una entrevista con TV2000 , dando por zanjado el asunto relacionado con las tensiones por el acceso al Santo Sepulcro. Las celebraciones del Triduo Pascual estarán garantizadas de acuerdo con las normas de seguridad y en cumplimiento del Status Quo, elemento central en la gestión de los Santos Lugares. Incluso en ausencia de fieles, se asegurará la posibilidad de celebrar mediante transmisión en directo. Queda el episodio de la negativa de acceso a dos líderes religiosos que debían celebrar en privado con los frailes franciscanos residentes en la basílica. El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa confirman que los asuntos relacionados con las celebraciones de la Semana Santa y la Pascua en la Iglesia del Santo Sepulcro han sido abordados y resueltos en coordinación con las autoridades competentes. De acuerdo con la Policía de Israel, se ha concedido acceso a los representantes de la Iglesia para celebrar liturgias y ceremonias y preservar las antiguas tradiciones pascuales en la Iglesia del Santo Sepulcro. «El asunto ha sido aclarado. Se ha encontrado la solución. El verdadero problema no eran las celebraciones públicas, sino el acceso de los representantes de la Iglesia al Santo Sepulcro». «La declaración conjunta publicada hoy por el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa finalmente ayuda a poner el asunto en su debido contexto».
La eutanasia y la donación de órganos.
El secretario del Papa León en Madrid.
Si alguna virtud puede ser exigida a un secretario personal de un papa es la absoluta discreción. Con motivo de la defensa de la tesis doctoral de un amigo, el reverendo monseñor Edgard Iván Rimaycuna Inga , secretario personal del papa León XIV, concedió una breve entrevista a la revista semanal Alfa y Omega . «El hombre que todos conocimos es el mismo: cercano, tranquilo, con una gran capacidad de escucha y siempre disponible. A pesar de la enorme carga de trabajo, el ritmo, las actividades… siempre encuentra tiempo para recibir, para escuchar». «En Latinoamérica, estamos acostumbrados a la proximidad física, al contacto directo. La religiosidad popular está muy viva, y el Santo Padre la ha llevado al gobierno de la Iglesia: en su cercanía, siempre busca saludar, sonreír, ofrecer una palabra de aliento, una frase o un pequeño gesto». Sobre la visita a España: «A lo largo de la historia, esta tierra se ha caracterizado por producir muchos santos de gran autoridad y relevancia en la Iglesia, por su doctrina y la santidad de sus vidas. Con esta visita, el Santo Padre desea reconocer, mediante un signo de cercanía y gratitud, todo lo que se ha ofrecido desde aquí al mundo y a la Iglesia en la fe y la vida cristiana».
Los recientes pontificados y el Vaticano II.
Existe un hilo conductor en los pontificados recientes, casi una prueba de fuego para evaluar el grado de madurez eclesial, conciencia histórica, visión estratégica y responsabilidad institucional de cada sucesor de Pedro. Por lo tanto, merece ser reconocido como un hecho teológico y político-eclesial de primer orden que ningún pontífice, desde la época conciliar, ha podido evitar un enfrentamiento con el Concilio Vaticano II. No como un homenaje ritual, sino como un momento decisivo en la identidad. Los primeros cuarenta años; desde Pablo VI hasta Juan Pablo II en los que Montini asumió el Concilio como un legado y una responsabilidad. Lo reabrió con determinación, disipando las dudas sobre su posible interrupción y fue el impulsor e intérprete incansable del Concilio Vaticano II: clausurar el Concilio no significó archivarlo, sino más bien inaugurar un período de recepción. Entre 1966 y 1978, sus intervenciones oficiales sobre el Vaticano II incluyen más de 150 discursos temáticos y al menos 150 intervenciones ocasionales.
Karol Wojtyła asistió a la asamblea en San Pedro durante las cuatro sesiones contribuyendo a la redacción del Esquema XIII, que más tarde se convirtió en Gaudium et Spes, su convencida defensa de la libertad religiosa, denuncia de los horrores del comunismo y una visión del diálogo arraigada en la verdad. «En realidad, solo en el misterio del Verbo encarnado cobra luz el misterio del hombre». En su pontificado tomaría el último Concilio como plataforma misionera. En el Catecismo de 1992 , la teología del cuerpo y el ecumenismo de Asís son aspectos que deben inscribirse dentro del horizonte conciliar, nunca fuera.
Joseph Ratzinger también participó en la asamblea, no como padre sinodal, sino como un joven experto en teología que seguía al cardenal Frings de Colonia, posicionándose así en el campo reformista del episcopado centroeuropeo, junto con teólogos más conocidos como Karl Rahner, Hans Küng, Yves Congar y Edward Schillebeeckx. En 1965, Ratzinger fue uno de los fundadores de la revista internacional Concilium , cuyo objetivo era promover la recepción creativa del Concilio Vaticano II. Sin embargo, con el tiempo, Ratzinger percibió que la publicación tendía a favorecer una perspectiva marcadamente reformista, a veces crítica con el magisterio romano. En consecuencia, se distanció gradualmente de ella y fundó, junto con Has Urs von Balthasar y Henri de Lubac, la revista más moderada Communio .mTras ser elegido papa, en diciembre de 2002 declaró inequívocamente que, entre las Iglesias preconciliares y postconciliares, debía mantenerse una «hermenéutica de reforma en continuidad», en contraposición a una «hermenéutica de ruptura».
Jorge Mario Bergoglio no entró en el concilio y propuso una recepción pastoral y existencial del Vaticano II. La Iglesia «saliente», la sinodalidad, la centralidad de los pobres y la misericordia. En una homilía pronunciada en abril de 2013, sostuvo que «el Concilio Vaticano II fue una visita de Dios a su Iglesia». Además, frente a la tentación de neutralizar el impulso reformista, instó: «No debemos domar el poder del Concilio». León XIV dedica las catequesis de los miércoles de este año a una relectura sistemática de los textos conciliares y marca un paso más. En una época marcada por la polarización intraeclesial, las crecientes tensiones geopolíticas y las aceleradas transformaciones antropológicas, volver a los textos implica liberar al Concilio de caricaturas y apropiaciones selectivas. León XIV parece intuir que la era del conflicto ideológico no puede superarse con decretos disciplinarios ni posturas contundentes, sino con una labor cultural larga y paciente.
Homilías póstumas de Benedicto XVI.
Se trata de una colección de homilías «privadas» que el Papa pronunció tanto durante su pontificado como después de su renuncia, hasta 2017, que abarcan los domingos de Tempo Per Annum. Los sermones relacionados con los tiempos litúrgicos importantes y otras festividades se publicaron en un volumen anterior. Este segundo volumen contiene ochenta y dos homilías inéditas que demuestran, una vez más, la profunda riqueza de la teología, la catequesis, la espiritualidad y la predicación de Josef Ratzinger (1927-2022), expresadas con un estilo claro, discursivo y sencillo. « Mientras Dios no sea decisivo, mientras no tenga primacía en nuestras vidas, cada uno de nosotros se considera el centro del mundo. Conocer a Dios, reconocer la primacía de Dios es como una revolución copernicana […] Dios es el sol y todos giramos a su alrededor». «La verdadera libertad no es la libertad de hacer lo que queramos. La verdadera libertad es precisamente la libertad para la verdad, para vivir de acuerdo con la verdad con Cristo y para Cristo en el camino de la Cruz, que es también el camino de la alegría, de la verdadera felicidad». «Hemos vivido épocas de mesianismo: el fascismo fue mesianismo, el nazismo fue mesianismo, el marxismo fue mesianismo; muchos creyeron en él, y conocemos el resultado. Incluso el liberalismo ideológico es un pseudomesianismo […]. Sobriedad: no creas en estos mesianismos, cree que la historia depende esencialmente siempre de nuestra buena voluntad, de la voluntad de Dios. […]. La sobriedad implica trabajar con paciencia, humildad y valentía».
«En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar».
Buena lectura.