Es domingo, último de la Santa Cuaresma del año del Señor de 2026 y el contador de Specola no se detiene. Lo que empezó como unos mensajes entre un grupo de amigos para completar la información oficial del Vaticano hoy es un servicio de información que cumple 3.400 días en abierto.
La Santa Sede ofrece todos los días una abundante «ressegna odierna». Es un servicio que recoge lo publicado en los medios italianos en su totalidad, medios en papel, y del más leído de cada país, en el caso español únicamente ‘El País’. Es una muy buena información, sin duda, pero hoy lo más interesante se mueve por otros medios. Los que viven de ello están interesados en mantener un entramado que a muy pocos interesa. Todos sabemos que los medios oficiales, y «los los adictos al régimen», cuentan con muy pocos lectores y se mantienen casi exclusivamente con ‘pólvora del rey’. Los 3.400 días de nuestra Specola demuestran el interés creciente de los lectores por una información sin filtros, es lo que intentamos ofrecer cada día. Son algo más de nueve años, casi cien mil noticias citadas y resumidas, en muchos casos, somos los únicos que las ofrecen en español, toda una información enciclopédica que va dirigida a lectores con poco tiempo y mucho interés en tener acceso a fuentes fiables. Empezamos otro día…
Los Focolarini en el Vaticano.
En la Sala Clementina audiencia a los participantes de la Asamblea General de los Focolarini. León XIV recordó claramente la esencia del Movimiento de los Focolares: «Para vosotros, es el mensaje de la unidad», vinculándolo directamente a la oración de Cristo: «Que todos sean uno», pero esta unidad debe vivirse en la concreción de las relaciones, entre personas «de diferentes edades, culturas, lenguas y creencias religiosas». Uno de los pasajes más significativos del discurso se refiere explícitamente a la fase que atraviesa actualmente el Movimiento. León XIV habló de un tiempo en el que es necesario «discernir juntos qué aspectos son esenciales» y cuáles «no son esenciales para el carisma» o «han presentado aspectos problemáticos y, por lo tanto, deben abandonarse». El Papa reconoce implícitamente que no todo lo construido con el tiempo coincide automáticamente con el carisma original. «Esta fase también requiere un firme compromiso con la transparencia por parte de quienes ocupan puestos de responsabilidad, en todos los niveles». «La unidad no debe entenderse como uniformidad de pensamiento, opinión y estilo de vida». Una visión uniforme «podría llevar a la devaluación de las propias convicciones, en detrimento de la libertad personal y de la escucha de la conciencia».
Carta a Nicola.
Suele ser noticia las intervenciones del Papa y del Vaticano cuando incluyen nombres del famoseo. Todos los días salen de la Secretaría de Estado centenares de cartas a remitentes comunes que suelen pasar desapercibidas. Nicola Orlandi es un joven que lleva años trabajando en la administración pública y como facilitador digital para ayudar con el uso de nuevas plataformas , recibió hace unos días una carta oficial de la Secretaría de Estado del Vaticano , de la Sección de Asuntos Generales, firmada por Anthony Ekpo, que contiene un mensaje dirigido a él por el Papa León XIV. El Papa señala la necesidad de combinar las habilidades técnicas con una sólida formación humanística y cultural, cualidades reconocidas en Nicola. El Santo Padre también expresó su cercanía personal, asegurándole que lo recordará en sus oraciones y reconociendo en el joven «sentimientos de afectuosa comunión». Nicola Orlandi ha optado, por el momento, por mantener en secreto el contenido completo de la carta , especificando que el texto contiene referencias personales y detalladas. «Espero que este episodio pueda ser un hermoso mensaje de aliento para las nuevas generaciones y que les anime a creer en sus capacidades y a perseguir sus sueños con determinación».
Bonny quiere curas casados y los quiere ya.
En medio del caos y la confusión reinante, una propuesta del obispo belga Johan Bonny ha atraído la atención internacional. En una carta pastoral, reiteró su exigencia de que finalmente se permita la ordenación de hombres casados idóneos como sacerdotes. El obispo de Amberes fue un paso más allá: anunció que haría «todo lo que estuviera en su mano» para llevar a cabo las ordenaciones correspondientes en su diócesis antes de 2028. «Me pondré en contacto personalmente con ellos y me aseguraré de que para entonces cuenten con la formación teológica y la experiencia pastoral necesarias, comparables a las de otros candidatos al sacerdocio». Esta preparación será transparente pero discreta, alejada de la atención mediática. Tiene previsto dedicar los próximos dos años a la coordinación necesaria con la Conferencia Episcopal Belga y el Vaticano. «La cuestión ya no es si la Iglesia puede ordenar sacerdotes a hombres casados, sino cuándo lo hará y quién lo hará». Según el Bonny, el consenso sobre este tema es casi unánime y cualquier demora parece una excusa. Es evidente que con semejante obispo su diócesis se está quedando sin sacerdotes y de aquí sus prisas. Menciona la ya numerosa presencia de sacerdotes casados provenientes de las Iglesias católicas orientales y de quienes se han convertido de otras denominaciones cristianas. Ante este panorama, nadie puede explicar por qué no debería ser posible ordenar sacerdotes a hombres casados con matrimonios probados, concluyó Bonny. Todo esto se ampara, como nó, en los resultados obtenidos hasta ahora por el Sínodo del Papa Francisco, cuyo proceso está previsto que se prolongue hasta 2028. Hoy los nombramientos episcopales van más por lo más gris y mediocre que se encuentra, no harán nada bueno, pero son cobardes y tampoco se aventuran a perder unos privilegios inmerecidos haciendo el ‘Bonny’. Los obispos de la Iglesia juran obediencia al papa, y es muy inusual que anuncien que están considerando alguna medida que pueda contradecir la doctrina de la Iglesia. Si Bonny procediera a ordenar sacerdotes casados podría ser objeto de excomunión.
Siempre nos queda la Guardia Civil.
En España la Guardia Civil es el cuerpo de seguridad más popular y querido. Es estos tiempos de corrupción abundante y generalizada es el que mejor está aguantando y los ciudadanos lo saben y valoran. Hoy lo traemos aquí por un curioso episodio romano. Una intervención decisiva en el corazón de Roma, donde un intento de robo en la Basílica de Santa Croce in Gerusalemme fue frustrado gracias a la oportuna actuación de tres guardias civiles españoles fuera de servicio. Entre ellos se encontraba un oficial que prestaba servicio en la Embajada de España ante la Santa Sede. El incidente ocurrió cuando un sacerdote solicitó ayuda para detener a un hombre que acababa de robar algunos objetos del interior de la basílica. Estaban presentes tres guardias civiles y no lo dudaron ni un segundo. los tres agentes intervinieron de inmediato, logrando reducir al sospechoso e impedir su fuga. Tras inmovilizar al hombre, la guardia civil alertó a las autoridades locales. La policía estatal acudió al lugar, se hizo cargo de la situación e inició una investigación. Durante el registro, se encontraron varios objetos sospechosos entre las pertenencias del presunto autor del robo, incluyendo dos ganzúas, 480 euros en efectivo, dos relojes y cinco billetes de lotería. Estos hallazgos respaldan la hipótesis de un intento de robo premeditado.
¿Tontos o muy ingenuos?
«El gobierno de Estados Unidos está en guerra con la Iglesia Católica»
Según la revista jesuita, «La mayoría de los católicos parecen ignorar la gravedad del conflicto actual en Estados Unidos. Uno puede ir a la iglesia, ver una bandera estadounidense junto al altar, rezar por el país y sus líderes, comulgar con otros creyentes y regresar a casa con la impresión de que la bandera y la cruz están más o menos en armonía. Pero no es así. Visto a través de la doctrina reciente de la Iglesia, y especialmente a la luz del ministerio de Jesús, Estados Unidos es una potencia hostil , un país tan ensimismado en sus propios ídolos que es incapaz de escuchar a los profetas que la Iglesia ha suscitado, desde el Santo Padre hasta un niño en un centro de detención». «En un tema tras otro, el gobierno de Estados Unidos ha contradicho la doctrina católica reciente, y no sutilmente, sino haciendo alarde de su oposición a la enseñanza de la institución religiosa que representa a más estadounidenses que ninguna otra».
Según los jesuitas, Trump ha declarado la guerra a las enseñanzas medioambientales de los últimos cuatro papas, quienes insistieron en la «administración responsable de la creación de Dios en la naturaleza, y en particular en la atención a la crisis ecológica del cambio climático provocado por el ser humano». Sin embargo, la administración estadounidense «ha emprendido una campaña de tierra arrasada contra cualquier intento de reconocer o mitigar el cambio climático y otras formas de alteración ambiental. Se ha retirado de los acuerdos climáticos mundiales , ha recortado la financiación para la investigación científica sobre el tema, ha cancelado proyectos de energía limpia, ha desalentado la electrificación y ha redoblado su apuesta por los combustibles fósiles, incluso cuando la industria energética preferiría no hacerlo. El presidente y su administración demuestran sistemáticamente su desprecio por cualquier intento de mitigar las causas o los efectos del cambio climático».
La revista, como era de esperar, critica las políticas de inmigración : «Estados Unidos lleva mucho tiempo sin aprobar una legislación que actualice la ley de inmigración de forma humana, pero la política de Trump consiste en intensificar la crueldad del sistema. El proceso de asilo para refugiados se ha suspendido. A los estudiantes internacionales se les están revocando los visados. Las redadas de deportación aterrorizan a las comunidades inmigrantes y a ciudades enteras. El gobierno que ha deportado a inmigrantes a campos de trabajo en el extranjero también está construyendo un sistema nacional masivo de detención de inmigrantes, en un país que ya tiene la tasa de encarcelamiento más alta de cualquier democracia del planeta. Se está separando a los niños de sus hogares y escuelas». Pero lo que parece irritar más a los jesuitas es el uso instrumental de la religión con este fin: «Pasajes bíblicos se están utilizando en anuncios de reclutamiento para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, la agencia más vinculada a la estrategia del gobierno de glorificar la brutalidad».
El pasaje sobre el uso de la «guerra como práctica normal de gobierno» es muy duro. Según Estados Unidos , «el gobierno estadounidense ha recurrido cada vez más a la violencia preventiva como una función normal del Estado. La administración Trump ha utilizado ataques espectaculares, como en Irán y Venezuela, para lograr objetivos políticos incluso cuando no existe una amenaza inminente para Estados Unidos. En Gaza, donde diplomáticos estadounidenses negociaron un supuesto alto el fuego, tropas israelíes respaldadas por Estados Unidos han asesinado a cientos de palestinos desde que el acuerdo entró en vigor. Como dijo el Papa León XIV, la promesa de un orden internacional que aspiraba a la paz ha dado paso a un mundo en llamas».
El artículo concluye: «La guerra contra la doctrina católica es menos evidente que las recientes manifestaciones de violencia gubernamental, desde Minneapolis hasta Teherán. También es menos visible. Pero una vez que uno empieza a notarla, el estado de guerra es claro. ¿Cuál es, entonces, la responsabilidad de los católicos estadounidenses? Démosle al César lo que es del César: claro, puede tener todas las monedas de memes que quiera. Sin embargo, a Dios le debemos una obediencia mucho más significativa, como la que tuvo Jesús: rechazar el llamado a las armas y atender el llamado al amor».
La reforma litúrgica y el cardenal Dante.
Y vamos terminando con un largo artículo en Cæremoniale Romanum, que reconstruye el pensamiento litúrgico de Mons. Enrico Leonida Dante, Prefecto de las Ceremonias Pontificias y figura clave en el período de reforma del Concilio Vaticano II, posteriormente nombrado Cardenal Pablo VI. Su título es «La cuestión de la reforma litúrgica». Ofrece una descripción de la participación en las reformas litúrgicas del siglo XX del Cardenal Enrico Leonida Dante, durante muchos años Prefecto de las Ceremonias Pontificias y Padre del Concilio Vaticano II. Como miembro de la Sagrada Congregación de Ritos , el cardenal Enrico Leonida Dante participó activamente en las comisiones preparatorias del Concilio Vaticano II y en las comisiones conciliares para la liturgia. También colaboró en la elaboración de la constitución sobre la sagrada liturgia, Sacrosanctum Concilium . Posteriormente, y también durante el Concilio Vaticano II, desempeñó un papel importante en la introducción de reformas: su firma, como secretario de la Congregación de Ritos , aparece en numerosos decretos de los libros litúrgicos.
«¿Fue el cardenal Enrico Leonida Dante un enemigo de la reforma litúrgica radical? Como se desprende de las declaraciones del Maestro de Ceremonias Pontificio, sus convicciones deben entenderse dentro de un contexto conservador y moderado, cuyo objetivo principal era reavivar la fe de los fieles que participaban en la liturgia. Tras la publicación de la constitución sobre la sagrada liturgia, Sacrosanctum Concilium , monseñor Dante se dio a conocer más como defensor de las tradiciones y costumbres litúrgicas de la Iglesia y de la identidad de la liturgia romana que como promotor de amplios proyectos de reforma».
En sus declaraciones, el arzobispo Enrico Leonida Dante se refirió con frecuencia a visiones trascendentales sobre cambios en los ritos litúrgicos. Este fue el caso en la discusión de los primeros cuatro capítulos de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia Sacrosanctum Concilium , donde la cuestión del latín ocupó un lugar central en el debate sobre la forma del rito del culto divino (durante la primera sesión del Concilio Vaticano II en 1962). El esquema progresista encontró oposición por parte del arzobispo Egidio Vaganozzi, Delegado Apostólico de los Estados Unidos de América, y del arzobispo Dante, quien, en palabras del padre Henri-Marie de Lubac, S.J., en su discurso de doce puntos, «destruyó» el esquema. Un año después, durante la 23.ª reunión de la Comisión Litúrgica del Concilio (25 de abril de 1963), lamentó la hostilidad hacia el latín y propuso que se definiera con precisión el uso del latín y las lenguas nacionales en la Misa. Para él era claro que «el idioma que se debe usar en el Rito Romano durante toda la Misa y el Oficio Divino es el latín. Las lenguas vernáculas se reservan exclusivamente para la catequesis y la predicación al pueblo».
La cuestión de la Sagrada Comunión bajo las dos especies (y la concelebración) también se planteó durante la primera sesión del Concilio Vaticano II (1962) y siguió siendo objeto de acalorados debates mucho después de la conclusión del Concilio. Dante optó por eliminar todo el artículo sobre la Sagrada Comunión bajo las dos especies, ya que creía que la solución de beber la Sangre del Señor de un solo cáliz era contraria al sentido común; otras soluciones tampoco le satisfacían. Dante sostiene que la concelebración es inaceptable, especialmente en las misas privadas; mientras que en las misas concelebradas con el obispo, que podrían tener lugar en ciertos casos particulares y justificados, si se permitieran, la decisión sobre el número de concelebrantes con el obispo debería reservarse exclusivamente a la Santa Sede.
«…si alguien camina de noche tropieza porque no tiene luz».
Buena lectura.