El Papa está en sus Villas, y febrero que empieza a declinar, esto no para y las previsiones de un año especialmente movido se van cumpliendo. En el ángelus felicitó por el año nuevo lunar: «Los próximos días marcarán el Año Nuevo Lunar, celebrado por miles de millones de personas en Asia Oriental y otras partes del mundo. Que esta alegre celebración nos anime a vivir las relaciones familiares y de amistad con mayor intensidad, traiga serenidad a los hogares y a la sociedad, y sea una oportunidad para mirar juntos hacia el futuro, construyendo la paz y la prosperidad para todos los pueblos. Con mis mejores deseos para el Año Nuevo, les hago llegar mi afecto a todos».Hay nombramientos que suscitan sospechas por su excepcionalidad. El Papa León XIV aceptó este 14 de febrero la renuncia del Obispo de Amarillo, Patrick Zurek, y nombró al Cardenal Daniel DiNardo para servir como Administrador Apostólico de la diócesis de Texas (Estados Unidos), hasta que se pueda encontrar un reemplazo permanente. Y parece que hoy recibe al coordinador del Opus Dei, veremos como termina este otro culebrón y se cierra el tema de los dichosos estatutos que no llegan nunca o solo se queda en un gesto, otro, para dar imagen de unidad y poco más.
Primera visita a una parroquia romana.
La parroquia de María Regina Pacis en Ostia Lido con cuota de monaguillas en contra de lo recomendado siempre y del sentido común, por aquí se empieza y llegamos a arzobispas. Ostia está tradicionalmente unida a la ‘malavita’ romana. En Ostia, «la violencia existe y duele», así que «no se resignen a la cultura del abuso y la injusticia». «Ante estos fenómenos los invito a todos, como comunidad parroquial, junto con las demás organizaciones virtuosas que operan en estos barrios, a seguir dedicándose con generosidad y valentía a difundir la buena semilla del Evangelio en sus calles y hogares». «Al contrario, difundan el respeto y la armonía, empezando por desarmar las lenguas y luego invirtiendo energía y recursos en la educación, especialmente de niños y jóvenes». «Esta es mi primera visita a una parroquia en mi nueva diócesis. Me alegra mucho empezar aquí, en Ostia. Y luego, en una parroquia dedicada a Nuestra Señora, Reina de la Paz, tan importante en estos tiempos que vivimos».
León XIV y el Vaticano II.
«El Papa León XIV ha optado por releer y comentar los documentos del Concilio Ecuménico Vaticano II en sus audiencias de los miércoles. Han transcurrido sesenta años desde su conclusión. Para muchos, los llamados progresistas, es ahora un acontecimiento antiguo, superado por la historia, de escaso interés, pues para ellos es el desarrollo de la historia, siempre y solo eso, lo que dicta no solo la agenda, sino también el contenido del Magisterio de la Iglesia. Para otros, sin embargo, el Concilio fue la causa de la crisis de la Iglesia, como si primero hubiera habido una época dorada y luego, de repente, estallara una tormenta, desencadenada por el Vaticano II. La verdad ha sido pacientemente explicada por todos los pontífices, de diferentes maneras y estilos, desde San Juan XXIII hasta Francisco: el Concilio, reconociendo las dificultades de comunicar la fe al hombre moderno, tentado y seducido por las ideologías y el secularismo, debemos mantener unidas «renovación y continuidad», para evitar entrar en la dialéctica tóxica que ha herido a la Iglesia en las últimas décadas.
Matteo Matzuzzi en Il Foglio , del 14 de febrero analiza el intento del Papa León de superar la lógica del enfrentamiento entre tradicionalismo y progresismo, como se puede observar en algunas de sus intervenciones, en particular en la carta dirigida al clero de Madrid el 28 de enero. En la carta, el Papa León se dirige a los sacerdotes españoles y reitera el ideal sacerdotal perenne, el «alter Christus», aunque esta invitación pueda resultar desagradable para algunos, incluidos muchos obispos. La lógica del Papa es que tenemos los documentos del Concilio, nos encontramos en un momento histórico que exige una nueva evangelización, nueva en métodos, pero no en doctrina, como dijo san Juan XXIII en su primer discurso sobre la nueva evangelización al inaugurar el Vaticano II (11 de octubre de 1962); hemos comprendido que algunos han intentado «deshacerse del niño pidiendo un cambio de pañales», y otros han aceptado esta lógica dialéctica del conflicto, perjudicando la comunión de la Iglesia.
¿Es León un papa «demasiado prudente»?
Ha salido a la luz una anécdota de su pasado como prior general de los agustinos que sugiere que el 267.º pontífice de la Iglesia católica sabe muy bien cómo tomar decisiones y hacerse respetar cuando la situación lo requiere, a veces recurriendo a estrategias persuasivas. «León XIV se toma su tiempo»; «¿Podrá actuar con determinación?»; «¿Sabrá tomar una postura?»… Estos rumores se escuchan desde hace unos meses en el Vaticano y más allá. En su biografía de Elise Allen, relata en particular una anécdota que tuvo lugar cuando era prior general de los agustinos, al frente de una congregación de unos 3000 miembros presentes en unos cincuenta países. Al tener que gestionar algunos casos problemáticos relacionados con el dinero y las costumbres en México. Según este relato, un día en que los agustinos de esta provincia se quejaban de sus reproches, el «padre Robert» señaló con el dedo un maletín: «Esperen un momento, en este maletín tengo los extractos bancarios de varios de ustedes. Así que, o empezamos a hacer las cosas correctamente, o empiezo a leerlos uno por uno. Ustedes deciden». En ese momento, «todos se callaron». El padre Elías Neira también afirma que el padre Prevost supo tomar «decisiones difíciles, pero firmes». «Intervino con fuerza», destituyendo a los dirigentes de la provincia religiosa de México. Lo mismo opina el padre Alejandro Moral Anton, que fue su vicario general antes de sucederle como prior. En una entrevista al día siguiente de la elección, su colega y amigo declaró que el nuevo papa «se informará, consultará, pedirá consejo, pero al final también sabrá tomar decisiones». Esperemos que cuanto antes quede resuelto el caso de abusos que afecta a Chiclayo en el tiempo en el que Prevost era su obispo, es imprescindible para que el Papa León XIV pueda ser libre en sus decisiones, no nos cansaremos de recordarlo.
Entrevista a Radcliffe.
Entrevista con Timothy Radcliffe, el dominico a quien León XIV confió, en medio del descontento, la meditación introductoria del reciente Consistorio Vaticano. El cardenal inglés llama la atención sobre quienes se sienten «incómodos» con el cambio, pero reafirma la participación de los laicos y el diaconado para las mujeres. En el libro “La sorpresa de la esperanza. Meditaciones sobre una Iglesia en camino” (Libreria editrice vaticana), que recoge sus intervenciones en el Sínodo de 2024, afirma que el principal enemigo de la Iglesia hoy no es el ateísmo, sino la indiferencia: ¿es una tendencia irreversible? «La situación ya ha cambiado. En muchos países occidentales, como Francia, Bélgica, Estados Unidos y el Reino Unido, los jóvenes, especialmente los hombres, están abrazando el cristianismo, especialmente el catolicismo. Es un «despertar silencioso». Es casi inevitable, porque en todo corazón humano, por muy profundamente enterrado que esté, existe una sed del verdadero significado de la existencia humana, que es ese amor infinito que llamamos Dios. Es algo inextinguible, y por eso, aunque haya momentos de indiferencia o incluso hostilidad hacia la religión, esta sed de trascendencia resurgirá. Tiene sus raíces en nuestra humanidad.
¿Cómo podemos superar la «polarización»? «Si intentas quedarte solo en el medio, corres el riesgo de distanciarte de todos y volverte aburrido. A menudo es más fructífero prestar atención a las preocupaciones apasionadas de la gente, incluso si se expresan en términos demasiado extremos, y estar atento a la verdad que aprecian y que toda la Iglesia necesita.
Toma de posesión en Westminster.
El rito de bienvenida está inspirado en un antiguo Pontifical usado en Canterbury durante la época del Arzobispo Chichele (1414-1443). En Westminster, esta ha sido una tradición desde la restauración de la jerarquía católica en Inglaterra y Gales en 1850 y el nombramiento de Nicholas Wiseman como el primer Arzobispo de Westminster. El canónigo Lennard pronunció entonces la fórmula de investidura: «Por su autoridad, yo, Shaun Lennard, preboste del Capítulo Metropolitano de Westminster, lo instalo, Lord Richard, arzobispo de esta Iglesia de Westminster, en la que el Señor Jesucristo custodia su entrada de ahora en adelante, ahora y para siempre». Presente la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally que saludó a continuación al arzobispo Moth en nombre de los copresidentes de Iglesias Unidas en Inglaterra: «Estoy aquí también como alguien que recientemente fue confirmado como arzobispo de Canterbury y que también espera su investidura. En los próximos meses, ustedes y yo compartiremos una responsabilidad especial como presidentes de Iglesias Unidas en Inglaterra, y espero con gran interés trabajar con ustedes para profundizar nuestra relación y fortalecer nuestro testimonio cristiano común». Un pasaje de la homilía se refirió al Papa Benedicto XVI en Westminster Hall en 2010: el diálogo entre la razón y la fe como una necesidad mutua «para el bien de nuestra civilización «, y la religión como una «contribución vital». Sobre esta base, Moth enumeró las «grandes cuestiones de nuestro tiempo» que exigen ser iluminadas por la luz del Evangelio: la paz entre los pueblos, la dignidad de cada persona, el derecho a la vida en todas sus etapas, la protección de los vulnerables, la difícil situación de los refugiados y de quienes se encuentran privados de todo, y el cuidado de nuestra casa común.
Marco Rubio y tradición espiritual común.
No es un tema directamente nuestro, o quizás sí por su importancia y su contenido. No referimos al discurso de Marco Rubio, no es frecuente escuchar hablar a un político, y uno de primerísimo nivel, decir las cosas que ha dicho. Recomendamos su lectura, lo tienen en Marco Rubio pide fundamentar Occidente sobre la «conciencia histórica de una tradición espiritual común» Igualmente muy recomendable el artículo Marco Rubio: el ideólogo de la civilización occidental del S XXI en la era Trump : «Rubio abre su discurso con una maniobra magistral: desmantela simultáneamente el dogma del neoliberalismo globalista y la impostura de las falsas izquierdas que durante décadas han vivido de vender indignación mientras administran ruina». «Estamos frente a una declaración de civilización. Rubio no habló como canciller. Habló como heredero. Habló como un hombre que entiende que la política exterior no es un catálogo de acuerdos, sino una batalla invisible por la arquitectura moral del mundo. Y en un solo discurso trazó, con una precisión quirúrgica, el mapa de lo que viene: un nuevo siglo occidental o el colapso definitivo del proyecto que nació en Grecia, se perfeccionó en Roma, se espiritualizó en Jerusalén y se institucionalizó en Europa antes de cruzar el Atlántico y convertirse en Estados Unidos». «Rubio lo dice con brutalidad elegante: no fue inevitable la desindustrialización. Fue una decisión. No fue inevitable la dependencia energética. Fue una decisión. No fue inevitable externalizar la soberanía a instituciones internacionales. Fue una decisión. No fue inevitable abrir las fronteras hasta disolver el concepto mismo de nación. Fue una decisión». «Lo que Rubio ha hecho no es hablar. Lo que Rubio ha hecho es encender una antorcha y cuando una antorcha se enciende en medio de la oscuridad, no ilumina para contemplar el paisaje; ilumina para avanzar.
«¿Por qué esta generación pide una señal?».
Buena lectura.