La Iglesia caldea elige nuevo patriarca tras crisis por corrupción

La Iglesia caldea elige nuevo patriarca tras crisis por corrupción

La Iglesia caldea tiene nuevo patriarca. El Sínodo, reunido en Roma desde el 9 de abril, ha elegido al arzobispo Amel Shamon Nona como cabeza de esta Iglesia oriental católica, en un contexto marcado por tensiones internas y la reciente dimisión del cardenal Louis Raphael Sako tras un escándalo financiero que ha sacudido a la comunidad.

Elección en Roma tras días de deliberación

Según informó EWTN News, la elección se produjo durante las sesiones sinodales celebradas en la capital italiana, en un ambiente descrito por los obispos como de “oración y discernimiento eclesial”.

Tras completar las votaciones conforme a las normas canónicas, el Sínodo eligió al arzobispo Amel Shamon Nona, quien asumirá el nombre de Patriarca Mar Paul III Nona.

En el comunicado oficial, los padres sinodales subrayaron que el nuevo patriarca aceptó el cargo “conforme a las normas canónicas”, manifestando su confianza en la gracia de Dios y su compromiso de ejercer el ministerio “con fidelidad y responsabilidad”, en comunión con los obispos y al servicio de la unidad de la Iglesia caldea tanto en su tierra de origen como en la diáspora.

Un momento crítico para la Iglesia caldea

La elección llega en un momento especialmente delicado. La Iglesia caldea afronta desafíos tanto externos como internos: la inestabilidad política en Irak y Oriente Medio, la situación de los cristianos en la región y, al mismo tiempo, tensiones eclesiales relacionadas con la unidad y la organización de la vida pastoral.

En este contexto, el Sínodo hizo un llamamiento explícito a sacerdotes y fieles para que se unan en torno al nuevo patriarca, apoyándolo con la oración y la corresponsabilidad en la misión de la Iglesia.

Perfil de Mar Paul III Nona

Nacido en 1967 en Alqosh, al norte de Irak, Amel Shamon Nona fue ordenado sacerdote en 1991 tras formarse en el Seminario Patriarcal de Bagdad. Posteriormente amplió estudios en Roma, donde obtuvo un doctorado en antropología teológica por la Universidad Lateranense.

Desarrolló su ministerio pastoral en su región natal hasta que en 2009 fue nombrado arzobispo de Mosul, en uno de los periodos más difíciles para los cristianos iraquíes, marcados por la violencia y la persecución.

En 2014, tras la irrupción del Estado Islámico, abandonó la ciudad junto a sus fieles, en uno de los episodios más dramáticos de la historia reciente de la Iglesia caldea.

Desde 2015, ejercía como responsable de la eparquía caldea de Santo Tomás Apóstol en Australia y Nueva Zelanda, con sede en Sídney, donde ha desarrollado su labor pastoral al frente de una de las comunidades más significativas de la diáspora caldea. Este perfil, marcado por la atención a los fieles fuera de Irak, cobra especial relevancia en el contexto actual de dispersión de la comunidad.

La renuncia de Sako y la sombra del escándalo

El nombramiento de Nona se produce tras la dimisión del cardenal Louis Raphael Sako, quien el pasado 9 de marzo presentó su renuncia al Papa León XIV, afirmando que lo hacía libremente para dedicarse a la oración, la escritura y un servicio más discreto.

Sin embargo, la renuncia ha estado rodeada de controversia. Coincidió con el arresto en San Diego del obispo caldeo Emanuel Shaleta, acusado de malversación de fondos eclesiásticos.

Diversas informaciones apuntan a que Sako habría intentado respaldar o incluso promover al prelado implicado, lo que ha llevado a muchos dentro de la comunidad caldea a considerar que este escándalo financiero pudo influir en la decisión del patriarca saliente.

La elección de Mar Paul III Nona abre ahora una nueva etapa para la Iglesia caldea, llamada a recomponer su unidad interna y a fortalecer su presencia en medio de las dificultades que atraviesan los cristianos en Oriente Medio.

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