
El que atropella.
Una vez más, atropellado.
Le están dando más que a una estera.
Y con regocijo de unos y otros. Ha conseguido que no haya ni un omellista. En Barcelona y no digamos ya en la potencia invasora.
Soy incapaz de expresar mi inmenso dolor. Por absolutamente inexistente. Ahí me las den todas.
https://germinansgerminabit.blogspot.com/2023/12/ex-opere-operantis-el-dedo-en-el-ojo.html