
Sería una excelente noticia pero de momento no pasa de rumor. Sería maravilloso que se confirmara y que ese zascandil, y además mala persona, desapareciera de la liturgia donde se acreditó como destacado ejemplo del me gusta la fruta.
Hasta él mismo se ha dado cuenta del charco en el que se había metido y sus últimas declaraciones parecían algo más conciliadoras aunque de tipos como éste no puedes fiarte ni un pelo.