Gerardo Villalonga, obispo de Menorca, figura con insistencia en los rumores como próximo obispo de Mallorca. Ojalá se confifrmen porque sería un muy buen nombramiento. Con una ventaja añadida: si él cubriera Mallorca quedaría libre de destino el obispo de Solsona, Conesa, al que no pocos situaban en Palma de Mallorca, y estaría en condiciones de ser nombrado para Barcelona. Que sería otro buen nombramiento.
Pues a ver si se confirman.