
Me dicen que el párroco de Nuestra Señora de Covadonga en Madrid, Antonio Alcalde Fernández, prohibe a sus feligreses la comunión en la boca. Si es cierta la información, estamos ante otro chulo. De mierda.
Que se cree que la Iglesia es suya y que puede hacer en ella lo que se le ocurra. Ciscándose en sinodalidades, misericordias, puentes y consideración a los laicos.
Es de esperar que el vicario territorial, si es cierta la chulería del individuo, le llame al orden recordándole el derecho de los laicos. Aunque viendo la mirada, que hoy no voy a calificar, de ese párroco, me temo que va a ser difícil el diálogo con él.
Pregunté a alguien quien era este sujeto y me contestó que un recomendado del obispo Cobo. Si estaba bien informado no es una buena recomendación para el obispo Cobo y el que dicen próximo cambio de diócesis. Si como algunos propagan le adjudicaran Santander, pobres santanderinos.
Me dicen también que en el Seminario ya comulgan los seminaristas como quieran. Pues bien por el rector.