Empezamos semana, fiesta de Santa María Magdalena, vamos a intentar ser breves, hay días que esto es imposible. Intentamos dar una visión general del panorama informativo de cada día lo más completa posible, no siempre es fácil. Evitamos los temas ‘demasiado italianos’, creemos que no tienen especial interés para los lectores. Pero no podemos olvidar que nos movemos en un mundo muy italiano, el Vaticano lo es, y que muchas cosas no se pueden entender sin está realidad.
La imagen que el Vaticano tiene en el imaginario colectivo no es buena, en Italia es incluso peor. El micro estado está enclavado en Roma, y lo que sucede es noticia cada día. Nosotros citamos medios italianos porque son los que más publican en el mundo temas relacionados con temas del Vaticano. En Italia es patrimonio nacional la existencia de diversas mafias, nombre genérico para nosotros, nombre, ‘mafia’ propio de la siciliana. Las más conocidas son, además de la mafia siciliana, la camorra napolitana, la sacra corona unita de la Puglia y sobre todo la ‘Ndrangheta, nombre casi impronunciable, pero que en este momento es la que ha adquirido una omnipresencia en la vida social y política italiana.
Una serie de detenciones en Calabria en el marco de una macroinvestigación sobre el intercambio de votos entre la ‘Ndrangheta y el mundo político dejaron claro que en sus filas aparecen vinculaciones con el mundo eclesiástico. Aparece la figura de Daniel Barillà vinculado con Domenico Araniti, ‘el Duque’. Barillà trabajó como consultor en la Pontificia Facultad de Teología del Sur de Italia, con sede en Nápoles, en el área de recaudación, gestión y comunicación de fondos. La universidad ha rescindido el contrato e intenta poner distancia, pero los datos que van apareciendo son terribles y afectan a muchos niveles.
La noticia que hoy aparece en todos los medios es la renuncia a la candidatura presidencial de ‘católico’ Biden en Estados Unidos. Un interesante artículo de hoy afirma que este hecho cierra simbólicamente el tiempo del catolicismo inspirado y conmovido por el Vaticano II, no sólo en lo que respecta al interior de la Iglesia, sino también a sus formas de representación pública. La Iglesia católica norteamericana tiene ahora en el candidato republicano a la vicepresidencia, JD Vance, la representación política que busca desde hace tiempo, iniciando así un nueva temporada de americanismo que ve con recelo al Vaticano y al Papa Francisco.
En el todopoderoso diario la República, repasan la situación del ‘caso Becciu’. Terminó el juicio el 16 de diciembre, y parece que los condenados, después de tres años de escarnio público, tendrán que esperar hasta finales de este año para conocer los motivos de su condena. El proceso vivido ha dejado muy claro que el sistema procesal penal y el sistema judicial del Vaticano no garantizan los derechos fundamentales de defensa de los acusados, las garantías de independencia y autonomía de la jurisdicción y de la presunción de inocencia del acusado.
Otro caso muy presente hoy en los medios es el ‘caso Maciel’ con la publicación de investigación ordenada por Pío XII. Las decisiones contra el padre mexicano Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, son señaladas como «las razones graves», sin mayor especificación. «Si Maciel se presenta a la Sagrada Congregación, el abajo firmante ordenará que vaya a ser tratado, que abandone todo contacto con sus alumnos (religiosos) hasta que la Sagrada Congregación le ordene lo contrario. Si no se presenta, dentro de dos días, «será bueno comunicarle a Maciel una orden perentoria: o sale para recibir tratamiento, o queda suspendido a divinis».
El Corriere della Sera publica los documentos cuyo contenido revelan cómo ya en el final del pontificado de Pío XII, Marcial Maciel Degollado, el sacerdote que en los años siguientes gozaría de altísima protección en el Vaticano, era conocido como una persona a «curar». Además, le ordenan mantenerse alejado de sus alumnos seminaristas y con la perspectiva de una suspensión «a divinis». Medio siglo después estalló el escándalo, pero después de haber abusado de decenas de seminaristas y haber llevado una vida doble y triple con amantes, esposas e hijos secretos. ¿Cómo pudo pasar todo esto? En los documentos online aparece una carta de Maciel que «humildemente» obedece la invitación a buscar tratamiento y califica su estado de salud como «satisfactorio», adjuntando un certificado médico. Reitera que es víctima de una «acusación calumniosa» y concluye alardeando de las propiedades adquiridas por sus Legionarios de Cristo.
Maciel fundó su organización en 1941, hubo que esperar a Benedicto XVI para tener una condena. De 1956 a 2006 hay un lapso de medio siglo, durante el cual Maciel pudo seguir actuando sin ser molestado: con la cobertura de parte de las jerarquías eclesiásticas. ¿Por qué tanta indulgencia? Las dos razones fundamentales es que se presentaba como un gran reclutador de vocaciones y como perseguido por los comunistas. Un capítulo que queda por investigar es la red de protección que creo en el Vaticano donde su generosidad era bien conocida. Montó una red financiera que iba desde España, a América Latina, a Roma que le permitía continuar su trabajo tranquilamente con una doble y triple existencia.
No hay audiencias pero si seguimos con el ángelus. Este domingo sobre la sacralidad del descanso frente a los riesgos del activismo. «La misión, o el trabajo, así como el papel y las tareas que se nos han confiado nos hacen víctimas del activismo , y esto es algo malo: demasiado preocupado por las cosas que hacer, demasiado preocupado por los resultados. Y luego sucede que nos agitamos y perdemos de vista lo esencial, corriendo el riesgo de agotar nuestras energías y caer en el cansancio del cuerpo y del espíritu «. «El padre y la madre deberían tener tiempo para compartir con los hijos, para hacer crecer este amor familiar y no caer en la dictadura del hacer. Pensemos en lo que podemos hacer para ayudar a las personas que se ven obligadas a vivir así «.
Una gran celebración, que ha terminado con la Misa dominical, ha clausurado el Congreso Eucarístico Nacional de Estados Unidos en el Lucas Oil Stadium presidida por el Cardenal Luis AntonioTagle como enviado especial del Papa Francisco. El enorme estadio, con casi 100,000 asientos ha estado muy lleno en todos los actos, en la Misa final a rebosar. Una escenografía propia de las grandes producciones cinematográficas, con la Orquesta Sinfónica de Indianápolis al pleno con un magnífico nivel musical. Viendo la decadencia que se va imponiendo en otras latitudes no podemos más que sentir envidia, sana envidia, del catolicismo americano.
“Mujer, ¿por qué estás llorando? ¿A quién buscas?”
Buena lectura.