Es miércoles, el Papa León ha regresado del descanso semanal en su Villa de Castelli y los hechos anulan noticias anteriores. Muy duro anoche, muy contento esta mañana. Hay algo que no funciona y se nota demasiado en el Vaticano y repercute en la intervenciones públicas del Papa que van con retraso de los hechos. En otros tiempos se notaba la buena información y eso suponía adelantarse a los hechos, ahora no es así. El Vaticano en este momento no parece tener muy buena información de lo que sucede en la trastienda ni en Estados Unidos, ni en Irán. Al anochecer cabreo, por la noche todo cambia y por la mañana contento, esto no es serio.
León XIV y la guerra de Irán.
Al salir de Castel Gandolfo, ayer, León XIV se expresó con gran claridad sobre el riesgo de una mayor escalada contra Irán. «Hoy, como todos sabemos, se ha proferido una amenaza que afecta a todo el pueblo iraní. Esto es inaceptable. Están en juego cuestiones de derecho internacional, pero aún más, una grave cuestión moral que concierne al bien de todo un pueblo. Invito a todos a pensar en las muchas personas inocentes, los niños, los ancianos, que serían las primeras víctimas de una escalada y una guerra. Debemos retomar el diálogo y la negociación. Debemos buscar soluciones a los problemas antes de llegar a ese punto. Es necesario rezar mucho, pero también hacer oír nuestra voz con claridad: no queremos la guerra, queremos la paz».
El Papa quiso transmitir un mensaje preciso a los periodistas, limitándose a esas palabras y aclarando de inmediato que no respondería a más preguntas. Este detalle también demuestra un método: sin improvisación, el Papa no se presta a la manipulación de los periodistas, sino que elige una línea compartida y reconocible. Es evidente que León XIV dialoga con el episcopado estadounidense, siguiendo sus posiciones, animándolo a intervenir públicamente y actuando en sintonía con él, para que una voz eclesial unificada pueda influir en el debate público.
El día de la tregua.
Y después llega el comunicado oficial con la tregua: «Tras conversaciones con el Primer Ministro Shehbaz Sharif y el Mariscal de Campo Asim Munir de Pakistán, en las que me pidieron que detuviera el ataque esta noche contra Irán, y siempre que la República Islámica de Irán acepte la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del Estrecho de Ormuz, accedo a suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas. ¡Será un alto el fuego bilateral! El motivo es que ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en la negociación de un Acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán y la PAZ en Oriente Medio. Recibimos una propuesta de 10 puntos de Irán y creemos que constituye una base viable para la negociación. Estados Unidos e Irán han acordado casi todos los puntos de controversia anteriores, pero dos semanas permitirán finalizar y concretar el Acuerdo. En nombre de los Estados Unidos de América, como Presidente, y también en representación de los países de Oriente Medio, es un honor que este problema de larga data esté cerca de resolverse. ¡Gracias por su atención a este asunto! Presidente DONALD J. TRUMP»
Audiencia general y tregua acogida con beneplácito.
En la audiencia general de esta mañana ha continuando la serie de catequesis dedicadas a los documentos del Concilio Vaticano II. El Pontífice centró su reflexión en la constitución dogmática Lumen Gentium , profundizando en el tema de la santidad y los consejos evangélicos en la vida de la Iglesia, es la séptima catequesis sobre este documento. La santidad no es asunto de una minoría escogida, ni una forma elevada de vida cristiana reservada a unos pocos. El Papa recordó que es una vocación universal , que concierne a todo creyente en virtud del Bautismo. Por esta razón, afirmó que la santidad «no es un privilegio para unos pocos», sino un don y, al mismo tiempo, una tarea que compromete a todo cristiano a esforzarse por alcanzar la plenitud de la caridad, es decir, el amor a Dios y al prójimo. Al final de la audiencia, León XIV hizo un llamamiento relacionado con los tiempos de alta tensión en Oriente Medio y las repercusiones globales de la crisis. El Santo Padre acogió con beneplácito el anuncio de una «tregua inmediata de dos semanas» y añadió que «solo mediante el regreso a las negociaciones» se puede poner fin a la guerra. De ahí la exhortación a acompañar la labor diplomática en curso con la oración , con la esperanza de que la voluntad de dialogar abra también un camino para otros conflictos en el mundo. El Pontífice también renovó la invitación a la Vigilia de Oración por la Paz, programada en la Basílica de San Pedro para el sábado 11 de abril .
La larga entrevista a Parolin.
Y seguimos con larga entrevista con Parolin en «Dialoghi» (n.º 2-2026, abril-junio) sobre el cambiante equilibrio geopolítico, la crisis del derecho internacional y la tentación de recurrir a los armamentos en lugar del diálogo para alcanzar la paz. ya hemos hechos referencia pero dados los muchos temas tratados y lo delicado del momento nos parece especialmente interesante.
En este momento histórico, la diplomacia se ve desafiada por la lógica del más fuerte. ¿Por qué? «No debemos ignorar la realidad; esta lógica siempre ha existido. Sin embargo, es cierto que, sobre todo en los últimos años, la diplomacia, la creatividad diplomática y la capacidad de negociación han disminuido gradualmente. Es como si nos estuviéramos rindiendo poco a poco a la lógica del más fuerte. Me sorprende la determinación —casi diría la facilidad— con la que se presenta la opción de la guerra como la solución definitiva, casi inevitable, manipulando el derecho internacional a conveniencia. Mientras tanto, la diplomacia permanece en silencio, incapaz de emplear instrumentos alternativos. La conciencia del valor de la paz, la conciencia de la tragedia de la guerra y la conciencia de la importancia de las normas compartidas y su respeto parecen haber desaparecido».
¿Dónde se origina la crisis del multilateralismo? «Si la analizamos desde la perspectiva de sus efectos, se trata de una crisis derivada del uso de la fuerza que sustituye a las normas y de la prevalencia del interés propio o de los intereses de unos pocos. Al mismo tiempo, como ya he mencionado, surge de la menguante capacidad para abordar los problemas comunes mediante soluciones que involucren a todos. Si analizamos esta crisis con mayor profundidad, descubrimos que no se trata simplemente de un deseo de los Estados de marginar las instituciones internacionales, sino más bien del surgimiento de un multipolarismo inspirado por la primacía del poder».
¿A qué se refiere exactamente cuando habla de «una multipolaridad inspirada por la primacía del poder»?
«Me refiero a una multipolaridad que parece regirse por la capacidad de demostrar autosuficiencia y poder, por la determinación de preservar las fronteras estatales y supranacionales, creyendo que son impermeables. En resumen, por perseguir siempre y únicamente la primacía, y a veces la predominancia, del propio país, invocando el derecho internacional solo cuando conviene y, lamentablemente, ignorándolo en muchos otros casos. Este uso de doble rasero ignora una verdad que Immanuel Kant ya abordó en 1795, en su obra La paz perpetua , cuando argumentó que «una violación de la ley que ocurre en una parte del mundo se siente en todas partes». Para evitar abstracciones: muchos gobiernos se han indignado por los ataques contra civiles ucranianos con misiles y drones rusos, imponiendo sanciones a los agresores. No creo que haya ocurrido lo mismo con la tragedia de la destrucción de Gaza…»
¿Es una utopía vaciar los arsenales, especialmente los nucleares? «Resulta utópico pensar que la paz se garantiza con las armas y el equilibrio de poder impuesto por el más fuerte, en lugar de mediante acuerdos internacionales. También es utópico pensar que la paz se garantiza con las armas, pues se ignoran los enormes intereses económicos en juego. […] No podemos ignorar que hace algunas décadas se firmaron acuerdos cruciales para la reducción progresiva de las armas nucleares. Estos acuerdos han sido abandonados y no se renovarán, lo que da aún más libertad a la construcción de armas letales capaces de aniquilar la vida en la Tierra.
¿Estábamos engañados, o fallaba la gestión del nuevo orden mundial? «No creo que estuviéramos engañados. Ciertamente, San Juan Pablo II soñaba con una Europa unida no por el consumismo y la globalización, sino por valores compartidos. Debemos reconocer que la historia ha tomado otro rumbo, y en lugar de un mundo más libre y solidario, hemos visto surgir un mundo más inestable, sin soluciones efectivas para las terribles injusticias que hacen que millones de personas sufran hambre, sed, falta de atención médica básica y condiciones laborales dignas. Es demasiado fácil decir que algo ha salido mal: basta con pensar, hablando solo de Europa, que nos hemos hundido en un clima de Guerra Fría inimaginable hace apenas unas décadas. Y nos interpela especialmente. Tengo la impresión de que la devastación que esta guerra ha causado en Ucrania, el enorme número de vidas humanas perdidas, la destrucción de ciudades e infraestructuras, no se reconocen lo suficiente. Lo que se necesita es un impulso de humanidad y responsabilidad por parte de todos. En cambio, resulta doloroso constatar que, en muchos casos, la única respuesta es el rearme».
¿Acaso debemos, incluso en el ámbito diplomático, superar la nostalgia por un pasado que ya no existe?
«La diplomacia es el arte de lo posible y jamás puede operar según ideas preconcebidas, impuestas desde arriba o basadas en doctrinas abstractas. Siempre debemos partir de la realidad que tenemos ante nosotros, aunque no nos guste, aunque no cumpla nuestras expectativas, aunque —a veces— resulte inquietante. En cuanto al «pasado que ya no existe», yo diría que no solo los diplomáticos de la Santa Sede, sino todos nosotros, jamás podremos construir nada positivo a partir de la nostalgia por el pasado: estamos llamados a vivir el presente, nuestro presente, tal como es, esforzándonos por cambiarlo, por transformarlo, sin jamás darnos por vencidos».
¿Es necesaria una reforma de la Unión Europea para evitar su desintegración? ¿Y cómo? «Europa no es una entidad definida por fronteras geográficas, sino una realidad que ha compartido y sigue compartiendo valores comunes. Debemos redescubrir lo que nos une. Debemos recuperar aquello que nos ha hecho ser quienes somos. Víctima no solo de ataques externos, sino también de luchas internas por el poder. En crisis internacionales, incluidas aquellas que, lamentablemente, han ocurrido en nuestras fronteras, Europa a veces no ha podido hablar con una sola voz. Necesitamos reavivar entre los pueblos el sentimiento de pertenencia europea y entre los líderes la conciencia de la necesidad de actuar conjuntamente, sin comprometer jamás los principios que sustentan la propia Unión Europea».
Atrapado entre el fuego cruzado.
Un convoy de ayuda humanitaria organizado por el Nuncio Apostólico en el Líbano, Paolo Borgia, con destino a aldeas cristianas del sur, se vio obligado a regresar tras ser alcanzado por disparos. Según fuentes locales, quedó atrapado en el fuego cruzado entre Israel y Hezbolá. Los vehículos resultaron dañados y la misión humanitaria organizada por el Vaticano, que se dirigía a Debel, un pueblo del sur del país, tuvo que dar la vuelta. Un mensaje de solidaridad del Papa León llegó a esos cristianos: «En la injusticia que sufren, en el sentimiento de abandono que sienten», «¡no pierdan la esperanza!». El mensaje del Pontífice recordaba el significado de la Pascua. Otro incidente, también relacionado con el bloqueo de un convoy logístico. «Cualquier detención de un miembro de las fuerzas de paz de la ONU constituye una clara violación del derecho internacional. Exigimos que todos los actores respeten plenamente el estatus de protección de los miembros de las fuerzas de paz de la ONU y se abstengan de interferir de cualquier forma en su libertad de movimiento».
Según informes de los medios vaticanos, tres camiones con 40 toneladas de ayuda humanitaria se dirigían a Debel cuando los combates bloquearon la misión organizada por la propia Nunciatura, Caritas Líbano y L’Œuvre d’Orient, así como una delegación de Bkerké. En un comunicado, reiteraron que la cancelación del convoy humanitario, aunque por motivos de seguridad, constituye «una violación del derecho internacional humanitario».
El Patriarca Maronita de Antioquía, el Cardenal Béchara Boutros Raï, también se pronunció sobre la cancelación del convoy humanitario previsto para la Pascua en Debel. Expresó su «profundo pesar» por lo que representa «una afrenta a los indefensos habitantes del sur del Líbano, atrapados en el fuego cruzado de la guerra entre Hezbolá e Israel». Según Raï, a estos mismos cristianos se les envía ahora un nuevo «mensaje doloroso».
Las iglesias de Italia responden a la invitación del Papa.
El Domingo de Pascua, el Papa León XIV pidió que «se escuche el clamor por la paz que brota del corazón», invitando a «todos a unirse a mí en la vigilia de oración por la paz que celebraremos aquí en la Basílica de San Pedro el próximo sábado 11 de abril». Las Iglesias de Italia se suman al urgente llamamiento del Pontífice para implorar a Cristo Resucitado el don de la reconciliación. «Los cristianos sabemos que es posible tener esperanza contra toda esperanza, a pesar de la muerte que vemos presente —como nos recordó el Papa— en la violencia, en las heridas del mundo, en el grito de dolor que se alza por doquier ante los abusos que aplastan a los más débiles, ante la idolatría del lucro que saquea los recursos de la tierra, ante la violencia de la guerra que mata y destruye». Por este motivo, invitamos a sacerdotes, religiosos y religiosas y a todos los creyentes a participar en la vigilia presidida por el Papa o a reunirse en oración en sus comunidades locales: «Detengamos el vórtice de dolor, sufrimiento y devastación, digamos nuestro “no” a la guerra, no nos acostumbremos al horror»
Macron en el Vaticano.
El presidente francés se reunirá con el Papa en el Vaticano el próximo viernes 10 de abril y estará acompañado por su esposa, Brigitte. Este será el primer encuentro de Macron con León XIV. El presidente francés se ha reunido en varias ocasiones con el Papa Francisco, la más reciente el 14 de diciembre de 2024 en Ajaccio, durante su visita apostólica a Córcega.
Los obispos de Estados Unidos y la guerra.
El arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, insta a Tramp a detenerse «al borde de la guerra» y abrir el camino a negociaciones que puedan conducir a una solución justa. «La amenaza de destruir una civilización entera y el ataque deliberado contra la infraestructura civil no pueden justificarse moralmente». Existen «otras maneras de resolver los conflictos entre pueblos». De ahí la solicitud al presidente de Estados Unidos de dar «un paso atrás» antes de que el costo humano empeore aún más. Coakley reiteró la invitación del Papa a unirse a la vigilia de oración por la paz convocada para el sábado 11 de abril. La invitación es a unirse espiritualmente con el Santo Padre, participando virtualmente o rezando en parroquias, capillas y en el silencio del propio corazón.
El caso Rupnik.
El papa León XIV sabe algo de derecho y ya ha dejado huella al imponer un cambio radical en el «juicio del siglo», el proceso Becciu. El 17 de marzo, el Tribunal de Apelación del Estado de la Ciudad del Vaticano declaró el juicio inicial «relativamente nulo» y ordenó la reanudación del proceso, así como la entrega de todos los documentos y expedientes procesales a los acusados. Esta medida se ajusta a los principios fundamentales enunciados por el Papa al reabrir los tribunales tres días antes: el respeto a las garantías procesales, la imparcialidad judicial y la efectividad real de los derechos de la defensa, principios que se consideraron gravemente vulnerados durante el primer juicio.
Pero es en otro ámbito legal donde la postura de Léon parece más incierta en la actualidad. Esto concierne a los juicios canónicos por abusos sexuales cometidos por miembros del clero contra menores y adultos «vulnerables». El 18 de marzo, en la carta enviada en su nombre por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin a los obispos franceses reunidos en asamblea plenaria en Lourdes, el Papa les pidió que siguieran demostrando tanto «la preocupación de la Iglesia por las víctimas» como «la misericordia de Dios hacia todos», pidiendo al mismo tiempo que «los sacerdotes culpables de abuso no quedaran excluidos de esta misericordia y que fueran objeto de sus reflexiones pastorales».
A esto le siguió una oleada de protestas por parte de los defensores de los derechos de las víctimas, debido a este trato igualitario que el Papa deseaba extender a los propios perpetradores de abusos. Pero cabe añadir que, en otras ocasiones, Robert F. Prevost ya había defendido los derechos de todos, aun siendo plenamente consciente de que «decir esto a veces causa sufrimiento adicional a las víctimas». Durante una entrevista con Elise Ann Allen publicada en su libro reconoció que el hecho de que una víctima rompa su silencio y presente una acusación, y que esta se presuma fundada, no invalida en absoluto la presunción de inocencia. Las estadísticas demuestran que más del 90 % de las personas que testifican y presentan acusaciones son víctimas reales, dicen la verdad y no inventan nada, pero también existen numerosos casos comprobados de acusaciones falsas y algunos sacerdotes han visto arruinada su vida por ello.
En ese mismo libro, el Papa León XIII afirma que, si bien el tema del abuso es de fundamental importancia, la Iglesia no puede descuidar lo que constituye el núcleo de su misión: «No podemos permitir que la Iglesia se centre exclusivamente en este tema, porque eso no sería una respuesta auténtica a lo que el mundo espera en cuanto a los imperativos de la misión de la Iglesia». El 4 de noviembre, en Castel Gondolfo, en respuesta a una pregunta sobre el juicio canónico en curso contra el artista y ex jesuita Marko I. Rupnik, el Papa León XIII reafirmó que «la Iglesia debe respetar los derechos de todas las personas» y que «hasta que se demuestre lo contrario, el principio de la presunción de inocencia también se aplica en la Iglesia». Este juicio es precisamente el que resulta más emblemático de la opacidad y las inconsistencias que aún pesan sobre la Santa Sede en lo que respecta a la gestión de los abusos.
El caso de Rupnik se ha tratado en numerosas ocasiones en Settimo Cielo . Este caso salió a la luz con las primeras denuncias públicas en diciembre de 2022, tras un preludio secreto en mayo de 2020 con la excomunión por haber absuelto en confesión a un cómplice de un pecado «contra el sexto mandamiento»: una excomunión que, sin embargo, sería rápidamente levantada por el propio Papa Francisco. En 2021 se abrió una segunda causa contra el padre Rupnik por abuso sexual de varias monjas de la comunidad que él fundó, la cual también fue desestimada en octubre de 2022 con el argumento de que los hechos de los que se le acusaba, si bien «se había demostrado la relevancia de las acusaciones», debían considerarse «prescritos por haber excedido los plazos para la acción pública».
Tras hacerse público el caso, nunca antes, lo que demuestra una vez más la necesidad de hacer aflorar los casos, la Compañía de Jesús impuso sanciones a Rupnik, que este ignoró en gran medida, antes de expulsarlo de la orden, considerando que los hechos denunciados por numerosas víctimas no solo eran creíbles, sino que se caracterizaban sobre todo por su gravedad sin precedentes, con abusos espirituales y físicos perpetrados en nombre de justificaciones teológicas y místicas aberrantes. El padre Rupnik proclamó su inocencia y fue incardinado como sacerdote en la diócesis de Koper, en Eslovenia, donde siguió gozando de una gran protección, especialmente gracias al entonces vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma, el cardenal Angelo De Donatis, ahora penitenciario mayor de la Santa Sede, quien describió todo el asunto como una «campaña de desprestigio mediático».
La Comisión Pontificia para la Protección de las Víctimas, presidida por el Cardenal Sean O’Malley, presionó para que se celebrara un juicio justo y logró convencer al Papa Francisco de que ordenara un nuevo juicio el 27 de octubre de 2023, esta vez sin tener en cuenta el plazo de prescripción de veinte años que abarcaba casi todos los delitos atribuidos al Padre Rupnik, pero este juicio también se está prolongando. No fue hasta el 13 de octubre de 2025 que se supo que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe finalmente había encontrado y designado a los jueces: cinco «mujeres y clérigos» ajenos a la Santa Sede, cuyos nombres aún no se han hecho públicos. León XIV: «Los procesos judiciales son largos, y sé que es muy difícil para las víctimas tener que ser pacientes».
El caso Lute.
Pero mientras tanto, ha estallado otro escándalo, y esta vez involucra al propio Papa. El 22 de noviembre de 2025, una joven peruana llamada Ana María Quispe Díaz, quien afirma haber sido víctima de abuso sexual desde su infancia, junto con sus dos hermanas y otros niños, declaró que le habían informado que diez días antes, el 13 de noviembre, el Papa había concedido una dispensa del estado clerical a su presunto abusador, el padre Eleuterio Vásquez González, un sacerdote de Chiclayo apodado «Lute», eximiéndolo de cualquier juicio canónico por actos que supuestamente tuvieron lugar mientras Robert F. Prevost era obispo de esa diócesis.
La primera investigación abierta tras la denuncia ya se había llevado a cabo «con errores de procedimiento», según la responsable de abusos de la Diócesis de Chiclayo, pero Ana María Quispe Díaz protestó sobre todo contra la negativa a celebrar un juicio ordinario que finalmente esclareciera la verdad de los hechos y protegiera a las víctimas. El comunicado finalizaba con una «petición de audiencia personal con el Papa, para explicarle el dolor que tales situaciones causan a las víctimas y pedirle un cambio de rumbo en la forma en que la Iglesia aborda los casos de abuso».
Dos periodistas peruanos, Paola Ugaz y Pedro Salinas, ya habían intervenido para defender a Prevost, como obispo de Chiclayo y como Papa, desde que surgieron estas acusaciones en 2023. Amigos de Robert Prevost desde hace mucho tiempo, han sido muy activos desde 2015 denunciando crímenes cometidos dentro de una sociedad de vida apostólica fundada en Perú, la «Sodalitium Christianae Vitae», disuelta por el Papa Francisco al final de su pontificado. El Papa Prevost jamás se ha pronunciado públicamente sobre estas acusaciones en su contra, ni siquiera después de que Ana María Quispe Díaz lo implicara directamente. Esto contrasta notablemente con la actuación de Benedicto XVI cuando se enfrentó a acusaciones similares de haber encubierto a un sacerdote abusador durante su etapa como Arzobispo de Múnich y Freising.
Cuando estas acusaciones resurgieron durante su último año de vida, en enero de 2022, Benedicto XVI reaccionó nuevamente con un memorándum de 82 páginas, redactado por un grupo de amigos sobre la base de abundante documentación, seguido de una declaración personal corrigiendo «un error» contenido en el informe y que fue objeto de una carta dirigida el 6 de febrero a los fieles de la archidiócesis alemana. Esta carta, uno de sus últimos escritos, merece ser leída íntegramente. En ella, Benedicto XVI recuerda la confesión y la petición de perdón por nuestro «grandísimo» pecado, que «la Iglesia coloca día tras día al comienzo de la celebración de la Santa Misa» . Magistral como siempre: «Comprendo cada vez más la repugnancia y el temor que Cristo sintió en el Monte de los Olivos al ver todo lo que tendría que vencer interiormente. Que los discípulos estuvieran dormidos en ese momento, lamentablemente, representa la situación que, incluso hoy, se repite y que también me interpela. Por eso, solo puedo orar al Señor y suplicar a los ángeles y a todos los santos, y también a ustedes, queridos hermanos y hermanas, que intercedan por mí ante el Señor nuestro Dios». «Pronto compareceré ante el juez supremo de mi vida. Aunque, al reflexionar sobre mi larga vida, pueda tener muchos motivos para el temor, mi corazón se llena de alegría porque creo firmemente que el Señor no solo es el juez justo, sino también el amigo y hermano que ya ha sufrido mis faltas y que, como juez, es también mi defensor, el Paráclito. […] Lo que Juan relata al comienzo del Apocalipsis me viene constantemente a la mente: ve al Hijo del Hombre en toda su grandeza y cae a sus pies como muerto. Pero él, poniendo su mano derecha sobre él, le dice: «¡No temas! Soy yo» (cf. Ap 1:12-17)». ¿tendremos carta de León XIV a los fieles de Chiclayo? Motivos hay muchos más en que el caso de Benedicto.
El cardenal Simoni.
El cardenal Ernest Simoni, por invitación del Papa, participó en la celebración Urbi et Orbi presidida por León XIV desde la Logia de las Bendiciones, conmemorando el 70 aniversario de su ordenación sacerdotal: «Jamás pensé que celebraría mi 70 aniversario. Jamás lo imaginé cuando me enfrentaba a ametralladoras, mientras me amenazaban con dispararme. Jamás lo imaginé mientras estaba en prisión, mientras realizaba trabajos forzados en las minas y alcantarillas». «Celebré secretamente la Santa Misa de memoria en latín, utilizando partículas de harina y agua que, tras ser consagradas por el poder que la Iglesia me confirió con mi ordenación sacerdotal, se convirtieron en el Cuerpo de Jesús». El cardenal recordó con emoción a «los muchos compañeros de prisión asesinados por odio a la fe, inocentes, simplemente por ser fervientes seguidores de Jesús, hombres y mujeres que dieron su sangre por la Santa Iglesia». Nombrado cardenal por el Papa Francisco en 2016, Simoni expresó su gratitud a León XIV «por invitarme en el día más solemne del calendario litúrgico, la Santa Pascua».
Missa Papae Francisci.
Compuesta por Ennio Morricone y que nació como un homenaje espiritual y artístico al Papa Francisco. La obra representa una de las páginas más intensas y recogidas de la producción sagrada del Maestro, en la que la profundidad de la fe se traduce en una escritura musical esencial, solemne y al mismo tiempo profundamente humana. Hay concierto dirigido por Andrea Morricone, hijo del gran compositor. La Missa Papae Francisci se convierte así en un espacio de contemplación, oración y belleza, en el signo de una música capaz de hablar al corazón creyente y no creyente, combinando el arte y la espiritualidad en una experiencia intensa y universal.
«Alzad la mirada»
Este es el lema del viaje apostólico del Papa a España, del 6 al 12 de junio. «Es una invitación a elevar la mirada más allá de las preocupaciones cotidianas para redescubrir la presencia de Dios y abrirnos a los demás». «Es una invitación a la esperanza y la contemplación, que nos impulsa a no replegarnos en nosotros mismos, sino a redescubrir la unidad, la belleza y la caridad como signos concretos de una vida compartida. Este gesto de “elevar la mirada” expresa también la actitud con la que la Iglesia en España acoge la visita del Santo Padre: con el corazón abierto y dispuesta a caminar juntos». El logotipo de la visita del Santo Padre a España está estructurado como un círculo abierto en movimiento, formado por figuras humanas unidas y orientadas hacia arriba. «Esta composición expresa comunidad, encuentro y apoyo mutuo: no se trata solo de estar juntos, sino de caminar juntos hacia un objetivo común. La Virgen María, situada en el centro, representa el corazón del movimiento: una presencia maternal que acoge y dirige nuestra mirada hacia Dios, signo de unidad y esperanza para todos».
El ex obispo de Limburgo.
El obispo Franz-Peter Tebartz-van Elst no descarta regresar a Alemania, si el Papa así lo desea. «Él decide eso, no yo». Hay entrevista en «Neue Osnabrücker Zeitung» Las circunstancias de su dimisión tras el escándalo financiero de Limburgo en 2014 ya no tienen mucha importancia para Tebartz-van Elst. Han pasado muchos años desde entonces. «Cada vez me doy más cuenta. Ya no pienso mucho en ello porque miro hacia adelante, no hacia atrás». A día de hoy, mantiene lo que dijo en 2013: «Si os he decepcionado o herido, os pido perdón y comprensión». Lo dijo con sinceridad y desde lo más profundo de su corazón: «Repetirlo no convencerá a quienes no me creen, ni hará que lo dicho sea más cierto».
El ex obispo de Limburgo ve con buenos ojos el cambio de presidente en la Conferencia Episcopal Alemana: «Pensé: Han elegido a la persona adecuada. De eso se trata: de que hablemos con sinceridad de lo que nos da a los cristianos nuestra identidad única, de nuestra fe. Y eso significa, sobre todo, nuestra fe en la resurrección». El hecho de que el obispo Wilmer hable italiano es una buena señal. «De esta manera, puede representar eficazmente las inquietudes de los alemanes aquí en Roma. Hay que conocer el idioma, de lo contrario uno se queda atrás aquí en Roma». En diciembre de 2014, el Papa Francisco nombró a Tebartz-van Elst, teólogo pastoral cualificado, delegado del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, con responsabilidad en la catequesis. En 2022, como parte de la reforma de la Curia, este consejo se incorporó al Dicasterio para la Evangelización.
El glorioso bonete español.
Película sobre Carlo Acutis.
Misión Artemis II
Está tan revuelta la vida en nuestro planeta que queda en un segundo plano, terminamos con las impresionantes imágenes de nuestro pequeño planeta, que sin duda alguna, manifiestan la grandeza de la creación y , por lo tanto, del creador. La tripulación del Integrity ha orbitado la Luna y batido el récord de la mayor distancia recorrida por un ser humano en un viaje espacial. Los cuatro astronautas de la tripulación han logrado dos récords. Es el punto más lejano de la Tierra jamás alcanzado por el hombre: 406.771 kilómetros. Y es la primera vez que el ojo humano puede ver, a una altitud de 6.500 kilómetros sobre la superficie terrestre, toda la cara oculta de nuestro satélite. No es la primera vez que un hombre ha podido verla; ya ocurrió, por ejemplo, en 1970, durante la fase de emergencia de la desafortunada misión Apolo 13. Tampoco es la primera vez que se ha fotografiado la cara oculta, ya que varias otras sondas (no tripuladas) lo han intentado en el pasado. Sin embargo, es la primera vez que una tripulación humana ha podido observar la cara oculta de la Luna desde una distancia lo suficientemente grande como para abarcarla de un solo vistazo, lo suficientemente lejos como para cartografiarla por completo.
«¿No era preciso que el Cristo padeciera estas cosas y así entrara en su gloria?»
Buena lectura.