
Sigue la caza y captura del mosén Custodio Ballester cura párroco de la Inmaculada Concepción de Hospitalet.
Sus «delitos» son contar con los caballeros legionarios en la Semana Santa; o celebrar una Misa por los difuntos de la División Azul.
Desde el municipio local le han puesto toda clase de chivatazos ante el arzobispo barcelonés; y últimamente le están persiguiendo civilmente para conseguir se vaya del pueblo.
Ahora le plantan pintadas «cariñosas» como la de fotografía.
Si se volviera un cura defensor y adorador del dios del nacionalismo catalán, seguramente lo dejarían en paz. Así son las dictaduras sean del color que sean.
