Con lo que haría todavía más complicada, al casi triplicar el número de procesionantes, acercándolos a los doce mil, frente a los cuatro mil actuales, una Madrugá ya llena de complicaciones.
Extraño fenomeno de iglesias que se vacían y cofradías que se abarrotan. Como para que lo estudien los responsables del vaciamiento,
A mí me alegra mucho la noticia. Que las dificultades ya las resolverán. Y dato también relevante la juventud de los c0frades.