La Catedral de Valencia ha acogido este 13 de abril la Misa Pontifical en la solemnidad de San Vicente Ferrer, patrón de la ciudad, presidida por el arzobispo monseñor Enrique Benavent y con amplia participación de fieles, autoridades y asociaciones vinculadas al santo dominico.
Según ha informado la Archidiócesis de Valencia, en la celebración participaron el Cabildo metropolitano, la Orden de Predicadores, obispos eméritos y representantes institucionales, en una jornada marcada por la tradición, la devoción popular y la referencia a la figura del gran predicador valenciano.
San Vicente Ferrer como modelo en tiempos de cambio
Siguiendo la tradición, la homilía fue pronunciada por un dominico, en este caso fray José Manuel Alcácer, quien trazó un paralelismo entre el contexto histórico de San Vicente Ferrer y el momento actual.
El predicador recordó que el santo vivió en una época de profundas transformaciones religiosas, sociales y políticas, y señaló que también hoy la Iglesia afronta “un cambio de época”, en el que —advirtió— el hombre tiende al “autoenaltecimiento”, incluso en ámbitos como el desarrollo de la inteligencia artificial.
En este contexto, Alcácer subrayó que la respuesta de San Vicente sigue siendo válida: “la santidad y la predicación evangélica”.
Advertencia ante la descristianización
El dominico alertó además sobre las consecuencias culturales de este proceso, afirmando que “la primera consecuencia de este endiosamiento de la IA es la descristianización de los países de raíces cristianas, como es el caso de Europa”.
A la luz del ejemplo de San Vicente Ferrer, recordó que la misión de la Iglesia sigue siendo anunciar a Cristo en medio de las transformaciones históricas.
Una celebración de fe y tradición valenciana
La jornada concluyó con unas palabras del arzobispo Benavent, quien deseó que la festividad del patrón sea “un día de alegría y de ‘germanor’” para la ciudad y los pueblos valencianos, y pidió que “San Vicente sea siempre vuestro protector”.
Durante la celebración se elevaron también peticiones por los frutos evangelizadores del Año Jubilar del Santo Cáliz de la Esperanza, por las autoridades y por la fidelidad del pueblo valenciano a su tradición cristiana.
Tras la misa tuvo lugar la tradicional procesión cívica, que recorrió distintos puntos vinculados al santo, y por la tarde está prevista la solemne procesión general.