Lo propio sería emplear una palabra maloliente que ya he dedicado a algún que otro colega pero me contendré. Creo que éste no es una mala persona. Su problema es una absoluta insuficiencia mitral y neuronal. Le encomendaron ladiócesis más cómoda y menos conflictiva de España: las castrense. Donde hasta el más tonto sería capaz de desempeñarla aceptablemente. Hasta hoy la venía cumpliendo sin brillantez pero dignamentepero la petición de un funeral por Antonio Tejero le desbordó y le acobardó. Sin pensar que sus fieles, los militares, consideran la cobardía como lo más descalificador en uno de los suyos y hasta en los demás. Pues ya tienen a un cobarde como su arzobispo.
Igual ese memo se cree que un funeral es un homenaje al fallecido y a sus actos. Cuando lo que es, aunque él lo ignore, es pedir a Dios misericordia por sus pecados y debilidades.
¿Pensó, sin el menor motivo racional ni eclesial, que el hijo cura del teniente coronel, o algún otro, iban a montar un escándalo con el funeral, pues autoriza la celebración celebrada por uno de lossacerdotes de la catedral. Me temo, o espero, que esa indignidad. le acompañe hasta el fin de sus días.