El Vaticano sigue en letargo, el Papa Francisco sigue ‘on line’, la pestilencia no termina y se queda entre nosotros.

El Vaticano sigue en letargo, el Papa Francisco sigue ‘on line’, la pestilencia no termina y se queda entre nosotros.

Estamos en la última semana de julio que otros años suponía la desbandada general en los departamentos de la Santa Sede y del Estado del Vaticano. Este año es muy especial y realmente no hemos empezado el trabajo, todo está vacío e inmerso en un preocupante silencio. No es fácil asumir está nueva realidad para los ‘superiores’ de la curia que son de edades muy avanzadas rozando los límites de las bíblicas. La peste no remite y sus consecuencias, unas previsibles otras menos, se van haciendo presentes con una aparente lentitud que no da treguas a la necesaria adaptación.

Roma está vacía, han desaparecido los rebaños de turistas que seguían a los guías desgastando las milenarias calles de la ciudad. La sensación de paro perpetuo es inevitable. Todo esto está provocando el cierre de cientos de negocios de restauración, de recuerdos y servicios mil que asediaban al visitante. La vida social y cultural de la ciudad está entrando en una paz y tranquilidad más cercanas a la muerte que al orden. El vaticano no es una excepción, está en el centro y está vacío. El Papa Francisco sigue con su actividad virtual, en otros tiempos tan criticada y hoy la única. La preocupación por qué el Papa Francisco pueda contagiarse con resultado fatal es enorme. Sus viejas afecciones pulmonares pueden ser mortales en este caso y provocar una situación inédita y muy imprevisible en la elección de su sucesor. La normativa vigente no contempla qué hacer en medio de la epidemia que vivimos y se rumorea que ya están firmadas algunas modificaciones a la legislación actual ‘pro eligendo pontifice’ que se harían públicas solamente en caso de necesidad.

La vida de los dicasterios ha caído en un letargo del que nadie puede prever su final. Sin viajes papales, sin audiencias, con congresos y encuentros suprimidos sin saber cuándo se retornarán, o si se retornaran. El escenario previo a la pandemia era ya complicado y en cierto sentido este parón obligado ha tranquilizado las cosas. Queda muy lejos la economía de Francisco, el pacto global educativo, los altos comités de hermandades imposibles, las amazonas con sus pachamamas, el calentamiento del planeta y demás gretinadas. La vuelta de verano, si es que podemos hablar de ida, no será nada agradable. Decisiones hay que tomar y no pueden esperar mucho. Seguir gastando sin contar con ingresos está profundizando los problemas y agotando las escasas reservas que podían servir para emergencias imprevistas.

Una de las consecuencias que vemos en Italia, pero que se da en otros países, es el silencio de los obispos y su desaparición de la vida real. Se han agotado los argumentos pre pandemia, la iglesia en salida, el hospital de campaña…y no tenemos otros. Se esperan recortes en los dineros que hasta ahora caían como el mana sin muchos esfuerzos y se gastaban con demasiadas alegrías. Se nota un sometimiento al poder civil esperando que así se pueda contar con las migajas que permitan seguir comiendo. Se nos están intentando colar leyes que implantan de forma violenta la llamada ‘ideología de género’ con el silencio cómplice que nuestros obispos que parecen considerarla un mal menor. Asistimos a recortes en las libertades personales impensables hace pocos meses y seguimos hablando de primaveras multicolores y paraísos terrenos utópicos.

Las noticias de hoy son un compendio del despiste generalizado. Seguimos  con Santa Sofía y su uso como mezquita. Nadie habla de la necesidad de evangelizar Turquía, como hicieron los apóstoles. Damos por hecho que son tierras perdidas para el evangelio y que debemos mantener una especie de pacto de no agresión que impide la predicación de la buena nueva.

En Cava de Tirreni el conocido ‘Fra’ Gigino deja los hábitos y se presenta para alcalde.

A vueltas con la revolución cultural global fundamentada en la ‘laudatosí’.

El Papa Francisco que pide a los jóvenes que cuiden de los ancianos.

Un voluntario enfadado confiesa ser el autor del incendio de la catedral del Nantes.

Los estudiantes australianos que piden a sus obispos que sigan siendo católicos.

La trampa China en la que se encuentra la iglesia y de la que parece que no quiere salir.

«El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza…»

Buena lectura.

RVC SPIEGA PERCHÉ I VESCOVI SONO SOTTO-MESSI AL DDL ZAN.

Cava de’ Tirreni. “Fra’ Gigino” lascia il saio e si candida come sindaco, nel suo gruppo un tecnico di Positano

Il velo sopra IstanbulIl silenzio assordante degli islamici moderati contro Erdogan

Terremoto. A Ussita il nuovo centro di comunità donato da Francesco e dal cardinale Zuppi. Il messaggio del Pontefice

Papa soddisfatto per il cessate il fuoco in Donbass, speriamo sia messo in pratica

https://gloria.tv

Papa Francesco ai giovani: «Non lasciate soli gli anziani, sono le nostre radici»

LAUDATO SÌ: LA NECESSITÀ DI UNA RIVOLUZIONE CULTURALE GLOBALE

Caso Orlandi: le strane “nuove” piste cinematografiche

Il Papa ai giovani: andate a trovare anziani soli, fate gesti generosi, antidoto alla solitudine estiva

Gli studenti australiani ai vescovi: “Restate cattolici!”

Incendio nella cattedrale di Nantes, volontario 39enne confessa. L’avvocato: “È pentito”. Rischia 10 anni

La Chiesa e la trappola cinese

 

 

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