¿La sinodalidad ecuménica de San Pablo?, León XIV usa el ‘rationale’, Gaudí en el National Geographic, audiencia a la Rota Romana, ¿el viaje a España aplazado ‘sine die’?, las ‘cajas refugio’ para bebés, Buruaga fallecido, el Vaticano y los católicos de Groenlandia.
por SPECOLA |
El ritmo de León XIV hace que las tardes del lunes y las mañanas de martes sean tranquilas, es tiempo de retiro en castelgandolfo. Las abandonadas villas pontificias vuelven a recobrar vida y es frecuente ver al Papa a caballo por los jardines, algún día podremos ofrecer su imagen por muchas precauciones que se están tomando. Esta ausencia del Vaticano los martes hace que los lunes tengan la mañana muy apretada de audiencias. Ayer tuvimos en los Sacros Palacios a Luis Alberto Barrera Pacheco, obispo de Callao (Perú); los miembros de la Presidencia de la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil; Bernhard Scholz, presidente de la Fundación del «Meeting para la amistad entre los pueblos»; Paolo Garonna, presidente de la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice; Cardenal Turkson, canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias y de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales; Alejandro Arellano Cedillo decano del Tribunal de la Rota Romana; los Prelados Auditores del Tribunal de la Rota Romana; los prelados de la Rota Romana con motivo de la inauguración del Año Judicial y Barham Salih, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Empezamos otro día lleno de noticias.
¿La sinodalidad ecuménica de San Pablo?
En la solemnidad de la Conversión de San Pablo, la Iglesia debería hablar como lo hizo Pablo. Debería recordar su estruendo, la clara distinción entre el antes y el después, y su dureza hacia el error. Pablo convierte al ser abatido, cegado, despojado y totalmente recreado. Pablo no camina hacia la unidad, no entra en una tienda más grande, no descubre puntos en común, no negocia en una mesa sinodal, declara la guerra a los dioses del mundo y gana perdiéndolo todo.
En la homilía de León XIV en San Pablo Extramuros, suponemos que muy cocinada por un dicasterio lleno de ‘borderline’, la conversión de Pablo se transforma en algo completamente diferente, toma prestado el vocabulario de Pablo, pero lo vacía de contenido. La conversión se convierte en una metáfora de un «encuentro transformador», y la frase central expresa la clase de confianza que solo el ecumenismo moderno puede generar: «Somos uno. Ya somos». Si «ya somos» uno, evidentemente la división se reduce a un malentendido superficial, que puede sanarse mediante comités, mesas de diálogo y oraciones compartidas. La conversión de Pablo es lo opuesto. Declara que la estructura anterior de adoración era falsa y que sus sustitutos no pueden legitimarse. Pablo no dice: «Ya compartimos la misma fe en un solo bautismo; reconozcámoslo y hagámoslo visible». Pablo dice: «Todo lo que defendí fue ruina, todo lo que guardé fue estiércol, todo lo que construí fue escombros comparado con Cristo».
La homilía tiene como principal objetivo validar los presupuestos ecuménicos vigentes y ocurre algo grotesco. La fiesta se convierte en un escenario para la religión posconciliar, una ocasión para la autocelebración. Pablo es utilizado como mascota de aquello a lo que supuestamente se oponía: la normalización de las fronteras doctrinales como una forma de violencia. Una Iglesia que puede tolerar confesiones contradictorias siempre que cooperen en el testimonio, un cristianismo cuya unidad puede definirse como ya real, incluso si hay desacuerdo sobre la naturaleza de la Misa, la confesión, el sacerdocio, la autoridad papal, la justificación y la propia economía sacramental. Ya no se trata de acabar con el error. Se trata de escenificar la unidad. La Iglesia anterior al Vaticano II también deseaba la unidad, pero no tenía la fantasiosa idea moderna de que la unidad puede lograrse pretendiendo que la ruptura doctrinal nunca había sido decisiva.
Pío XI se dirigió al movimiento ecuménico de su época con un lenguaje que, expresado hoy, parece casi ilegal. Calificó el proyecto «pancristiano» de peligroso precisamente porque se basaba en la idea de encontrar «una base común» para la vida espiritual entre confesiones rivales. Afirmó que los católicos no podían aprobar estos intentos, basados en la falsa creencia de que las religiones eran «más o menos buenas y dignas de elogio». Luego fue al meollo del asunto. La unidad cristiana solo podía lograrse promoviendo el regreso de quienes se habían separado de la única y verdadera Iglesia de Cristo, es decir, la Iglesia Católica. Estas palabras no encajan en la liturgia posconciliar de la bondad, la unidad es conversión.
¿Una sola fe en qué sentido, cuando Lutero niega el sacrificio de la Misa y Trento anatematiza esa negación? ¿Un solo bautismo en qué sentido, cuando el bautismo no es un signo mágico que confiere automáticamente la unidad eclesial, independientemente de lo que se confiese posteriormente? ¿Un solo Señor en qué sentido, cuando comuniones rivales niegan lo que Él instituyó, rechazan lo que Él ordenó y subvierten lo que Él enseñó? León dice: «Mi amado predecesor, el papa Francisco, observó que el camino sinodal de la Iglesia católica ‘es y debe ser ecuménico, así como el camino ecuménico es sinodal’». ¿Podemos imaginar algo más alejado de Pablo y su conversión?
El ‘rationale’.
Otra pequeña recuperación del Papa León XIV, hoy en San Pablo Extramuros: el «rationale» ha regresado: El rationale es un broche o placa ornamental que se usa para unir los bordes frontales de la capa pluvial en el pecho, típico de la joyería litúrgica de obispos, cardenales y papas. A menudo decorado con gemas o imágenes sagradas, sirve como complemento funcional y artístico, distinguiéndose del broche más sencillo, a veces también conocido como «escudo». Sirve para cerrar la capa pluvial. Benedicto XVI lo uso con frecuencia a lo largo de su pontificado.
Gaudí en el National Geographic.
León XIV recibió en audiencia a los Prelados Auditores del Tribunal Apostólico de la Rota Romana para la inauguración del Año Judicial . Este fue su primer discurso ante la Rota, los que a diario ejercen la función de administrar justicia eclesial en nombre del Papa. El 21 de noviembre, recibió a los participantes del curso de formación jurídico-pastoral. León XIV inició su discurso agradeciendo a los Auditores un servicio que calificó de «precioso» para la función judicial universal vinculada al ministerio petrino, recordando la fórmula paulina «Veritatem facientes in caritate» como criterio operativo .
La Rota Romana es un tribunal de la Santa Sede que, en la práctica ordinaria, funciona como un tribunal de apelaciones : interviene cuando un caso es impugnado y se solicita un nuevo juicio. Los casos son examinados por paneles compuestos por tres Auditores (los jueces de la Rota). Sus orígenes se remontan a la Cancillería Apostólica , donde operaban las figuras encargadas de instruir los casos. Con Inocencio III, también se reconoció el poder de pronunciar sentencia; con Inocencio IV y el Concilio de Lyon (1245), se consolidó la forma de un tribunal estable. En 1331 , con la Constitución Ratio iuris , la institución fue regulada orgánicamente. El nombre «Rota» probablemente se explica a partir de la disposición original de los Auditores en un recinto circular durante el examen de los casos. Con el tiempo, la estructura se definió aún más: Sixto IV fijó el número de auditores capellanes en doce (1472) y Benedicto XIV , con la Constitución Iustitiae et Pacis (1747), especificó la jurisdicción del tribunal. En cuanto a la jurisdicción, la Rota juzga principalmente en segunda instancia los casos resueltos en primera instancia por tribunales eclesiásticos y presentados en apelación ante la Santa Sede; y en tercera (o ulterior) instancia los casos ya apelados. También se le designa como tribunal de apelación del Tribunal Eclesiástico del Estado de la Ciudad del Vaticano .
León XIV ha citado el proceso más breve para la nulidad matrimonial ante el obispo diocesano: la evidencia manifiesta de la causa de nulidad, que posibilita dicha vía, requiere un escrutinio minucioso, y el proceso aún debe confirmar la nulidad o remitir el caso al rito ordinario. De ahí la invitación a estudiar y aplicar el derecho matrimonial canónico con seriedad científica y fidelidad al Magisterio, de acuerdo con la jurisprudencia de la Rota Romana. En su homilía en la Misa de inauguración del Año Judicial de la Rota Romana en la Capilla Paolina del Palacio Apostólico, el sustituto Edgar, Parolin está en Dinamarca y Groenlandia, invitó a actuar con una caridad «que nos haga estar atentos a las experiencias de las personas» y una cercanía «que acompañe a quienes atraviesan momentos difíciles».
¿El viaje a España aplazado ‘sine die’?
Se ha hablado de posibilidades, pero hasta la fecha, no se ha fijado fecha para un posible viaje del Papa León XIV a España. Son muchos años de ausencia de un pontífice en territorio español y debido a la herencia del Papa Francisco, su presencia o ausencia no crea especiales entusiasmos. En España tenemos un contexto eclesiástico tenso, marcado por serias divisiones internas.
En Madrid no termina de encajar el cardenal Cobo que más pasa el tiempo más se manifiesta el error de su nombramiento en una diócesis que, se quiera o no, es una referencia para el resto de España. Uno se sus últimas y solemnes meteduras de pata es la referente al espinoso tema del Valle de los Caídos. Este viaje se anunció en circunstancias inusuales: hace unas semanas, el Papa León XIV informó personalmente al cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, de su intención de visitar España a finales de este año. Esta decisión fue una sorpresa: tradicionalmente, una visita papal se prepara tras un largo proceso diplomático y pastoral. En este caso, el Papa expresó sus deseos incluso antes de que se extendiera formalmente la invitación oficial. Pero, según el protocolo español, dicha invitación debe ser firmada por el Rey y el Presidente del Gobierno. Parece que el Rey dio su aprobación rápidamente, pero el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tardó en hacerlo, lo que explica que las fechas de viaje aún no se hayan confirmado.
En el epicentro de las tensiones se encuentra el Valle de los Caídos, situado cerca de Madrid. No es un mero monumento histórico, sino ante todo una basílica católica consagrada, excavada en la roca y bajo la autoridad directa de la Santa Sede. Está coronado por una cruz monumental y confiado históricamente a una comunidad benedictina. El lugar alberga los restos de más de 33.000 víctimas de la Guerra Civil Española y se concibió como un lugar de oración y reconciliación nacional, aunque esta intención ahora cuestionada y explotada en el debate político contemporáneo. Durante varios años, el gobierno español ha buscado transformar el significado del Valle de los Caídos. El objetivo declarado es convertirlo en un lugar de memoria cívica marginando la dimensión religiosa del lugar.
Este desarrollo plantea un grave problema canónico: como basílica papal, el lugar no está bajo la autoridad exclusiva de los poderes civiles ni del arzobispo local. Cualquier modificación sustancial debería requerir la aprobación de la Santa Sede.
Lo curioso es que el cardenal José Cobo, a pesar de que en la reciente rueda de prensa de San Francisco de Sales ante los medios amigos alegó que tenía nada que ver con el tema, aceptó y firmó acuerdos que se ajustaban a las exigencias del gobierno, a pesar de carecer de la autoridad necesaria para hacerlo. Esta decisión es percibida por muchos fieles y sacerdotes como una grave concesión, incluso una profanación simbólica, de la naturaleza sagrada del lugar y la cantidad enorme de reliquas de canonizados y beatificados que se encuentran en las criptas de la Basílica. Incluso Parolin está siguiendo el tema muy de cerca y recientemente a tenido un discreto encuentro con el abad se Solemnes y el de Leire sobre el espinoso tema del Valle.
Este asunto forma parte de un malestar más profundo en torno al cardenal Cobo. Su nombramiento como jefe de la archidiócesis de Madrid ha sido cuestionado desde el principio: no figuraba entre los candidatos propuestos localmente y su llegada se percibe ampliamente como una imposición de Roma, bajo el pontificado del difunto Papa Francisco. Esta frágil legitimidad arroja luz sobre su comportamiento posterior: nerviosismo ante las críticas, obsesión por la imagen y recurso a estrategias de comunicación diseñadas para mostrar un apoyo que difícilmente se manifiesta espontáneamente.
Las tensiones internas y nombramientos episcopales controvertidos, forma parte de un marco más amplio del comienzo del pontificado de León XIV que es España no ha comenzado. En las últimas semanas, el Papa ha tomado decisiones importantes fuera de España que se miran con lupa, en particular la destitución, sin explicación pública, del cardenal indonesio Paskalis Bruno Syukur como obispo de Bogor. Recibió en audiencia privada a Óscar Sarlinga, obispo emérito, quien fue apartado en 2015, una decisión que ha suscitado numerosas dudas en el episcopado argentino. Estas acciones se interpretan como señales de la voluntad de reexaminar ciertos «casos sensibles» que el difunto Papa Francisco dejó sin resolver, sobre todo porque León XIV conocía personalmente estos asuntos, como Prefecto del Dicasterio para los Obispos y no siempre se siguieron sus propuestas. Los intentos de Cobo, Omella y Satue de reunirse con Leon XIV para hablar de «lo nuestro», y se encontraron con que las puertas no se habrían. Este viaje, de concretarse, que todavía está por ver, se considera un momento crucial para la Iglesia española, llamada a clarificar su posición, su relación con las autoridades civiles y la protección efectiva de sus lugares sagrados tan pisoteada. Parece claro que León XIV tendrá la oportunidad para afirmar su autoridad pastoral e institucional en un contexto marcado por tensiones y decisiones episcopales muy cuestionadas por sacerdotes y fieles que están provocando una desafección general, muy llamativa en Madrid donde Cobo y su convivium no termina de encajar.
Las ‘cajas refugio’ para bebés.
Un hospital de Idaho anima a las madres a dejar de forma segura a sus recién nacidos con personal médico en una nueva Caja de Refugio para Bebés. El hospital está ubicado cerca de la frontera con Oregón, estado proabortista, opta por apoyar la vida en lugar de alentar a las mujeres a matar a sus bebés. El Hospital Weiser Memorial ha conseguido financiación para la caja para bebés, que «es anónima y tendrá recursos disponibles para aquellas madres que utilizan esta herramienta que salva vidas para tomar la decisión correcta para la salud de su bebé». “Si salvamos a un bebé, todo vale la pena”. “El hospital será el primero en el área en instalar una caja de este tipo, brindando a las mamás una opción que afirma la vida en una región que Planned Parenthood ha puesto en la mira del turismo del aborto”. “Las cajas están diseñadas para alertar inmediatamente al personal para que los bebés entregados sean recuperados y atendidos rápidamente”. “Se han instalado cientos de cajas para bebés en lugares seguros en más de 20 estados del país”. Ha habido numerosas historias de éxito con las cajas, incluso en Wisconsin , Kentucky e Indiana .
Hace apenas unos meses, el estado de Oregón otorgó a la gigante del aborto Planned Parenthood 7,5 millones de dólares para que pudiera seguir matando a bebés inocentes en el estado. Oregón también ha establecido un “grupo de trabajo” con Planned Parenthood para preservar el “acceso” al aborto bajo el presidente Donald Trump, es uno de los siete estados que se han comprometido a cubrir total o parcialmente los fondos perdidos de Planned Parenthood con dólares de impuestos estatales. Oregón exige que todos los planes de seguro paguen los abortos, no hay límites sobre cuándo se puede matar a un bebé y los funcionarios estatales han prometido proteger a sus abortistas del procesamiento penal de otros estados.
Embajador de España fallecido.
Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga que murió el pasado sábado en Madrid, después de una implacable y fulminante enfermedad. En 2012 fue nombrado embajador ante la Santa Sede durante el periodo de transición entre Papa Benedicto XVI y Papa Francisco. En su tiempo tuvo que lidiar con el caso Vatileaks que afectó a un prelado español y en el que trato de no intervenir dejando la gestión en manos Antonio Pelayo, hoy sobradamente conocido y no precisamente por su brillante gestión. En 2017 fue destinado como embajador a Lisboa, de donde, al año y sin poder completar su misión en Portugal, fue cesado con el cambio de gobierno.
Los católicos de Groenlandia.
El papa sigue de cerca los acontecimientos en su Iglesia natal y también ha tenido que reconocer la división dentro del episcopado estadounidense con respecto a Groenlandia. Los comentarios críticos de los cardenales Blase Cupich, Robert McElroy y Joseph Tobin contra la «polarización y las políticas destructivas» fomentadas, según ellos, por la actual administración republicana. Los tres cardenales, todos muy liberales, han forzado la mano del organismo supuestamente responsable de asesorar en este asunto. La mayoría de los obispos estadounidenses, sin embargo, son conservadores y prefieren evitar la confrontación abierta con Trump. Los católicos en la isla más grande del mundo no son solo soldados estadounidenses, y fuera de las bases, el territorio canónico pertenece a la Diócesis de Copenhague. Hay una comunidad de 300 personas y un párroco en Nuuk que viaja constantemente a Dinamarca, donde tiene otra parroquia. Los fieles que viven lejos de la capital se ven privados de misa y se organizan con la Liturgia de la Palabra en sus hogares. El obispo Czeslaw Kozon de Copenhague expresó su cercanía a los feligreses de Nuuk en una carta. «Entre ellos hay unanimidad en la postura danesa: Groenlandia es parte del Reino de Dinamarca y debe seguir siéndolo». Hoy concluye una visita de tres días a Dinamarca del cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin. Es fácil imaginar que la cuestión de Groenlandia se tratará durante la reunión de hoy con el ministro de Asuntos Exteriores, Lars Lokke Rasmussen. La Santa Sede sigue de cerca el asunto, en parte porque afrontaría directamente las consecuencias de una hipotética anexión. De ocurrir, el Vaticano tendría que decidir si transfiere o no el territorio eclesiástico de la isla de la diócesis de Copenhague a una diócesis estadounidense.
«…quien hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre».