Es sábado, terminamos semana y terminamos ejercicios de la Curia. El Papa León está a punto de instalarse en los Sacros Palacios y todo apunta a que empiezan movimientos significativos en la Curia. Los nervios están a flor de piel y los tiempos de León ponen muy nerviosos a todos lo que viven una situación de provisionalidad que se está alargando mucho más que lo deseado. Vamos con otro día, bordeando el final de febrero, que no tiene desperdicio.
Los ejercicios de la Curia han terminado.
En su meditación final , el obispo trapense volvió a centrar la esperanza cuaresmal , recordando la apertura del Concilio Vaticano II en el contexto de la crisis de los misiles cubanos . Reafirmó la misión de la Iglesia: proclamar a Cristo crucificado y resucitado sin vaciar el depósito de la doctrina ni reducir la fe a palabras. «Cristo nos llama a comunicar esperanza al mundo». En su acción de gracias, León XIV unió la Capilla Paulina a un recuerdo específico: el 8 de mayo , día de su elección , durante la Santa Misa , dijo haber fijado su mirada en la inscripción que destaca en la Capilla tomada de la Carta a los Filipenses : « Para mí, vivir es Cristo y morir es ganancia». Citó, entre las referencias surgidas durante los ejercicios, a John Henry Newman y El sueño de Geroncio , señalado como un espejo capaz de hacer aflorar el miedo a la muerte y la sensación de indignidad ante Dios, junto con temas como la libertad y la verdad . El Papa retomó entonces el hilo de la última meditación sobre la esperanza: «Comportaos, pues, de una manera digna del Evangelio de Cristo». León XIV también agradeció a los colaboradores de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas y al coro , subrayando el papel de la música en la oración: «eleva el espíritu» cuando las palabras no bastan. «Podemos concluir con una bendición. Que tengan una buena noche y gracias a todos».
El amigo Edgar ¿nuncio en Italia?
En un hecho que la Santa Sede ha solicitado la aprobación de Italia para un nuevo Nuncio Apostólico en Italia y San Marino en medio de una reforma interna que podría desplazar al amigo Edgar de la Secretaría de Estado. Se requiere la aprobación del gobierno italiano para formalizar el nombramiento. Los rumores en los Sacros Palacios indican que este cambio estaría vinculado a una reforma más amplia iniciada por el Papa León XIV en relación con la Secretaría de Estado.
En 2018, el Papa Francisco llamó a Roma a Peña Parra, venezolano, desde el servicio diplomático en Mozambique, nombrándolo Sustituto para Asuntos Generales, un papel que, aunque oficialmente es el segundo al mando dentro de la maquinaria de la Secretaría de Estado, asume una importancia fundamental no solo dentro de la Secretaría sino en toda la Curia Romana en la práctica. Parece que ha rechazado otras posibilidades, es evidente que el Papa León no quiere dejar cadáveres por el camino y un descontento Edgar puede causar demasiados daños colaterales. Se le ha buscado un nombramiento con palacio y de los buenos, y en Roma, evitando ser reasignado a algún rincón remoto del mundo, como León había propuesto inicialmente, y esperaba que aceptara. Su salida no será tranquila y Peña Parra «aspira a permanecer en Roma para mantener el control de la situación». Incluso el Papa León estaría pensando para tranquilizar la situación colocarlo entre los probables candidatos al próximo cardenalato. ¡ Santidad, resuelva cuanto antes el tema de Chiclayo y sea libre!
El posible nombramiento también ha suscitado críticas públicas por parte de Viganò. En un comunicado afirma que el supuesto nombramiento de Edgar deja a todos perplejos y escandalizados. Viganò, y en esto si tiene buena información, recordó también que desde 2002, durante su servicio como Delegado para las Representaciones Pontificias, había comunicado a los superiores de la Secretaría de Estado acusaciones que involucraban a Peña Parra, entre ellas los abusos de dos seminaristas menores y las muertes violentas de dos hombres homosexuales. Viganò afirma que las acusaciones sobre los seminaristas fueron confirmadas, tras ulteriores investigaciones, por el entonces rector del Seminario Mayor de Maracaibo, el reverendo Enrique Pérez, y por una comisión laica que presentó la documentación a la Secretaría de Estado.
El arzobispo añadió que sus informes posteriores fueron ignorados y que, en 2011, Peña Parra fue ordenado obispo y posteriormente nombrado arzobispo y nuncio mientras el cardenal Parolin ejercía como nuncio en Venezuela, entre pillos arco iris anda el juego, todo apunta a mafia lavanda. Viganò también declaró que reiteró sus acusaciones en su memorando del 22 de agosto de 2018 y exigió que Peña Parra fuera juzgado, destituido y sometido a sanciones canónicas. Finalmente, Viganò instó al gobierno italiano a denegar el nombramiento. Estamos ante un clima tenso marcado por redes de chantaje y relaciones nunca del todo esclarecidas. “Peña Parra se ha convertido en uno de los aliados más fieles de Bergoglio, actuando con la típica actitud de quien se siente protegido y escudado por quien ostenta el poder”. “A lo largo de los años, ha construido un verdadero bastión de poder, plenamente consciente del papel crucial que desempeña el Sustituto en el gobierno de la Santa Sede”. «Peña Parra, está obsesionado con escándalos como el caso de Sloane Avenue y todo lo que lo rodea, ha tenido sus oficinas revisadas en busca de micrófonos ocultos casi semanalmente. A pesar de haber esquivado escándalos y problemas de todo tipo, Peña Parra es conocido en el ámbito privado por haber cultivado relaciones problemáticas y por su actitud a menudo arrogante». El arzobispo venezolano no ha dudado en rodearse, tanto dentro como fuera de los muros del Vaticano, de familiares y amigos venezolanos, a quienes a menudo invita a realizar, por así decirlo, visitas exclusivas a los palacios sagrados».
La situación de Gambetti en San Pedro.
No corren buenos tiempos para el polémico cardenal. Han cesado por espectáculos tan amados en el anterior pontificado y hemos entrado en un periodo de nerviosismo provocado por la ‘tranquilidad’ del Papa León en tomar decisiones. Según los últimos rumores que circulaban en círculos vaticanos a finales de febrero de 2026, el cargo del cardenal Mauro Gambetti ha sufrido una importante actualización. Ha sido confirmado pro tempore en audiencia privada con el papa León XIV el 25 de febrero de 2026. Fue confirmado en sus cargos actuales como arcipreste de la Basílica de San Pedro, vicario general para la Ciudad del Vaticano y presidente de la Fábrica de San Pedro con la endemoniada fórmula técnica «donec aliter provideatur» («hasta que se disponga lo contrario»).
Esta redacción indica una confirmación provisional y no «in aliud quinquennium», es decir, un nuevo mandato de cinco años. Su mandato de cinco años estaba previsto que expirara el 25 de febrero de 2026; la nueva fórmula permite al Pontífice reemplazarlo en cualquier momento sin esperar a que finalice un nuevo mandato formal. La decisión forma parte de una reorganización de la Curia y la Diócesis de Roma iniciada por el Papa León XIV, quien recientemente nombró nuevos obispos auxiliares y está evaluando un nuevo equilibrio de poder en la Basílica Vaticana. Algunos rumores sugieren que el Cardenal podría ser asignado en el futuro como arzobispo en diócesis italianas, como Chieti-Vasto o Benevento. El Cardenal comunicó personalmente el estado de su misión a los canónigos y empleados de la Fábrica de San Pedro, confirmando su disposición a continuar su servicio hasta que el Santo Padre decida lo contrario, no se le veía muy contento con la endemoniada decisión que lo deja en el aire.
El Tucho ‘completamente equivocado’.
Entrevista a Schneider en la que defiende que la afirmación del cardenal Fernández de que los textos del Concilio Vaticano II no pueden cambiarse es «completamente incorrecta». Aclara que los únicos textos que no pueden ser cambiados son la “Palabra de Dios”, la Biblia y los “dogmas proclamados”, aunque un dogma puede ser aclarado por un Papa o un concilio. El Vaticano II fue declarado un “concilio pastoral”, y Schneider dijo que el propio Papa Juan XXIII lo dejó claro en su discurso de apertura del Concilio Vaticano II, el 11 de octubre de 1962, el Papa Juan XXIII declaró que el objetivo principal del Concilio no era discutir la “doctrina fundamental de la Iglesia”, sino que ésta debía ser “de carácter predominantemente pastoral”.
Schneider también señaló que el Papa Pablo VI reiteró que el Vaticano II no pretendía «proclamar un dogma», sino que tenía un carácter «pastoral». De hecho, el Papa fue más allá y afirmó que el Concilio evitó pronunciar dogmas infalibles. En una audiencia general celebrada en enero de 1966, el Papa Pablo VI declaró que «dado el carácter pastoral del Concilio, este evitó pronunciar de forma extraordinaria dogmas dotados de un matiz de infalibilidad». Si el Concilio Vaticano II hubiera citado dogmas de concilios anteriores, estos serían «inmutables», pero los pasajes puramente pastorales pueden corregirse.
«Afirman que ciertos pasajes del Concilio Vaticano II se han convertido en una especie de enseñanza conciliar que constituye una ‘nueva Iglesia’ diferente a todas las de siglos anteriores». Citó la idea de que «todas las religiones son caminos iguales hacia Dios» como ejemplo de una innovación introducida por el Vaticano II. Las ideas de libertad religiosa y colegialidad formuladas en el Vaticano II son incompatibles con la doctrina anterior de la Iglesia. «Es una clara contradicción, o al menos tan ambigua que resulta peligrosa, y… debe ser corregida por el Magisterio». «Cualquiera que haya estudiado el Concilio sabe que fue intencional insertar un pasaje o frase que pudiera usarse posteriormente». Recordó cómo se le había informado al papa Pablo VI que los progresistas ya anticipaban cómo ciertos pasajes del Concilio Vaticano II podrían ser explotados para promover su agenda heterodoxa.
Los medios de comunicación del Vaticano.
Las raíces del compromiso del Vaticano con los medios de comunicación modernos se remontan a la posguerra. El 30 de enero de 1948, el Papa Pío XII estableció lo que entonces se conocía como la «Comisión Pontificia para la Consulta Eclesiástica y la Revisión de Películas sobre Temas Religiosos o Morales». En 1954, incluyó la radio y la televisión , y finalmente, en 1959, Juan XXIII la consolidó como una oficina permanente de la Curia Romana. En 1988 con la Constitución Apostólica Pastor Bonus del Papa Juan Pablo II fue elevada a la categoría de « Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales ». Su función era asegurar la orientación doctrinal y pastoral del mensaje de la Iglesia , actuando más como una guía moral para los medios de comunicación que como una productora.
El modelo tradicional de comunicaciones de la Santa Sede comenzó a deteriorarse el 27 de junio de 2015 con el Motu Proprio del Papa Francisco, El contexto actual de las comunicaciones . Este documento marcó el inicio de un profundo cambio que culminó, en marzo de 2016, con la supresión del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales y la creación de la Secretaría de Comunicación . La reforma de 2015, deseada por el Papa Francisco, decretó la confluencia de entidades históricamente profundamente diferentes en un solo Dicasterio , absorbiendo instituciones con legados únicos y prestigiosos .
La más antigua de estas instituciones es la Imprenta Políglota del Vaticano , fundada en 1587 por Sixto V. Creada para imprimir documentos destinados a las misiones, incluida la primera edición oficial de la Vulgata en 1590, la Imprenta ha producido con el tiempo textos fundamentales como el Anuario Pontificio , las Acta Apostolicae Sedis y obras teológicas y artísticas, apoyando la dimensión universal de la Santa Sede con publicaciones en muchos idiomas. En 1861, nació L’Osservatore Romano , fundado por Zanchini y Bastia para defender las posiciones de la Santa Sede contra la prensa liberal posterior a la unificación, pasado a ser propiedad del Vaticano en 1885 , el periódico con el tiempo se convirtió en el principal órgano de prensa de la Santa Sede. En 1926 se fundó la Editorial Vaticana , que asumió un papel esencial en la publicación y difusión de textos magisteriales, documentos papales y obras culturales fundamentales para la educación y la catequesis, consolidando el pensamiento católico a escala global. En 1931, bajo el pontificado de Pío XI y con la contribución de Guglielmo Marconi, se fundó Radio Vaticano , que durante décadas llevó la voz del Papa al mundo. En 1983, se fundó el Centro Televisivo Vaticano (CTV) con el objetivo de documentar y transmitir a nivel mundial el ministerio pastoral del Papa y las actividades de la Santa Sede.
Todas estas identidades históricas se incorporaron bajo la marca genérica de Vatican News , una decisión que condujo a una pérdida significativa de claridad institucional . Si bien entidades como L’Osservatore Romano , la Oficina de Prensa de la Santa Sede y Radio Vaticano siguen siendo marcas reconocidas mundialmente, su reciente declive es evidente, mientras tanto, Vatican News nunca ha logrado convencer realmente al público. En este panorama los gastos se han disparado. En la Capilla Paulina, resonaron las palabras de San Bernardo, recordadas por Varden : «Necesitamos colaboradores de probada integridad, dispuestos a obedecer, pacientes y amables; […] de una fe católica firme, fieles en el ministerio; amantes de la armonía, la paz y la unidad; […] prudentes en el consejo, […] astutos en la administración, […], modestos en el discurso» .
El conflicto litúrgico malsano.
El cardenal Brandmüller propone permitir que los dos ritos coexistan correctamente, celebrados de manera ejemplar, uno al lado del otro, mientras que la reflexión debe volver a los orígenes de la reforma litúrgica, es decir, a una comprensión profunda y honesta de la constitución litúrgica del Concilio Vaticano II, sin un descrédito preconcebido hacia el Vetus Ordo , y sin una clausura igualmente preconcebida hacia las reformas solicitadas por el Concilio. Incluso en el ámbito litúrgico, la enseñanza de San Agustín es válida: «La paz del universo es la tranquilidad del orden» ( De Civitate Dei , XIX, 13.1).
Pío XII, el Papa del Concilio.
Los 25 años de los Heraldos del Evangelio.
Otra iglesia que arde en Canadá.
La iglesia católica de San Pablo, de más de cien años de antigüedad, en Montreal, Quebec, fue incendiada el 23 de febrero. Un banco de alimentos contiguo también quedó reducido a cenizas. La iglesia fue construida en 1910 y tiene un gran significado histórico para la comunidad local. La causa del incendio de la iglesia, dicen los investigadores, aún no se conoce; sin embargo, ocurre en un momento en que los ataques incendiarios a iglesias católicas en Canadá han alcanzado proporciones epidémicas. En 2021 y 2022, los principales medios de comunicación difundieron afirmaciones incendiarias y falsas sobre el entierro y el abandono de cientos de niños por parte de sacerdotes y monjas católicos que dirigían algunos internados canadienses. La realidad es que, después de cuatro años, no se han descubierto fosas comunes en internados. Desde la primavera de 2021, más de 120 iglesias, la mayoría de ellas católicas, muchas de ellas en tierras indígenas que sirven a la población local, han sido quemadas , vandalizadas o profanadas en Canadá.
Los bien financiados arco iris.
Los impuestos en Canadá son excepcionalmente altos, pero el gobierno federal sigue gastando millones de dólares en activismo LGBT. La llamada revolución canadiense fue financiada por los contribuyentes. Mientras que las organizaciones que intentaron defender los fundamentos morales de Canadá recaudaron fondos de sus correligionarios cristianos, las organizaciones LGBT radicales y los grupos abortistas recibieron generosas financiaciones del gobierno. Los canadienses religiosos se vieron contra su voluntad obligados a financiar la revolución que transformó a Canadá en tan solo unas décadas. Cómo ejemplo, son 9.959.229 dólares de impuestos canadienses que se destinan a solo cinco grupos LGBT, y eso es solo «una gota en el océano del total de dólares de impuestos que se destinan a las organizaciones LGBTQ».
La conferencia Episcopal de Estados Unidos contra Trump.
Está atacando los esfuerzos del presidente Donald Trump para terminar con la ciudadanía por derecho de nacimiento y lo considera “inmoral”. La Conferencia argumentó que el fin de la ciudadanía por derecho de nacimiento no solo violaría la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, sino que “negaría la dignidad de la persona humana y dañaría a niños inocentes”. “Los efectos previstos y no previstos de la Orden Ejecutiva son inmorales y contrarios a las creencias y enseñanzas fundamentales de la Iglesia Católica respecto a la vida y la dignidad de las personas humanas, el trato a las personas vulnerables –en particular los migrantes y los niños– y la unidad familiar”. “La Conferencia está entristecida por el ‘clima de miedo y ansiedad’ y la ‘difamación de los inmigrantes’ que es demasiado común en la retórica relativa a la política de inmigración”.
Trump emitió su orden ejecutiva contra la ciudadanía por nacimiento el primer día de su segundo mandato. La orden argumenta que la Decimocuarta Enmienda «siempre ha excluido de la ciudadanía por nacimiento a las personas que nacieron en Estados Unidos pero no están ‘sujetas a su jurisdicción'». Sin embargo, la orden fue revocada por varios jueces poco después de su promulgación, y la batalla legal resultante ha llegado a la Corte Suprema. Los críticos de la ciudadanía por derecho de nacimiento argumentan que fomenta la inmigración ilegal y el “turismo de nacimiento”, una situación en la que un extranjero ingresa al país con el propósito expreso de dar a luz y otorgar automáticamente a su hijo los privilegios y derechos de los ciudadanos. Estados Unidos es uno de los 33 países , de un total de casi 200, que otorga la ciudadanía automática a toda persona nacida dentro de sus fronteras y otras 32 naciones reconocen una forma condicional de ciudadanía por nacimiento con diversas restricciones.
Otro semoviente mitrado.
Este brasileño, aunque las insuficiencias mitrales tienen poco que ver con la nacionalidad, La Arquidiócesis de Maceió en Brasil anunció que celebrar o asistir a la Misa Tradicional en latín fuera de un lugar exclusivo aprobado constituiría un cisma público e incurriría en excomunión automática, y se ha quedado tan ancho. “De conformidad con los cánones 751 y 1364 §1 del vigente Código de Derecho Canónico, la celebración de la Misa, en el rito antiguo, en otro lugar, se configurará como un acto de cisma público, que implicará la excomunión automática”. El semoviente responde al nombre de Carlos Alberto Breis Pereira, OFM, y se adorna “con la aprobación de la Santa Sede”. Añade que la liturgia en cuestión “no está autorizada en ningún otro lugar, religioso o no, ni dentro de ninguna asociación civil”.
La nota disciplinaria se hizo pública únicamente a través del canal oficial de Facebook de la arquidiócesis . No figura entre los documentos publicados en el sitio web oficial. Esto se «parece más bien un caso de terrorismo mediático». La cuestión no sería “meramente declaratoria” y si tuviera un carácter preceptivo, constituiría un “verdadero precepto penal, es decir, una orden de observar la ley acompañada de una advertencia de consecuencias canónicas en caso de violación”.
La participación en una celebración no autorizada no constituye automáticamente un cisma. «Solo constituye cisma si va acompañado de un rechazo explícito a la autoridad del Papa o a la comunión eclesial». «La mera presencia material no bastaría: lo que importa es la intención de separarse de la comunión de la Iglesia. Solo ante un rechazo obstinado se podría hipotetizar un delito canónico propiamente dicho». Las sanciones canónicas —en particular las excomuniones— presuponen la identificación de los sujetos, una acusación formal y las advertencias exigidas por la ley. «No sería jurídicamente correcto emitir un decreto indiscriminado contra una categoría indeterminada de personas: sería necesario identificar a los destinatarios concretos, notificarles un precepto o una advertencia y, solo posteriormente, en caso de perseverancia, proceder a las sanciones».
¿Donde hay más obispos?
El mundo cambia ante nuestros ojos terrenales más rápido de lo que somos capaces de asumir. Actualmente, Brasil es el país con el mayor número de diócesis y obispos, según datos del 26 de febrero de 2026. En Brasil hay 281 diócesis y 496 obispos, siempre contando auxiliares y eméritos, que obispos son. Para darnos cuenta del fenómeno en toda la Unión Europea tenemos 196 diócesis y entre 440 y 450 obispos, con mayor población de Brasil, pero un menor número de católicos. En Italia hay 226 diócesis y 414 obispos, en estos últimos tiempos algunas han desaparecido, varias diócesis se han unido y, de hecho, conservan sus nombres y forman nombres compuestos, cada una gobernada por una sola persona. Con estos datos es muy claro por donde va el futuro cada vez menos europeo y mucho más americano. África y Asia cuentan con un inmenso crecimiento pero con números mucho más modestos, por ahora.
Musulmanes por Roma 2027.
En las ciudades parroquiales de Italia, las escuelas y diócesis se apresuran a bendecir el ayuno islámico; en Colonia, la Mezquita Central es más venerada que la Catedral; y en Londres, incluso el fútbol está siendo suspendido. Una transformación cultural con importantes implicaciones económicas, mientras los ciudadanos europeos se quedan de brazos cruzados contemplando la salida de la luna creciente. Italia marcó durante siglos su tiempo con el tañido de las campanas de las iglesias, ahora se redescubre como una tierra de conquista cultural, donde la llamada del muecín y las circulares escolares sobre el ayuno islámico importan más que las tradiciones que fundaron nuestra civilización. En Roma, la presión aumenta y el nuevo partido islámico MuRo27 (Musulmanes por Roma 2027), liderado por el exmiembro del Partido Demócrata Francesco Tieri, pretende influir en la agenda electoral de la capital con propuestas políticas basadas en el islam. Su petición es explícita: cerrar las escuelas de la capital para dar cabida al Ramadán, tal como ocurrió en Pioltello , donde el 40% de los estudiantes se ausentaron, bloqueando así las clases. Entre los menús halal en los comedores escolares, las controversias sobre el crucifijo y las lecciones que no perturban el islam , el riesgo de una postración ideológica total es palpable.
La Mezquita Central de Colonia domina el paisaje con sus dos minaretes de 55 metros y una cúpula monumental, un complejo que costó más de 30 millones de euros y fue financiado por la Unión Turca DITIB. Inaugurada personalmente por el presidente Erdoğan, la mezquita está gestionada por imanes, funcionarios turcos enviados por Ankara como verdaderos agentes del gobierno en Alemania. En 2024, incluso el club de fútbol local incluyó la silueta de la mezquita en su camiseta oficial como «homenaje a la inclusión». Desde 2021, la llamada del muecín se ha transmitido por altavoces por todo el barrio, una señal de respeto aprobada por el alcalde: una llamada vinculada a la expansión del islamismo que eclipsa todo lo demás.
En Londres, la situación es aún más grave. Desde hace años, el Ramadán parece haber suplantado a todas las festividades cristianas. Los grandes supermercados muestran anuncios que preguntan: «¿Listos para el Ramadán?». Las «Luces de Ramadán» brillan en Coventry Street, rivalizando con las que se instalan para Navidad. Incluso hay un momento para el encendido oficial, celebrado y publicitado con orgullo por el alcalde musulmán Sadiq Khan: luces interactivas que llenan varias plazas para desear un «Feliz Ramadán».
En Italia hay más de 1,7 millones de musulmanes (el 30% de la población extranjera) y el mercado de productos con certificación halal (alimentos, cosméticos y productos farmacéuticos) creció un 3,5 % en valor durante el último año, superando los 381 millones de euros en ventas minoristas. El Ramadán se ha convertido en una auténtica «microtemporada» para el consumo: cadenas como Carrefour ofrecen ahora descuentos especiales en carnes e ingredientes para el Iftar y esperan hasta la noche para aprovecharlos. ¿Dónde está la inclusión cuando los ciudadanos europeos se sienten como extraños en sus propios barrios? ¿Dónde está la diversidad cuando la única cultura visible es el islam? ¿Dónde ha quedado el cristianismo europeo?
El cambio del pecado y de la culpa.
La sociedad secularizada no ha borrado la importancia que damos al pecado y la culpa, sino que ha cambiado su rumbo. Si antes era una relación entre uno mismo y Dios, ahora es un asunto entre uno mismo y un público de espectadores. Cuando hablamos de «pecado», nunca, o casi nunca, hablamos del pecado en sí. Rara vez nos referimos al acto específico, a la transgresión específica, al momento exacto en que se cruza la línea. Hablamos de culpa, vergüenza, castigo. El pecado, en la era de las redes sociales, ya no es un asunto entre el alma y Dios, sino entre uno mismo y el público. El pecado, en su sentido más antiguo, es siempre, tarde o temprano, un asunto colectivo: todos somos culpables, todos estamos destinados a pagar. Es en esta gramática de culpa compartida en la que se han basado los profetas de la fatalidad durante milenios.
Uno de los trucos de marketing más exitosos de las últimas décadas es el concepto de la «huella de carbono» individual: la huella de carbono personal que mide cuánto contaminas con tus vuelos, tu coche y tu dieta. La idea parece de sentido común, casi obvia. Desafortunadamente, fue inventada por British Petroleum, que en 2004 lanzó la primera «calculadora de huella de carbono» de la historia con un objetivo específico: trasladar la responsabilidad climática de las grandes corporaciones a los consumidores individuales. El pecado ambiental, en esta narrativa, es del lector.
El síndrome de Stendhal.
«¿Qué hacéis de más? ¿No hacen eso también los paganos?»
Buena lectura.