
Extraordinario, magnífico.
Lloraba todo el mundo. Hasta los obispos.
Los reyes, imposible estar mejor.
Las ausencias: Sánchez, Puente, Marlaska, impresentables, incomprensibles.
Las víctimas no aceptaron el funeral masónico de Sánchez. Como tampoco aceptan a Sánchez. Que ya no puede acudir a ningún sitio.
Lo de Puente un insulto permanente a las víctimas. Y lo de ayer en el Senado otra vergüenza.
En él por no dimitir y en Sánchez por no cesarle.
Vean lo que fue el funeral,