Ojalá nuestros obispos quieran devolver al Credo su absoluta identidad con la fe. Lo del consubstantialem me parece lo más importantante y urgente.Si algunos creyentes no entendieran el significado de una palabra lo que hay que hacer es explicarles lo que tienen que creer y no cambiar la palabra para utilizar otra menos precisa. Y como si los que no entendieran el sentido de sustancia fueran todos unos expertos con el de naturaleza.