«¡ La paz sea con vosotros!» así empezó en 2025 el pontificado de León XIV el 8 de mayo de 2025.
León presidió la celebración de las Primeras Vísperas, con el tradicional Te Deum de acción de gracias por el año pasado, y luego descendió a la plaza para ver el belén y saludar a los fieles. Por la mañana, celebró su última audiencia general de 2025: tras un recorrido en el papamóvil, recordó los acontecimientos importantes que marcaron el año 2025, como la muerte del Papa Francisco y las guerras que nos siguen sacudiendo, pero también la peregrinación de tantos fieles durante el Año Santo.
Tras celebrar las Primeras Vísperas en la Basílica Vaticana con el himno del Te Deum durante el último año, León XIV se dirigió a la Plaza de San Pedro para visitar el belén instalado bajo el obelisco, se detuvo unos minutos ante el belén y luego ascendió ante el Niño Jesús para rendirle homenaje y dar su bendición. Antes de abandonar la plaza, León se acercó a los fieles allí reunidos, les estrechó la mano y les impartió bendiciones. Según datos de la Prefectura de la Casa Pontificia, un total de 1.069.000 fieles asistieron a las 36 audiencias generales y jubilares del Papa León XIV, 29.694 por audiencia. En enero y febrero, 60.500 personas asistieron a las ocho audiencias generales y jubilares del Papa Francisco, 7.562 por audiencia de media.
Muy recomendable para comenzar el año el artículo de The Wanderer Colores, grises y dónde aparcar a Tucho. «Hace algunas semanas nos preguntábamos si el Papa León podía ser calificado de “hombre gris”. Por un lado, vemos que es un pontificado de colores, y por tal me refiero a la constante restauración que estamos observando de pequeñas tradiciones que se habían perdido en el pontificado de Bergoglio, o incluso antes». «Algunos dirán estúpidamente que es un «atentado a la inteligencia» fijarse en esos cambios. Otros dirán que se trata solamente de cambios cosméticos, y éstos tienen razón. Pero lo que ocurre es que las tradiciones (con «t» minúscula») son siempre cosméticas, pero no significa que no tengan importancia. De hecho, son ellas las que revelan verdades y misterios, así como los accidentes revelan a la sustancia».
«La recuperación de estas bellas tradiciones tan propias de nuestra Iglesia no se ha visto acompañada de otros gestos que tendrían mayor peso específico en la vida de la Iglesia. Si nos detenemos en los discursos, homilías y demás alocuciones pontificias, nos parece estar escuchando a Juan Pablo II, con todo lo bueno y lo previsible que tiene esta semajanza, aunque el Papa León está muy alejado por cierto de las platitudes bergoglianas». «El hecho crucial de los nombramientos episcopales han dejado también los colores y se han anclado en los grises. Los dos nombramientos episcopales más relevantes de León XIV (Nueva York y Westminster) acentúan los tonos grisáceos. Y los acentuará también el nombramiento del próximo arzobispo de Lima que tendrá lugar posiblemente antes de fin de año».
«¿Cuáles son las características de los candidatos elegidos? La de ser, precisamente, “hombres grises”, y por tal me refiero a hombres de fe católica con perfiles de centro, más o menos escorados a la derecha o a la izquierda, pero que no despertarán oleadas de protestas o iras en ninguno de los dos sectores en los que dejó profundamente dividida la Iglesia el Papa Francisco y que, además, garantizan que no generarán conflictos». Nos da una visión positiva del hecho. «Es posible que para los tiempos que vivimos sean precisamente los tonos de grises los adecuados para mantener la unidad, sin claudicar en la fe, que es el munus del Sucesor de Pedro. Porque si los tonos fueran más netos, como el rojo o el azul, indefectiblemente nos enfrentaríamos con un cisma». León XIV recibió una Iglesia en estado catastrófico, que en los últimos diez años se había manejado a golpe de arbitrariedades y caprichos, con países completamente diezmados como es el caso de Argentina o España, y con personajes a los que resulta muy difícil apartar de sus puestos.
Trata el que llama «el problemón del cardenal Tucho Fernández». «En el Vaticano ya es de conocimiento público que el Papa no lo quiere, y que no lo quiere ni un poquito siquiera. Y eso Tucho lo sabe y es por eso que ha puesto en pie de guerra a toda su “armada Brancaleone” para defenderlo». «En otro tiempos, el problema de un cardenal incómodo se solucionaba fácilmente. León X, tocayo del pontífice actual, ordenó estrangular al cardenal Petrucci en 1517 y Francisco ordenó deponer al cardenal Burke y enviarlo al trastero de la Orden de Malta en 2014. León XIV es demasiado institucional para soluciones tan drásticas y no sabe dónde aparcar a Tucho. Es ese el motivo por el que aún no lo exoneró de su puesto de prefecto». «¿No sería más digno para él retirarse a alguna casa religiosa de las periferias y continuar escribiendo libros de autoayuda?».
El Instituto Lemkin para la Prevención del Genocidio, en un comunicado fechado el 28 de diciembre de 2025 alertó sobre los arrestos e intimidaciones del clero de la Iglesia Apostólica Armenia, calificándolos de «un peligroso desafío a las instituciones democráticas de Armenia». El Instituto advierte que los ataques contra líderes religiosos reflejan patrones históricos de borrado de la identidad, señalando que «el genocidio opera no solo mediante la aniquilación física, sino también mediante la destrucción cultural y espiritual». El Instituto insta a las autoridades armenias a cesar las acciones con motivaciones políticas contra la Iglesia e invita a los observadores internacionales a seguir de cerca la evolución de los acontecimientos. El arzobispo Ajapahyan se encuentra preso político desde junio de 2025 declarado culpable y condenado a dos años de prisión por presuntas declaraciones públicas críticas al gobierno, que la fiscalía calificó de llamados a subvertir el orden constitucional. La sentencia fue criticada por representantes de la Iglesia Apostólica Armenia y figuras de la oposición, calificándola de políticamente motivada.
Las tensiones entre el gobierno armenio y la Iglesia Apostólica Armenia se han visto exacerbadas por la reforma educativa de 2023, que eliminó la Historia de la Iglesia Armenia como asignatura obligatoria independiente, incorporándola a planes de estudio más amplios. La Iglesia Apostólica Armenia ha sido el fundamento espiritual, cultural e histórico del pueblo armenio durante siglos. Desde el siglo IV, cuando Armenia se convirtió en la primera nación en adoptar el cristianismo como religión oficial, la Iglesia ha sido la principal guardiana de la continuidad armenia, preservando la lengua, la cultura y la memoria a lo largo de siglos de dominación extranjera.
En la festividad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre de 1965, Pablo VI clausuró el Concilio Vaticano II. «Al clausurar el Concilio Ecuménico, celebramos a María Santísima, Madre de Cristo, y por tanto, como dijimos en otra ocasión, Madre de Dios y Madre espiritual nuestra. ¡María Santísima, digamos inmaculada! Es decir, inocente, es decir, estupenda, es decir, perfecta; es decir, la Mujer, la verdadera Mujer, ideal y real a la vez; la criatura en quien la imagen de Dios se refleja con absoluta claridad, sin ninguna perturbación, como sucede, en cambio, en toda criatura humana». Pero 60 años después, ¿qué queda de la vida de la Iglesia en el mundo contemporáneo?
«María guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón».
Buena lectura.
