
Interesante artículo de Infovaticana:
La solución del Papa actual no soluciona nada pero permite bastante. Pienso que queda más desautorizado el impresentable cardenal Roche, aunque León le mantenga en el cargo, que los seguidores de la misa tradicional.
Y parece clara la línea de León XIV: Posponer.
Pienso que con el nuevo Papa, de momento, los seguidores de la misa tradicional, están mejor de lo que estaban. Y Roche, peor.