Terminamos semana y terminamos mes, los temas se agolpan, aquí no existen los fines de semana ni los festivos, la guerra es la guerra y tomarse un descanso es perderla. Napoleón no era un santo padre, pero listo lo era y sabía ganar batallas: «El campo de batalla es una escena de caos constante. El ganador será quien controle ese caos, tanto el suyo como el de los enemigos». Vamos con otra jornada con la alegría de que ya tenemos en Venezuela una «ley de amnistía general» y el cierre del Helicoide, el terrible centro de torturas durante y cárcel la narcodictadura chavista. «Será cerrada y transformada en un centro de servicios sociales y deportivos para la población».
Visita ‘ad limina’ de Perú.
Una visita muy especial, sin duda, para el Papa León. En su discurso, pronunciado en español, el Pontífice expresó su cariño por el pueblo peruano: «Les ruego que recuerden a mis queridos hijos del Perú que el Papa los lleva en su corazón y los recuerda con afecto, especialmente en sus oraciones». En el Perú sirvió en misión durante más de veinte años, primero ocupando diversos cargos en las comunidades agustinas y luego como obispo de Chiclayo de 2015 a 2023, «ocupa un lugar especial en mi corazón». «Allí compartí con ustedes alegrías y dificultades, aprendí la fe sencilla de su gente y experimenté la fuerza de una Iglesia que sabe esperar incluso en medio de las pruebas». León explica que vivir “ ad instar Apostolorum , es decir, a la manera de los Apóstoles”, significa “sobre todo, conservar y promover la unidad y la comunión”, de hecho, “los Apóstoles, dispersos por el mundo”, permanecieron “unidos en el mismo sentimiento y en la misma misión”. «La credibilidad de nuestro mensaje depende de una comunión real y emotiva entre los pastores, y entre ellos y el Pueblo de Dios, superando divisiones, egocentrismos y toda forma de aislamiento. Una comunión como la que buscó Santo Toribio al promover los Concilios de Lima».
30 años del ‘Il Foglio’
Mensaje del Papa al editor jefe, Claudio Cerasa, de Il Foglio con motivo del trigésimo aniversario del periódico fundado por Giuliano Ferrara el 30 de enero de 1996. El Papa León XIV analiza los medios de comunicación y su importancia en un contexto democrático. A continuación, un adelanto: «Debemos promover el diálogo y no ceder ante una polarización extremista y engañosa que reduce la realidad a una parodia de sí misma, las raíces culturales y religiosas casi a etiquetas para exhibir, y el pensamiento a un cálculo».
León XIV vuelve a los Sacros Palacios.
Ya parece inminente el traslado del Papa León XIV al ‘apartamento’, hoy está en todos los medios. En muchos medios, casi todos, se ve un absoluto desconocimiento de cómo es el ‘apartamento’. Empezamos con un poco de historia, desde la expulsión del Papa del palacio del Quirinal, que era la residencia oficial, se retomo el palacio Apostólico del Vaticano que se encontraba en un estado de abandono. El conglomerado de edificaciones que podemos ver a la derecha del colonnato de San Pedro tiene una larga historia, empieza con el palacio Borgia, junto a la Sixtina, sigue con el ala gregoriana, y se termina, en términos muy generales, con el Palacio de Sixto V, el más visible, estos tres ‘palacios’, forman las tres caras edificadas del patio de San Dámaso. A esto tenemos que añadir muchas intervenciones, desde la escalera dorada, al aula regia, las transformaciones de la Sala ducal y tantas otras.
La planta ocupada por el papa siempre fue la segunda, la que hoy se destina a recepciones oficiales en su totalidad y la más conocida por los medios. La planta primera es la que ocupa la secretaría de Estado y la residencia del secretario, era la destinada al príncipe asistente hasta su supresión por Pablo VI, al quedar vacía pasó a ser la secretaria que ocupaba el apartamento Borgia, sin lugar a dudas el mejor de conjunto, en estos momentos es la residencia de Sustituto. El tercer piso del Palacio de Sixto V formaba parte de la secretaría de estado hasta San Pío X que fue el primer papa que decide vivir aquí, ocupando las fachadas de plaza San Pedro, con la famosa del ángelus dominical y la lateral con vistas a la ciudad, en la trasera se encuentra la Sala Bolonia destinada a las reuniones con el Papa.
Fue Pablo VI el que realiza una enorme adaptación del palacio hasta dejarlo como hoy lo conocemos. Redecora con elementos de primer nivel la planta segunda y adapta totalmente, con el gusto exquisito que le caracterizaba, el apartamento de la tercera. La mejor estancia es su capilla con excelentes obras de arte contemporáneo, todos tenemos el recuerdo de San Juan Pablo II celebrado en ella a diario. Su intervención más atrevida y polémica es la conocida por los ‘jardines colgantes’, todo un capricho al mejor estilo de un príncipe romano. Se suprimió la parte interior de los tejados del palacio y se diseñaron un enorme conjunto de terrazas con impresionantes vistas sobre Roma y el Vaticano, sería una cuarta planta se uso exclusivo del papa. Estos espacios permiten disfrutar de una verdadera villa elevada, con iglesia incluida, para poder disfrutar del suave clima romano sin necesidad de bajar a los indiscretos jardines del Vaticano.
Los espacios son enormes y están pensados para que el papa pueda tener todas las estancias necesarias para que tanto él como su ‘familia’ puedan ejercer su oficio con comodidad. Pues parece que León XIV tiene buen gusto y sus habitaciones más privadas, un apartamento dentro del apartamento se ha situado en la cuarta planta con espacios al aire libre, un espacio mucho más discreto que la tercera planta y con independencia incluso de su familia. Parece que todo está listo y que el traslado es inminente.
Los medios oficiales del Vaticano y el sínodo Alemán.
Esta semana tenemos la sexta y última sesión de la Asamblea Sinodal se celebrará en Stuttgart, como parte del proceso de reforma de la Iglesia alemana iniciado en 2019. Lo que publican los medios del Vaticano es supervisado, mucho más en este tema, por la Secretaría de Estado y parece que no gusta nada lo de Alemania. «Conclusiones contradictorias sobre el tema del abuso, con énfasis en la prevención y la acogida de las víctimas. Reflexiones sobre el fortalecimiento del diálogo entre obispos y laicos y sobre cómo implementar las resoluciones vigentes sobre el rol de la mujer y la gestión de la diversidad en diversas diócesis». Se adornan: «Una evaluación bastante positiva de las relaciones con la Curia Romana, con, por un lado, el presidente saliente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK-Deutsche Bischofskonferenz), Georg Bätzing, hablando de diálogos «respetuosos, confiados y orientados a objetivos», desarrollados durante cinco reuniones en el Vaticano en los últimos años, y, por otro, representantes laicos hablando en lugar de barreras de comunicación».
«Un proyecto que, a medida que se desarrollaba, generó inquietud no solo en la Santa Sede, sino también en el propio episcopado alemán y entre algunos delegados. En este sentido, cabe recordar la carta de cuatro mujeres, teólogas y filósofas, dirigida al papa Francisco en 2023, en la que anunciaban su decisión de abandonar el Synodaler Weg debido a su preocupación por ciertos avances, principalmente la idea de establecer un Comité Sinodal «destinado a preparar la introducción de un consejo conjunto de dirección y toma de decisiones» de obispos y laicos para deliberar sobre temas como la ordenación de mujeres, la moral sexual y la vida sacerdotal. Un organismo que, según escribió Francisco, en su forma propuesta podría poner en peligro la propia «estructura sacramental de la Iglesia Católica».
«Como Pontífice, Prevost expresó claramente su opinión sobre el Camino Sinodal Alemán: en el vuelo de regreso del Líbano, el Papa no ocultó sus dudas sobre si el Camino Sinodal reflejaba realmente las «esperanzas» de todos los católicos en Alemania o «su manera de vivir la Iglesia». Al mismo tiempo, afirmó que si «la sinodalidad se vive de una manera en un lugar y de otra en otro, esto no significa que deba haber una ruptura o fractura». Ciertamente, añadió el Papa León, «es necesario un mayor diálogo y escucha dentro de la propia Alemania, para que ninguna voz quede excluida».
En un artículo escrito por Thomas Colsy analiza el estado de la Iglesia, el papel del papado y la actitud correcta de los católicos hacia la autoridad papal. Müller califica de «herejía» la veneración de las opiniones privadas y políticas del difunto papa Francisco, afirmando que era su «deber» criticarla. Condenó el ultramontanismo, una actitud que exagera el papel del papado, surgido en el siglo XIX como reacción a contextos históricos hostiles (como el Kulturkampf en Alemania y la separación de la Iglesia y el Estado en Francia). «Es mi deber criticar este culto a la personalidad. No tiene nada que ver con la Iglesia católica… Algunos amigos suyos [del papa Francisco] han hablado de una ‘nueva Iglesia’. Para mí, esto es una herejía. Hablar de la ‘Iglesia de Francisco'» y por si quedan dudas añade: «La ‘Iglesia de Benedicto’ no existe».
Según Müller, este culto se hace eco de las críticas protestantes históricas, según las cuales los católicos han convertido al Papa en «el segundo Dios». «Ahora, quinientos años después», algunos católicos, con su falta de moderación, dan la razón a esas críticas. El Papa es «un obispo entre otros obispos, pero con un carisma especial, como Obispo de Roma, sucesor personal de San Pedro y principio de unidad de la Iglesia», una unidad no creada por el hombre, sino dada «por Jesucristo y la verdad revelada». Recuerda el título del Papa San Gregorio I: «servus servorum Dei, siervo de los siervos de Dios». El Papa no es un monarca absoluto: «Es el primer siervo de la Iglesia», no está en el centro de una Iglesia centrada en él, como no lo están el obispo de una diócesis o el párroco de una parroquia. Lideran, pero «no pueden dar la gracia. Son instrumentos de la gracia».
Müller sugirió que Benedicto XVI, «demasiado intelectual», no atraía una adulación popular similar, pero instó a leerlo para comprender por qué las actitudes exageradas son engañosas. Benedicto criticó el «culto al Papa» que se ha desarrollado desde el siglo XIX, vinculado a los medios de comunicación: «Debemos evitarlo. El Papa no es un Führer». «Cuando entra en la Basílica de San Pedro, todos le sacan una foto. No, deberían persignarse al recibir la bendición. Esto es un problema». También ridiculiza a los «papaclaradores» que justifican cada palabra papal como sacrosanta, perpetuando el ultramontanismo. No existe la «doctrina de Francisco», concluyó: «Solo existe la doctrina de la Iglesia, que puede ser expresada por el Papa». Los católicos deben poner a Jesucristo en el centro, no al Papa como celebridad. Solo el contacto auténtico con Cristo, no el número de peregrinos, es lo que importa para la conversión.
Formación sobre el Vaticano.
Curso Superior de Formación en Información sobre el Vaticano, la Iglesia Católica y la Diplomacia de la Santa Sede (Infovat), promovido por la Facultad de Ciencias de la Comunicación Social de la Pontificia Universidad Salesiana de Roma, que se desarrollará del 17 de abril al 27 de junio de 2026. «Esta necesidad surgió, especialmente durante el cónclave y en el actual escenario internacional», explican los organizadores, «y destacó el valor de una educación que permita comprender la especificidad eclesial, histórica y jurídica que se extiende a los cinco continentes desde el Estado más pequeño del mundo. Este Estado, custodio de una misión espiritual y universal única en el panorama de las relaciones entre los pueblos, ejerce una diplomacia orientada al diálogo, la paz y la promoción integral de la persona humana».
El obispo Rey con la Vida.
La valentía no suele ser la virtud más característica de nuestros obispos, hay gloriosas excepciones. Dominique Rey se dirigió a 10.000 manifestantes en París, advirtiendo que los planes de eutanasia respaldados por el Senado marcan una «ruptura antropológica importante» y niegan la dignidad de la vida humana. Es el primer obispo que ha participado en la Marcha por la Vida en Francia, ex obispo de Fréjus-Toulon, comisariado por el Papa Francisco, todo un honor. “Cuando la vida ya no se considera inviolable, la libertad se convierte en una mentira”, porque la sociedad entonces reclama el “poder de decidir quién tiene derecho a vivir y quién merece morir”. Para Rey, el aborto y la eutanasia constituyen “una subversión de los fundamentos del derecho, cuyo objetivo es proteger la dignidad de la vida”, y añadió que “el orden jurídico busca erradicar lo legítimo y arraigado en la naturaleza humana”. Presentar el aborto y la eutanasia bajo la bandera de los derechos y la compasión oculta lo que llamó “una mentira” que “oculta y disfraza el escándalo para hacerlo aceptable”, particularmente a través de expresiones como “ayuda a morir con dignidad”, que, dijo, en realidad “renuncia a la ayuda para vivir”.
El fin de la secularización: Dios no ha muerto.
Luc Crépy informa sobre los numerosos jóvenes que buscan el bautismo. Pero ¿por qué el obispo de Versalles aún no está dispuesto a hablar del fin de la secularización en Francia? “Dios no ha muerto”. El obispo de Versalles señala que el elevado número de candidatos al bautismo en Francia representa un movimiento nuevo y muy enriquecedor: «Creo que esto será una hermosa renovación para la vida de la Iglesia en Francia». Durante su visita a Colonia, el obispo informó que casi 17.000 candidatos adultos se bautizaron en Francia el año pasado. En su diócesis de Versalles, hay parroquias que bautizarán a 50 jóvenes adultos este año. «La religión es un tema importante en Francia. Se habla mucho del judaísmo, el islam y el cristianismo». Crépy visitó Colonia con cien sacerdotes de su diócesis. En una entrevista, explicó que esto representa la mitad de los sacerdotes de su diócesis.
Las herejías presentes en la Iglesia Católica.
Marian Eleganti sobre los cismas omnipresentes en el cristianismo. Cita el artículo de Eric Sammons publicado en la revista Crisis del que con un título similar: «¿Es posible la unidad leonina?» ya hemos hecho referencia. «Debe definirse claramente quién puede considerarse católico y quién no lo es (o ha dejado de serlo). En resumen: o eres católico o no lo eres. Pero no eres —como suele afirmarse en el lenguaje coloquial— católico de derechas o de izquierdas. O eres ortodoxo o herético, y por lo tanto católico, o no lo eres (ya no lo eres)». «En última instancia, esto debe ser claramente definido y decidido por el Papa para la Iglesia universal. En cualquier caso, ser «católico» también constituye un criterio de exclusión, algo que ya no se entiende ni se practica hoy en día. La gente quiere ser inclusiva. Desafortunadamente, esto también da cabida a los herejes en la Iglesia. Se les permite enseñar y brindar atención pastoral en su misión, incluso si critican la fe de la Iglesia y no la viven. Proclaman un Evangelio diferente al transmitido por los apóstoles y preservado por los papas (tradición). Debido a que el Papa en la Iglesia universal y los obispos en sus diócesis toleran herejías y herejes, tenemos un cisma interno vil y omnipresente en la Iglesia Católica».
«Hoy en día, las herejías ya no se identifican ni se castigan en la Iglesia Católica. Los herejes ya no son reconocidos como tales, sancionados ni excomulgados. Pueden corromper libremente el Cuerpo de Cristo, la Iglesia. Los papas se dejan fotografiar con ellos y los hacen socialmente aceptables al hablar con ellos sin distanciarse públicamente de sus opiniones y actividades, amonestándolos públicamente, condenando sus posturas y, de ser necesario, excomulgándolos. Así, las enfermedades se propagan sin control dentro del cuerpo místico de Cristo, la Iglesia. La sanación de la Iglesia solo podría ocurrir si el Papa identificara claramente las herejías como tales, y sus representantes y promotores (activistas) fueran excomulgados de nuevo si se negaban a ceder. Entonces se podría incluso hablar de verdadera unidad (una fe, un bautismo, un cuerpo) en la Iglesia Católica Romana. Como ya escribió Juan, quienes destruyen la Iglesia y falsifican la fe provienen de dentro de la Iglesia. El Papa y los obispos deberían aclarar y declarar públicamente que, como escribe Juan, no nos pertenecen».
Los desnortados del parlamento europeo.
Que apunta a que han perdido el ‘oremus’ si es que alguna vez lo han tenido. Según el sitio web de la asamblea, el Grupo Socialista (SOC), la Izquierda Unida Europea (UEL) y la mayor parte del Grupo liberal ALDE votaron a favor de la moción, mientras que el Partido Popular Europeo (PPE/CD) mostró división al respecto. Los Conservadores Europeos (ECPA/ECR) la rechazaron casi unánimemente. El texto de la resolución define las “prácticas de conversión” o “terapias de conversión” como “todas las medidas o esfuerzos dirigidos a cambiar, reprimir o suprimir la orientación sexual, la identidad de género o la expresión de género de una persona, basándose en la falsa creencia de que dichos aspectos centrales de la identidad de una persona son patológicos o indeseables o de alguna manera capaces de cambiar”. La prohibición de las llamadas “prácticas de conversión” incluiría rezar por una persona, ya que la resolución establece que “[e]stas prácticas, destinadas a promover la atracción heterosexual o alinear la identidad de género de una persona con su sexo asignado al nacer, incluyen asesoramiento psicológico o conductual, rituales espirituales y religiosos, métodos de aversión, así como abuso verbal, coerción, aislamiento, medicación forzada, descargas eléctricas y abuso físico y sexual”. Las leyes locales contra la “terapia de conversión” a menudo tienen excepciones para “preferencias sexuales anormales” como la pedofilia, la moción no incluye tal estipulación.
La resolución también exige el adoctrinamiento de los escolares con la ideología LGBT, ya que exige “una educación sexual integral y obligatoria”, que incluya “enseñanza sobre la diversidad de la orientación sexual, la identidad y expresión de género y las características sexuales, con el fin de prevenir y contrarrestar los prejuicios sociales y la desinformación”. El periódico católico alemán Die Tagespost, señala que la resolución “trata las ‘prácticas religiosas’ como la oración al mismo nivel que los métodos de abuso y tortura”. Los padres, médicos y pastores se verían obligados a “permitir que los jóvenes se sometan a terapia hormonal y a la llamada cirugía de ‘reasignación de género’”.
Canadá prohíbe la Biblia.
El gobierno liberal de Mark Carney quiere controlarlo todo. Con el Proyecto de Ley C-9, buscan eliminar la exención religiosa para los actos de incitación al odio que puedan ser procesados y citó específicamente pasajes bíblicos como ejemplos. No solo eso, el Proyecto de Ley C-16, podrían abrir la puerta a la criminalización de las conversaciones entre familiares a posteriori.
“Criminaliza un patrón de comportamiento, por lo demás lícito y a menudo común, que posteriormente podría ser percibido como amenazante por una pareja”. “Eso significa que las interacciones familiares comunes podrían reinterpretarse como delictivas después del hecho”. Citó una serie de ejemplos que deberían hacer reflexionar a los canadienses:
- Preguntarle a un cónyuge dónde está después de haber dicho que volvería a casa,
- Expresando preocupación por el consumo excesivo de alcohol,
- En desacuerdo sobre finanzas o gastos,
- Pedirle a un compañero que no les dé comida chatarra a los niños,
- Expresando su preocupación por el tiempo que pasa lejos de la familia,
- Establecer límites o expectativas en el hogar.
Necesitamos un Papa Santo.
Carta abierta de Gotti Tedeschi: «Confieso que hace tiempo que empecé a tener miedo. Miedo de lo que sucederá si no volvemos pronto a reconocer las recomendaciones esenciales de la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Actual: «Gaudium et Spes», que enseña que alejarse de la vida de fe «disminuye al hombre», impidiéndole alcanzar su plenitud. ¿No nos hemos dado cuenta? Tras las experiencias del mundo entero en los últimos 50 años y los resultados obtenidos, esta es, en mi opinión, la reflexión clave que debe hacerse en un Magisterio. Quizás acompañada de algunas recomendaciones que rebajen la creencia de que «todos estamos ya salvados» por los méritos del Señor, y no también por los nuestros. Esta creencia, junto con el descubrimiento de que hacer el mal es más gratificante que hacer el bien, y dado que todos estamos ya salvados, puede reforzar la pregunta: ¿por qué deberíamos hacer el bien?».
«Estamos experimentando las consecuencias del fracaso de las promesas incumplidas de ese «nuevo orden humano» producto de la mal gestionada globalización. Pero también estamos experimentando las consecuencias de un Magisterio centrado en los «efectos» que deben resolverse y no en sus «causas» que deben comprenderse (al estilo aristotélico y tomista). De hecho, los efectos han sido decepcionantes y las causas se han agravado. Hemos escuchado, y seguimos escuchando, propuestas de solución que se refieren a cambiar instrumentos y estructuras, en lugar de cambiar el «corazón del hombre», como enseñó Benedicto XVI. Inaudito también en este caso».
«Los desafíos que el Papa León debe afrontar son, por lo tanto, grandes, cruciales para toda nuestra civilización, que espera guía. Recientemente, una figura importante y poderosa en el mundo reconoció que no se puede gobernar sin valores de referencia. Pero incluso antes, Benedicto XVI, en Caritas in Veritate, ya había explicado el impacto del nihilismo en el comportamiento humano, en su lógica y consecuencias. El hombre sin valores de referencia pierde el control de los sofisticados instrumentos a su disposición, que, por lo tanto, adquieren autonomía moral. ¿Podrán lograrlo?».
«Sueño con que el Papa León XIII pronto nos conmueva con sus enseñanzas sobre estos valores de referencia innegociables, empezando quizás por la sacralidad de la vida humana (un poco más sagrada que la tierra…), explicando también las consecuencias prácticas y reales de la «indiferencia» hacia ella. Hoy solo un dogma parece aceptarse: la imposibilidad de comprender la verdad. Por eso, ahora es el momento de que la autoridad moral explique a los hombres que «los ideales humanos solo se alcanzan persiguiendo los ideales divinos». «Estos tiempos requieren un Magisterio nuevo y conmovedor, que solo un Santo Papa puede brindar».
«¿Por qué os asustáis? ¿Todavía no tenéis fe?».
Buena lectura.